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Entre la emoción y el miedo, cómo sobrevivir al ascenso

El puesto soñado es tuyo… pero no se trata solo de beneficios, descubre los problemas que pueden surgir y cómo afrontarlos.

14-02-2014, 6:48:22 AM
Entre la emoción y el miedo, cómo sobrevivir al ascenso
Altonivel

Varios años de esfuerzo y todo indica que vas a ser recompensado. De acuerdo con una encuesta realizada por AltoNivel.com.mx, nueve de cada diez profesionistas dicen trabajar arduamente por un solo propósito: el ascenso. Sin embargo, ser ascendido no sólo implica un cambio de oficina y un mejor salario, ¿te has preguntado cuáles podrían ser las consecuencias?

Enfrentar la responsabilidad de un puesto mayor no es cosa de juego, de acuerdo con los expertos existen tres cosas fundamentales que debes enfrentar: 

1. Pensar si realmente quieres el ascenso o no. 

2. Enfrentar tu ascenso en la oficina.

3. Enfrentar el ascenso contigo mismo. 

Para que tomes una decisión traemos para ti algunas recomendaciones.

¿Realmente lo deseas o es sólo un capricho?

Sí, el ascenso es una gran noticia. No sólo refleja tu profesionalismo, sino es el claro reconocimiento que cualquier profesionista desea por su trabajo. Quiere decir que eres una pieza fundamental para la compañía, que tu trabajo es indispensable y que podrías tener las capacidades para poder guiar a un grupo. Sin embargo, la idea es tan maravillosa y socialmente deseada que pocas veces nos cuestionamos si “el ascenso” es lo que realmente deseamos

Si realmente no estás preparado para un ascenso, aceptarlo podría traerte varios problemas. 

De acuerdo con el portal actualícese.com, antes de aceptar un ascenso deberías realizarte las siguientes preguntas

Preguntas Personales

¿Se adapta a mis planes profesionales?
¿Me da la posibilidad de trabajar en lo que realmente deseas?
¿Estás feliz con tu ascenso?
¿El ascenso representa una consolidación de tu actual puesto?
¿Representa una oportunidad de crecimiento profesional?
¿Estoy dispuesto a afrontar sus consecuencias?

Preguntas profesionales

¿Estoy preparado para afrontar las nuevas responsabilidades?
¿Tengo las capacidades que necesita el puesto?
¿Puedo enfrentar aquellos huecos profesionales que tengo?
¿Necesito capacitación?
¿Tendré el apoyo que necesito para enfrentarlo?

Preguntas de entorno

¿Los beneficios superan a los desafíos?
¿Vale la pena enfrentarlos?
¿Te brindan la autoridad y apoyo para enfrentarlos?
¿Tendrás mayor estatus? ¿Es importante para ti?
¿Cuánta responsabilidad estás dispuesto a asumir?
¿Cuáles son los beneficios económicos y profesionales que el ascenso brinda? 

No se trata de reflejar mediocridad o ser quisquillosos, si bien para muchos no importarían las preguntas, el chiste es ser ascendidos; para otros, estas preguntas podrían ayudarlos a evitar una renuncia posterior o a encarcelarse con responsabilidades que no desean en su futuro profesional. 

Enfrenta el ascenso en la oficina

Tener un mejor puesto es desencadenante de reacciones, desde aquella que conlleva una buena intención hasta aquellas que se perciben con desagrado y envidia. Sin embargo, un buen líder debe estar preparado para enfrentarlo, sea cual sea el caso. 

Tus colegas… tus empleados

Viene la parte más difícil: ¿cómo enfrentar a tus colegas cuando se han convertido en tus empleados? La recomendación es la siguiente: 

Habla e interactúa con ellos. Asegúrate de que formen parte del ascenso, realiza una junta o una reunión – dentro o fuera de las oficinas- para celebrarlo. Cuando se trata de una junta formal, aprovecha para decirles cómo han ayudado a que esto sucediera y asegúrate de decirles que se sientan cómodos de formar parte de un gran equipo, el tuyo. 

Delega responsabilidades. Esta podría ser la parte más complicada, sin embargo, es importante que comiences a reconocer el esfuerzo de cada uno de ellos. Delega pequeñas responsabilidades para que todos se sientan parte de un nuevo equipo. 

Cultiva una comunicación asertiva desde el comienzo. Esta parte es fundamental para obtener apoyo y que todo salga bien. Platica con ellos sobre las formas de trabajo en las que han participado y cuáles aquellos puntos en los que se sienten incómodos. Si bien no estás ahí para satisfacer a todos, sí estás para escucharlos y para tomar las ideas que creas fundamentales para el trabajo óptimo en el equipo

Eres el nuevo jefe, ellos deben saberlo. El dejar de ser “compañero” para convertirse en “jefe” puede crear un shock en tu círculo. Asegúrate que sepan tus nuevas responsabilidades y tu nuevo rango de la mejor manera posible. Recuerda que se necesita tener autoridad para poder guiar. 

¡Tranquilo, es sólo un ascenso!

Es momento de combatir a los demonios. Sí, está bien que hayas sido el elegido y que tu sueño se haya cumplido, pero cuidado en iniciar con el pie izquierdo. El enfrentarlo con soberbia puede perjudicarte más de lo que puede beneficiar, desde la pérdida de credibilidad, la falta de aliados y amistad, hasta la pérdida del empleo. 

Si el ego comienza a hacer efectos y la vanidad a aflorar, es tiempo de iniciar con una introspección.

La competencia no ha terminado. Si crees que te ascendieron y ya no hay más de qué preocuparse, estás perdido. El ser promovido implica más responsabilidades, debes estar consciente de que necesitas mayor preparación y una continua demostración del por qué estás en ese nuevo puesto. También debes recordar, que como cualquier nuevo empleado, estás en tiempo de evaluación. El mejor consejo es ser sencillo y prepararte de manera constante. 

Haz aliados, no enemigos. Enfrentar la amistad puede ser todo un reto. Los expertos recomiendan ser tú mismo cuando se trata de ascensos, basta de llegar con una actitud altiva, sólo perjudicará tus amistades y puede perjudicarte a la hora de hacer equipo, lo mejor es comportarte como si todo continuara igual, sólo que ahora tú eres el jefe. Recuerda, ser jefe no se trata de demostrar a ellos, sino a ti mismo. 

Deja al “sabelotodo” a un lado. No porque te hayan ascendido quiere decir que ya no necesitas retroalimentación de nadie. El mantener la humildad también forma parte de enfrentar nuevas responsabilidades. Asegúrate de que tu equipo tenga voz y voto, pide una comunicación asertiva y haz que tu equipo se sienta escuchado. Aprende de los demás. 

Pide retroalimentación con los socios. También es importante hablar con los del mismo rango o con los superiores, debes aprender de ellos y mejorar o perfeccionar lo que haces, no lo olvides. 

¿Qué otros consejos brindarías para enfrentar un ascenso?

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