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Texas ejecuta a Tamayo, viola justicia internacional

Tamayo se convirtió en el noveno mexicano ejecutado en Estados Unidos desde 1976, cuando se reactivó la pena de muerte en el país.

23-01-2014, 8:30:51 AM
Texas ejecuta a Tamayo, viola justicia internacional
Notimex

El gobierno de Texas ejecutó la noche de este miércoles al mexicano Édgar
Tamayo Arias
mediante inyección letal, con lo que incurrió en un nuevo
desacato a la justicia internacional
y a las recomendaciones de
organismos de derechos humanos.

La ejecución, programada en
principio para las 18:00 horas locales (00:00 GMT del jueves), se
retrasó más de tres horas
luego que la defensa del mexicano interpuso
una apelación de último momento ante la Suprema Corte de Justicia de
Estados Unidos
.

Tamayo, 46 años y originario de Miacatlán,
estado de Morelos, fue declarado muerto a las 21:32 horas locales (03:30
GMT del jueves), 17 minutos después de que le fue inyectada la dosis
letal de fármacos en la unidad carcelaria Walls, en Huntsville, al
noroeste de Houston.

Reporteros que atestiguaron la
ejecución informaron que Tamayo se negó a emitir una última declaración,
permaneció todo el tiempo con los ojos cerrados y se limitó emitir un
murmullo negativo cuando se le preguntó si deseaba decir algo.

El
reo mexicano recibió enseguida la inyección de una dosis letal de
pentobarbital que lo condujo a la muerte, dos décadas después de haber
sido condenado a la pena capital por el asesinato del policía de
Houston, Guy P. Gaddis, el 31 de enero de 1994.

La ejecución fue atestiguada por la madre del policía, Gayle Gaddis, sus hermanos Edwin y Gary, un tío y su cuñada.

El agente Gaddis tenía 24 años de edad al morir, estaba recién casado y dejó a su esposa embarazada de una niña.

Tamayo pidió que ninguno de sus familiares atestiguara la ejecución, para evitarles el sufrimiento de verlo morir.

Durante
el proceso de ejecución, afuera de la prisión unos 10 policías de
Houston vestidos de civil hicieron sonar sus motocicletas particulares
para conmemorar que se estaba haciendo justicia a su compañero
asesinado.

En el otro extremo del centro carcelario, unos
50 activistas en contra de la pena de muerte permanecieron durante horas
congregados para protestar por la aplicación del castigo capital al
mexicano.

Algunos familiares de Tamayo también se sumaron a
los manifestantes, que realizaron oraciones y emitieron consignas
contra las autoridades de Texas.

Ejecuciones violan acuerdos internacionales

Tamayo se convirtió en el
noveno mexicano ejecutado en Estados Unidos desde 1976, cuando se
reactivó la pena de muerte en el país. Ocho han sido aplicadas en Texas y
una en Virginia.

La ejecución coloca de nuevo a Texas en
pleno desacato de acuerdos internacionales, pues volvió a hacer caso
omiso de una petición formulada en 2004 por la Corte Internacional de
Justicia (CIJ) en La Haya.

Dicho organismo solicitó a
Estados Unidos suspender la ejecución de Tamayo y la de otros reos
mexicanos sentenciados a muerte, hasta que sus casos fueran revisados de
nuevo.

En su fallo, la corte internacional dictaminó que
Estados Unidos violó el Artículo 36 de la Convención de Viena de 1963,
al no ofrecer a los mexicanos la posibilidad de acogerse a su derecho a
asistencia diplomática “sin retraso” tras su detención.

Texas
había ya antes ignorado el dictamen de la CIJ con la ejecución de los
mexicanos José Ernesto Medellín en agosto de 2008 y de Humberto Leal en
junio de 2011.

La ejecución de Tamayo se retrasó en forma
inusual debido a que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos
consideró al menos dos apelaciones.

La abogada de Tamayo,
Sandra Babcock, indicó que no procedieron los recursos relacionados con
la violación de los derechos consulares de su cliente ni sobre el
presunto retraso mental del acusado.

“Hoy Texas ha mostrado
nuevamente su desprecio absoluto por el estado de derecho y los
compromisos de los Estados Unidos con los tratados”, señaló Babcock.

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