HistoriasMicrositio

Impresión 3D, una inversión con futuro

La industria de esta impresión es una revolución en marcha que muchos inversionistas ya están aprovechando. Conoce por qué y el potencial del sector.

14-02-2014, 3:30:48 PM
Impresión 3D, una inversión con futuro
Gustavo Neffa, analista de Sala de Inversión América

La industria de impresión 3D es una revolución en marcha que muchos inversionistas están aprovechando. Se trata de un grupo de tecnologías de fabricación por adición donde se crea un objeto tridimensional mediante la superposición de capas sucesivas de material.

Los métodos de producción tradicionales son sustractivos, es decir, generan formas a partir de la eliminación de lo que sobra (como una escultura), mientras que estos nuevos equipos generan objetos usando sólo la cantidad necesaria. Así, toda empresa o emprendedor que quiera dar a luz su modelo soñado hoy tiene una alternativa más rápida, barata y fácil de usar.

La diferencia entre las diferentes tecnologías disponibles en este rubro se da en cómo se usan las capas para crear piezas. Algunas utilizan fundido o ablandamiento del material y otras depositan materiales líquidos curados de diferentes formas.

Sus principales usuarios están en el rubro del diseño industrial en general, pero también en la joyería, el calzado, la arquitectura, la ingeniería, la construcción, el sector aeroespacial, la medicina y la educación, además de ser parte cada vez más integrada de los sistemas de información geográfica y de ingeniería civil, así como en la arqueología y en la reconstrucción de huesos y partes del cuerpo humano.

Por ejemplo, la empresa Organovo en alianza con la Universidad de Missouri e Institutos Nacionales de la Salud (NIH) presentarán este año el primer hígado artificial creado en impresoras 3D, que servirá para probar los efectos de nuevos medicamentos en proceso y estudiar posibles tratamientos de enfermedades.

El primer paso en el proceso de utilización de estos equipos es virtual, es decir el diseño asistido por ordenador (CAD) o por algún software de modelado y animación que lleva integrada la máquina en una sección digital interna que sirve como guía para la impresión posterior.

Los modelos comerciales pueden ser de compactación, es decir con una masa de polvo que se aprisiona por estratos, o de adición que se basa en la inyección de polímeros en las que el propio material se añade por capas.

Existen impresoras 3D de tinta o láser, en las que se transfiere energía al polvo haciendo que se polimerice. Luego se sumerge la pieza en un líquido que hace que se solidifiquen y un aspirador retira el sobrante que se reutiliza. En otra técnica, los productos utilizan técnicas similares a la inyección de tinta en una impresión convencional, donde las capas son depositadas sobre un medio de gel y superpuestas una sobre la otra para formar estructuras tridimensionales.

Así se crea el modelo capa por capa esparciendo plástico o resinas, e inyecta un pegamento en cada sección. Este es el único sistema que permite la impresión de prototipos a color.

Una variación consiste en usar una resina sintética que se solidifica usando la luz de LEDs y también se han hecho avances con el ahorro del material por medio de un enfriamiento controlado de agua tratada, es decir con hielo.

Para que esta tecnología esté disponible a precios accesibles para el público han existido diferentes proyectos: RepRap intenta desarrollar una impresora 3D de código abierto gratuito FOSS, cuyas especificaciones completas son distribuidas bajo la Licencia General Pública GNU. También, están disponibles los kits Thing-O-Matic, Ultimaker, Shapercube, Mosaic, Prusa y Huxley, con precios que varían desde los 500 hasta los 1,800 dólares.

Algunas compañías como Shapeways, Sculpteo, Ponoko o Cresilas ofrecen este servicio de on-line para clientes individuales e industriales: una vez enviado el diseño en el formato pedido, se hacen cargo de la impresión y del envío de la pieza terminada al cliente. En tanto, Asturbot provee un kit para crear su propia impresora 3D.

Las empresas fabricantes más importantes entre las que cotizan en Bolsa son Stratasys (SSYS) y 3D Systems (DDD), Flir Systems (FLIR) y Mentor Graphics (MENT), mientras que la estadounidense Objet Geometries y la alemana Eos Gmbh no están listadas.

Por ahora, se trata de subsector tecnológico no muy rentable (Stratasys aún pierde dinero), pero con ingresos que se van incrementando, al menos para las dos compañías de mayor capitalización bursátil.

Relacionadas

Comentarios