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Derrota a los enemigos de tu productividad. ¡Sí puedes!

Los seres humanos somos inmensamente no productivos. Si grabaras tus actividades diarias lo verías claramente. Sigue estos 5 pasos y cumple tus metas.

21-02-2014, 3:55:59 PM
Derrota a los enemigos de tu productividad. ¡Sí puedes!
Eduardo Lan, Mesa Consultores

Todas las personas desean obtener resultados sobresalientes, ya sea en su vida personal o profesional. Sin embargo, querer algo por sí solo es insuficiente. Todos queremos muchas cosas: dinero, belleza, salud, amor, amigos, etc., pero no mucha gente hace lo que tiene hacer para lograrlo.

Para lograr obtener las cosas que queremos en la vida es necesario que seamos altamente productivos con las acciones que tomamos, de manera tal que constantemente estemos progresando.

No obstante esta realidad, es común que los seres humanos seamos inmensamente no productivos. De hecho, si nuestras actividades diarias fueran grabadas y después viéramos esa grabación, nos sorprenderíamos muchísimo de la gran cantidad de tiempo que perdemos y de lo ineficientes e inefectivos que somos.

Algunos de los enemigos más grandes de la productividad incluyen:

1. Plantear objetivos vagamente o en demasía.
2. Pasar tiempo excesivo en reuniones mal planeadas y manejadas.
3. Tener conversaciones inefectivas, como lo son sobreexponer nuestras opiniones y puntos de vista y participar en chismes.
4. Falta de seguimiento a nuestros objetivos.
5. Justificarse constantemente en lugar de asumir responsabilidad y cambiar lo necesario.
6. Usar inapropiadamente y de manera poco efectiva el correo electrónico e internet.
7. Sobrepensar y analizar un asunto (darle vueltas a lo mismo).

Para ser productivos es necesario plantearse objetivos, tomar acciones, dar seguimiento y renovar constantemente el proceso. A continuación te decimos cómo hacerlo.

1. Establece claramente lo que quieres lograr

Muchas personas saben qué no quieren, pero pocas personas se toman el tiempo para definir claramente lo que sí quieren y están comprometidas a lograr. Define exactamente qué quieres y estás comprometido a lograr en términos de especificidad, cantidad, tiempo y esfuerzo requerido, en otras palabras ten objetivos claros, específicos y medibles. Hacer esto es esencial, ya que si no sabes bien qué quieres o a dónde vas, es predecible que nunca lo obtengas o llegues ahí.

2. Crea un plan de acción

Establecer acciones concretas a tomar cada día, semana o mes hasta la fecha objetivo y con hitos en el camino es clave para lograr avanzar. Lo único que produce resultados en esta vida son las acciones. Entre más acciones inteligentes tomes, más probabilidad tienes de lograr tus objetivos.

3. Crea estructuras y prácticas

Éstas te apoyarán a ejecutar las acciones planteadas y lograr los objetivos establecidos. Plantear intelectualmente tus objetivos y acciones es importante pero insuficiente para lograrlos. Los seres humanos somos seres de hábitos, por lo que somos poco confiables en tomar acciones a las que no estamos habituados. Para facilitar tomar estas acciones es necesario generar estructuras y prácticas que nos “jalen” a ello.

Ejemplos de esto incluyen programar una junta semanal bien planeada y manejada, conseguir un compañero de trabajo solidario que te recuerde y llame a cuentas, definir horas específicas del día para trabajar enfocadamente en dicho plan y apoyarse con un coach profesional.

4. Dale un seguimiento constante a todo el proceso

Revisar constantemente cómo vas es primordial para saber si estás en el camino correcto y contar con la información necesaria para hacer las modificaciones pertinentes. Muchos planes se vienen abajo simplemente porque no existe el seguimiento requerido.

5. Revisa, modifica y renueva el plan de acción conforme avances

Ningún plan de trabajo está escrito en sangre o grabado en piedra. Los entornos comerciales en los que trabajamos son sumamente dinámicos, por lo que es necesario revisar, modificar y renovar el plan de acción conforme cambien las circunstancias y el entorno te lo indique. Parte esencial de este proceso es preguntarte continuamente qué funcionó, qué faltó y qué aprendiste de todo ello.

Por último, celebra los logros que vayas obteniendo en el camino, por más pequeños que sean. Los obstáculos que se van interponiendo entre nosotros y el logro que deseamos son muchos, por lo que es relativamente fácil frustrarse y decepcionarse con tantos obstáculos y terminar tirando la toalla. Celebrar los pequeños logros que vayas obteniendo es una manera muy poderosa de mantenerte motivado y enfocado en la meta final.

El autor es asesor de Mesa Consultores, una firma especializada en
transformación organizacional, con más de 15 años de experiencia,
asesorando en temas de liderazgo, clima laboral y renovación cultural. Puedes seguirlo en Twitter: @MesaConsultores

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