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Odebrecht invertirá en México tras reforma energética

El gigante brasileño de ingenería tiene previsto invertir 8.100 millones de dólares en México durante los próximos cinco años.

19-02-2014, 8:54:08 AM
Odebrecht invertirá en México tras reforma energética
Reuters

La reforma energética en México
disparó el apetito del gigante brasileño de la ingeniería Odebrecht, que según su principal ejecutivo para América Latina
analiza oportunidades de negocios en perforación
de pozos
y otros servicios petroleros.

Odebrecht tenía previsto invertir 8.100 millones de dólares en México
durante los próximos cinco años. Braskem,
su brazo petroquímico, prevé inaugurar
allí en el 2015 una planta de etileno
de 4.000 millones de dólares.

Pero Luiz Mameri, presidente de Odebrecht Infraestructura para América
Latina, dijo en una entrevista con Reuters que la reciente apertura del sector
de energía mexicano al capital privado amplía dramáticamente el horizonte.

“Si antes estábamos invirtiendo fuertemente, esto redobla nuestra atención
por México”, ejecutivo de Odebrecht.

“Estamos haciendo prospecciones de negocios en esta área junto con
Odebrecht Oleo y Gas
en la prestación de servicios, ejecución de pozos de
prospección
o producción”, añadió.

El ejecutivo no detalló cuánto podría crecer la inversión en México a raíz
de la reforma.

Promulgada en diciembre por el presidente Enrique Peña Nieto, la reforma
permitirá por primera vez que empresas privadas operen de forma independiente,
en consorcios, o asociadas al monopolio estatal Pemex en exploración y
explotación de hidrocarburos para apuntalar la producción y acelerar el crecimiento
de la segunda economía de la región.  

Odebrecht se expandió agresivamente en la última década a medida que América
Latina aprovechaba el boom de las materias primas para mejorar una
infraestructura que limita su crecimiento.

Ayudada por créditos preferenciales del banco estatal de desarrollo BNDES
para la exportación de bienes y servicios, Odebrecht arrasó con decenas de
contratos desde el tren subterráneo de Caracas hasta hidroeléctricas en la
selva de Perú y obras de saneamiento en Buenos Aires.

América Latina responde por gran parte de los 8.000 millones de dólares
facturados por Odebrecht en el extranjero en el 2013.

“En adelante nuestra facturación podría crecer alrededor de un 15 por
ciento anual”, dijo Mameri.

Desaceleración de los emergentes

Odebrecht ve sin embargo con inquietud la desaceleración de las economías de
América Latina y la menor liquidez debido a la retirada de los estímulos
monetarios de la Reserva Federal de Estados Unidos.

“Naturalmente nos preocupa”, dijo Mameri. “Creo que va a
impactar a la región de forma general”.

Pero añadió que la cartera de proyectos con financiamiento ya garantizado
hará que Odebrecht demore en sentir el golpe.

“Aún con esos impactos, creo que tenemos por delante un horizonte
despejado por lo menos por otros dos o tres años”, sostuvo.  

Mameri dijo que los gobiernos de América Latina tienen suficiente liquidez
para financiar nuevas obras y sostuvo que la tendencia será recurrir cada vez
más al financiamiento privado de largo plazo.

“Perú es un claro ejemplo”, dijo el ejecutivo. “La cartera de
obras de infraestructura que tiene por delante y su excelente ahorro interno
nos deja tranquilos”. Y lo mismo vale para Colombia y Panamá.

En México, Mameri dijo que la apertura del mercado de energía debe aumentar
la recaudación fiscal y facilitar el financiamiento de proyectos de
infraestructura.

El ejecutivo brasileño dijo que el BNDES es una fuente de financiamiento
crucial para la empresa, pero negó que ofrezca una ventaja desleal en las
licitaciones de obras públicas en América Latina.

“Vuelve más competitivas a las empresas brasileñas”, dijo.
“De la misma forma que el financiamiento portugués vuelve más competitivas
a las empresas portuguesas y el español a las empresas españolas”.

“Es una práctica de mercado”, añadió.

El BNDES financia hasta un 80 por ciento del costo de los proyectos como
exportación de bienes y servicios de empresas brasileñas.

Consultado sobre la posibilidad de que el banco estatal, presionado por una
apretada situación fiscal, recorte en el futuro sus líneas de financiamiento,
el ejecutivo dijo: “Existe esa preocupación. Aunque creo que prevalecerá
el sentido común
y la razón en el sentido de que la creación de servicios y
puestos
de trabajo es buena para Brasil”.

Mameri dijo que Odebrecht espera arrancar dentro de dos o tres meses un
proyecto de 2.000 millones de dólares para soterrar un tren en Buenos Aires,
que sería financiado en un 50 por ciento por el BNDES.

En marzo va a competir por un contrato para construir una línea de metro en
Lima y a mediados de año por un gasoducto en Perú. Su cartera incluye además
una hidrovía en Colombia y una hidroeléctrica en Panamá.

“En general la infraestructura en América Latina llegó a su
límite” de capacidad, dijo. “Las perspectivas son inmensas”.

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