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5 pasos para elegir un fondo de inversión

Poner tu dinero en un fondo de inversión requiere de una investigación previa, conocer tu perfil y cómo medir los resultados. Aquí todo lo que debes saber.

22-01-2014, 3:45:58 PM
5 pasos para elegir un fondo de inversión
Sergio Gil

Uno de los instrumentos de inversión más accesibles para las
personas físicas son los fondos de
inversión
. También se llaman Sociedades
de Inversión
porque agrupan a muchos inversionistas, quienes aportan su
dinero, y entre todos compran productos
financieros
que sería muy costoso adquirirlos de manera individual. De esta
forma, se forman “canastas” que contienen muchos productos de distintos tipos.

En México operan más de 650 fondos de inversión, divididos
en decenas de categorías que corresponden a muy diversas estrategias. Esto hace
que parezca que la elección sea una labor muy complicada, pero en realidad es
una tarea muy simple.

A continuación en 5 pasos cómo elegir el mejor instrumento
para hacer crecer tu dinero.

1. Define tu perfil
de inversionista

Primero debes saber cuál es tu perfil de inversionista. De
manera general, hay tres tipos: Conservador,
Moderado y Agresivo
. Esto te ayudará a saber cuál es tu nivel de tolerancia al riesgo y cómo te
comportas ante la volatilidad de los instrumentos.

Conservador. Normalmente
se inclina por instrumentos de Deuda con horizontes de corto plazo.

Agresivo. Preferirá los de Renta Variable con horizontes más amplios.

El perfil de inversionista es de vital importancia porque éste
te ayudará a entender el comportamiento de tu fondo y tomarás mejores
decisiones de entrada y salida. Recuerda que lo importante es comprar barato y vender caro, de tal
forma que si elegiste un fondo conforme a tu perfil, entonces soportarás sin
problemas las bajas y verás de manera objetiva las alzas.

2. Conoce su política
de inversión

Existen dos categorías de fondos, principalmente: Deuda y Renta Variable. Pero además
existe un sinfín de subcategorías que se forman dependiendo del emisor (gobierno o empresas privadas),
horizonte (corto, mediano y largo plazo), tipo
de administración
(discrecional y no discrecional), denominación (pesos,
UDIS, dólares, euros, etcétera), especialización
(indizado, acciones estructurado, país o región, sector bancario, sector
construcción, commodities, etcétera).

Cada fondo de inversión tiene un documento denominado “Prospecto del Fondo de Inversión”. En
él se detalla cada una de las características anteriores, de manera que puedes
hacer tu elección conforme a tus gustos. Por ejemplo, si te gusta la tecnología y tu perfil es agresivo, puedes elegir un fondo de renta variable de
largo plazo especializado en el índice Nasdaq.

De manera más específica, en el Prospecto del Fondo
encontrarás los siguientes apartados:

Objetivo del fondo.
Debe de establecer un indicador de referencia o benchmark, que puede ser un índice (el IPC de la Bolsa Mexicana de
Valores, por ejemplo) o un instrumento específico (valor del dólar o del
petróleo), y si pretende replicar su comportamiento o superarlo en un
porcentaje determinado.

Política de inversión.
Explica las herramientas que se utilizan para administrar el fondo y las
características que deben tener los instrumentos que la cartera del fondo.

Régimen de inversión.
Señala las proporciones mínimas y máximas de cada instrumento contenido en el
fondo.

Riesgos de inversión.
Explica los factores que afectan negativamente al desempeño del fondo y qué
impacto han tenido en el pasado señalando las minusvalías obtenidas en un
periodo determinado. También muestra una estimación de pérdida en un escenario
pesimista.

3. Averigua su
desempeño de los últimos 5 años

Independientemente de tu horizonte de inversión, verifica el
desempeño del fondo en los últimos cinco años, porque esto te mostrará cómo se ha
comportado, de qué tamaño han sido sus
caídas
y si se ha repuesto de ellas en un periodo corto.

