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Tarjetas de crédito, un negocio a punto del boom

Tocó su máximo en 2008 pero la recesión se encargó de contraerlo. Hoy, el escenario espera un boom crediticio y la carnada serán los planes de lealtad.

12-02-2014, 2:15:52 PM
Tarjetas de crédito, un negocio a punto del boom
Alejandra Palomares Barrios

El mercado de las tarjetas de crédito ha vuelto y renace de una recuperación económica que no termina por reflejarse en los bolsillos de los ciudadanos. Más
y más clientes es lo que buscan los bancos mexicanos. Su
producto estrella: la tarjeta de crédito y sus programas de lealtad. Es a
través de este sistema de premios que las instituciones financieras dan
beneficios al cliente. Un mayor uso del plástico incrementa los regalos o
puntos, pero también aumenta la deuda del usuario. ¿Quién gana?

En México, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores
(CNBV) hay 27.2 millones de tarjetas de crédito, 4.7% más que en 2012.
Pero de las más de 40 instituciones de crédito que se benefician de
los préstamos al consumo, son los siete grandes bancos (BBVA Bancomer,
Banamex, Santander, Banorte, Inbursa, HSBC y Scotiabank) los que controlan el
86% de los plásticos
.

Fue en 2008, cuando el número de tarjetas tocó su máximo: más de 30 millones. La recesión económica desveló las deudas que tenían las familias en México, principalmente en este producto financiero. La deuda de las familias mexicanas alcanzó casi los mil millones de pesos en el crédito al consumo. ¿Y ahora? Actualmente ronda los 25 mil millones. Te recomendamos leer: Mexicanos piden crédito y dejan de pagar.

Cuando los bancos vieron que su balance se desgastaba -debido a que las familias no podían hacer frente a sus compromisos financieros- tuvieron que cerrar la llave del crédito. La competencia por colocar tarjetas se redujo. Pero ahora, en un contexto macroeconómico favorable y con perspectivas de crecimiento, las instituciones crediticias han vuelto a retomar el camino. ¿Cómo?

Programas de “lealtad”, deudores cuativos

“La clave es enganchar al cliente con promociones”, afirma Abraham Vergara, experto en finanzas de la Universidad Iberoamericana. Es por ello que decidir cuál tarjeta de crédito es la que mejor se adapta a tus necesidades requiere de un análisis detallado. Y antes de dejarse llevar por las promociones, es importante considerar los costos como el CAT, la tasa de interés y las comisiones, todo ello para que el plástico no sea una carga. Te recomendamos leer: ¿Intereses? ¡NO! Haz que tu TDC te deje ganancias.

La mayoría de los programas de lealtad funcionan de forma muy parecida. Cada vez que se utiliza la tarjeta de crédito, la institución da al usuario un porcentaje de la compra que se ha hecho ya sea en puntos o millas, los cuales se deben acumular para canjearlos por diferentes tipos de artículos: dinero en efectivo, boletos de avión, viajes, entre otros, señala la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Los beneficios dependen del tipo de tarjeta de crédito que se tenga (clásica, oro, platino, etc.), pues entre más alto es el nivel de la tarjeta, más descuentos o beneficios ofrecen. Algunos bancos inscriben al tarjetahabiente automáticamente en sus programas de lealtad al contratar un plástico. En otras instituciones, el mismo cliente debe darse de alta por teléfono o por internet.

Estos programas por lo general no tienen costo, sin embargo, existen instituciones que cobran una cuota anual, por lo que es necesario que el consumidor se informe de manera correcta. De ser así, se debe evaluar si es conveniente o no inscribirse.

Un detalle adicional que se debe considerar es que los puntos o millas que acumulen tienen una vigencia que depende de cada institución bancaria. Una vez que vencen será imposible recuperarlos. En algunas ocasiones se mantienen vigentes de uno a cinco años.

Uno de los programas de lealtad más comunes es ofrecer puntos acumulables por cada compra que se haga con la tarjeta, para canjearlos por artículos y servicios que se encuentran detallados en catálogos del propio banco. Es relevante no perder de vista que para obtener artículos o servicios de mayor costo se tendrá que hacer un gasto mensual mayor.

En algunas instituciones se puede convertir los puntos acumulables en dinero que se deposita en una tarjeta de débito con la que se puede hacer retiros en cajeros automáticos, pagar en establecimientos e incluso pagar la comisión anual de tu tarjeta de crédito.

Vergara explica que los programas de lealtad podrían ser un “arma de doble filo”. “Es una mala señal si el usuario lo que busca al final del día es acumular puntos o millas y para eso usa su tarjeta de crédito sin ningún tipo de restricción”, advierte.

Si lo que deseas es viajar, es conveniente buscar una tarjeta que te ofrezca millas. Estas funcionan prácticamente como los puntos: a medida que las acumulas puedes utilizarlas para adquirir boletos de avión para viajar a destinos en México o el extranjero.

La perspectiva para los bancos en el país es halagüeña. Se espera que el número de clientes crezca en 15 millones en los próximos años, de acuerdo con Marcelo Telles, analista de Credit Suisse. Dicha condición lo convierte en un mercado que en poco tiempo presentará un boom crediticio.

Según el analista del banco de inversión, en los próximos diez años, la economía tendrá un mayor crecimiento y esto impactará de manera positiva a que el costo del crédito sea menor. De esta menara, el crédito ofrecido por las instituciones financieras crecerá a un ritmo anual de un 20%, según el experto de Credit Suisse. 

La gran punta de lanza puede ser, nuevamente, las tarjetas de crédito. Para sacarle provecho a un plástico  no hace falta sobre endeudarse. La prudencia es un buen antídoto para la salud de las finanzas personales.

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