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Cierre de Línea 12 del Metro, ¿quién tuvo la culpa?

Con un costo de 21,331 mdp, el GDF anunció que suspenderá el servicio en 11 de sus 20 estaciones. ¿Por qué? ¿Quién hizo mal su trabajo?

12-03-2014, 9:46:00 AM
Cierre de Línea 12 del Metro, ¿quién tuvo la culpa?

Era la más nueva, la más esperada, una de las más necesarias, la más sustentable, la más económica, la opción más rápida… era la Línea 12 del Metro. Sí, muchas cualidades y efectos positivos se expresaron durante la planeación, construcción e inauguración de la llamada Línea Dorada de este sistema de transporte colectivo, sin embargo, el gusto duró solamente un año con cuatro meses y 11 días.

Con un costo de 21,331 millones de pesos –cifra que ya contempla el sobrecosto de 1,059 mdp en el proyecto integral–, esta línea del Metro anunció que suspenderá el servicio en 11 de sus 20 estaciones debido a diversas fallas que ponen en peligro a los más de 450,000 usuarios que diariamente hacen uso de este medio de transporte. Se espera que el cierre parcial sea de al menos seis meses.

Ante esto, los implicados (responsables del Metro, constructores y hasta políticos) salieron a dar la cara y a deslindarse de responsabilidades, achacando las fallas a causas fuera de su obligación y apelando al buen sentimiento de realizar el cierre por la seguridad del usuario, no obstante que unos y otros obtuvieron un beneficio económico o político con la construcción de esta obra.

El primero y más señalado, fue el ex jefe de gobierno de la capital, Marcelo Ebrard, quien inauguró esta línea el 25 de octubre de 2012 –en compañía del entonces presidente Felipe Calderón–. Se dijo “tranquilo y limpio” de cualquier responsabilidad en este caso, e, incluso, está “orgulloso” de esta línea.

A él le siguieron los responsables de la construcción (el consorcio formado por Alstom, Carso e ICA) quienes defendieron su obra asegurando que de su lado no hay responsabilidad, ya que el problema con los rieles fue provocado por los trenes, los cuales no son compatibles con la vía, situación, que dice, hizo del conocimiento del GDF incluso seis meses antes de que se inaugurara la Línea Dorada.

Alonso Quintana, director general de ICA, señaló a los medios de comunicación que el contrato con el consorcio era tener los 25 kilómetros de obra, más las vías, catenaria y electrificación, no los trenes, que fueron responsabilidad del gobierno local, que optó por arrendarlos a la firma CAF, la que hoy opera el servicio en el Tren Suburbano.

Es decir, los rieles de la Línea 12 son iguales a los de otras líneas, pero el GDF es el que toma la decisión sobre los trenes que correrán en ellas y en este caso, los que se usan no empatan con la vía.

Tanto Ebrard como el grupo constructor se respaldan en la certificación que se hizo de la obra, realizada por uno de los consorcios internacionales más importantes del mundo que tiene su sede en Alemania, y que sin la aprobación de todas las especificaciones no se habría puesto en operación esta línea. 

Las firmas alemanas que ganaron la licitación para certificar las
condiciones de operación y de seguridad de la línea 12 fueron: DB International
Gmbh, en asociación con ILF Berantende Ingenieure A.G, Tüv Süd Rail
Gmbh y Hamburg Consult Gmbh.  

Entonces, ¿quién es el culpable de las fallas que podrían incluso provocar el cierre total de la línea? El asunto aún está candente y habrá que esperar para ver hacia dónde apuntan las investigaciones, que, según Joel Ortega, director general del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM) se concentrarán en primera instancia, en resolver el desgaste ondulatorio que tienen las vías en el tramo elevado Atlatilco a Tláhuac y en paralelo la revisión de toda la línea. Con base en ese diagnóstico será como definan tiempos, costos y, por supuesto, responsabilidades.

El primer día…

Un sentimiento de recelo, enojo y frustración se respira entre los usuarios del Metro, sobre todo en aquellos que habían encontrado en la Línea 12 una opción para reducir de 2 horas a 45 minutos los traslados desde su hogar a su lugar de trabajo y viceversa.

Esta mañana los usuarios de la Línea Dorada sufrieron la saturación del servicio de autobuses de la Red de Transportes de Pasajeros (RTP) que se habilitó para cubrir la demanda de transporte ante la suspensión temporal, sin embargo, esto fue ampliamente rebasado e insuficiente para brindar el servicio.

De acuerdo con reportes periodísticos, como el de Milenio, las personas tienen que hacer filas y esperar de 30 a 40 minutos para abordar uno de los 300 camiones de la RTP que el Gobierno del Distrito Federal (GDF) dispuso para sustituir el servicio de la Línea 12.

A eso se suma el tiempo de traslado, por ejemplo, el recorrido de la estación Tezonco a la de Periférico Oriente, el autobús de la RTP lo realizó en 45 minutos, cuando en el Metro este tramo se recorría en tres minutos.

Por otro lado, el caos vial también fue la constante esta mañana, ya que el tránsito en la avenida Tláhuac se detenía por lapsos de 10 a 15 minutos y el avance entre estos periodos era de apenas unos metros, y no era para menos, ya que con el cierre de la mitad de la Linea 12 se esperaba que la circulación en esta calle (de 100,000 vehículos al día) se incrementara al menos en 60%.

La avenida Tláhuac presenta un severo caos vial, pese a la presencia de elementos de la Policía del DF, que intentan agilizar el tránsito vehicular así como el descenso y ascenso de pasajeros afuera de las estaciones de la Línea Dorada.

Así, mientras los usuarios padecen las deficiencias del sistema de transporte colectivo, la investigación y deslinde de responsabilidades por las fallas en la construcción seguirán su curso, a la espera de que esta situación sea “olvidada” o “perdonada” por los capitalinos.

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