Si tu perfil de inversionista es Conservador, la gráfica no
debe tener grandes variaciones, aunque posiblemente las ganancias acumuladas no
sean espectaculares. Por su parte, un fondo para agresivo puede tener crestas y
valles muy pronunciados en periodos muy cortos, pero al final debe mostrar una
ganancia sustancial. En ambos casos, contrasta las gráficas con su benchmark y observa si al final logró
superarlo aunque sea un poco.

Esta información la puedes encontrar en el apartado de
“Rentabilidad” del prospecto del fondo. También puedes checarla en portales
financieros como Morningstar.com.mx,
Yahoo Finanzas o Bloomberg.

Es muy importante que establezcas muy bien cuál es tu
tolerancia de pérdida y que sea proporcional a tus expectativas de ganancia. De esta manera, si se cumple un límite de
minusvalía puedas tomar tu decisión de permanecer en el fondo o retirarte
asumiendo la pérdida, o en el caso contrario, si se cumple tu meta de rendimiento, entonces hagas un
análisis para determinar si continuas en el fondo o tomas tus ganancias.

Evita entrar a fondos de reciente creación, ya que no puedes
saber si su administración será exitosa o no. Y aunque los rendimientos pasados
no garantizan rendimientos futuros, al menos sí tendrás una noción de lo que
puedes esperar de tu fondo.

4. Checa costos y
comisiones

Las operadoras de fondos ganan de las comisiones y costos que cobran a los inversionistas. Procura que
esas comisiones sean muy por debajo del rendimiento que se espera que tenga el
fondo. Por ejemplo, si el fondo prospecta un rendimiento de 4% anual, el operador no debe cobrar más de 0.2%, ya
incluyendo comisiones y gastos de
operación
; de otra forma la inflación y las comisiones se “comerían” los
rendimientos.

Checa cuánto te cobran por entrar y por salir del fondo.
Algunas operadoras no cobran estas comisiones una vez que se ha cumplido el
horizonte de inversión.

En todo caso, prefiere fondos que cobren comisión de gestión
ligada a la rentabilidad. Esto se conoce como “comisión de éxito”, así que
entre más gane tu fondo, más ganará la operadora.

5. Revisa sus
calificaciones

Quizás has escuchado nombres como Moodys, Fitch Ratings y Stardard & Poors. Se trata de empresas
calificadoras de instrumentos de inversión
de Deuda o Cobertura
, que te pueden dar una guía sobre el riesgo que tiene
un fondo de Deuda. Aunque cada una tiene su propia escala, de manera general
señalan dos componentes:

Componente alfabético:
Indica la capacidad de pago del emisor. Las claves que se manejan son AAA
(sobresaliente), AA (alto), A (bueno), BBB (aceptable), BB (Bajo), B (mínimo).

Componente numérico:
Indica el nivel de sensibilidad que tiene el fondo a las variaciones del
mercado. Entre más bajo el número, el fondo debe ser más estable. De manera
general, podemos interpretar estas claves como 1 (muy baja sensibilidad), 2
(baja sensibilidad), 3 (sensibilidad moderada), 4 (moderada a alta), 5 (alta
sensibilidad), 6 (muy sensible) y 7 (extremadamente sensible).

Adicionalmente, Morningstar establece un rating en donde evalúa la relación
Riesgo-Rendimiento de los fondos, de acuerdo con su categoría (incluyendo a los
fondos de Renta Variable), de tal forma que aquellos que muestran un mejor
desempeño en los últimos 36 meses obtienen cinco estrellas, mientras que los de
peor desempeño solo obtienen una.

Dedícale el tiempo necesario para conocer y analizar el
fondo al que quieres entrar y no te desanimes si no te convence uno que ya
hayas estudiado con detenimiento. Conoce y entiende la manera en que opera tu
fondo y pregunta a tu asesor para que resuelva todas tus dudas. De esta forma podrás
hacer una elección adecuada. Recuerda que lo que está en juego es tu dinero.

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