'; Alto Nivel
ActualidadHistorias

Tamayo, otra vida en manos del gobernador de Texas

A menos de 24 horas de ser ejecutado, el mexicano está a la espera de que el gobernador Perry y la Junta de Perdones anulen su sentencia.

21-01-2014, 11:18:01 AM
Tamayo, otra vida en manos del gobernador de Texas
Altonivel, con información de agencias

La esperanza del mexicano Edgar Tamayo Arias de conservar su vida no depende de él, su gobierno u otro connacional, sino de un gobernador estadounidense: Rick Perry.

Literalmente, el gobernador de Texas tiene en sus manos el destino de este mexicano –acusado y sentenciado por el asesinato de un agente policial Guy Gaddis en Houston en 1994–, ya que es su única salvación ante la renuencia judicial de invalidar el juicio por violaciones a sus derechos y la negativa de los tribunales de aceptar otros recursos para posponer la ejecución.

Tanto la Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE), como el secretario de Estado de EU, John Kerry; y el ex gobernador de Texas Mark White han solicitado que la Junta de Perdones y Libertad Condicional “detenga la ejecución de Tamayo basada en la violación de sus derechos consulares”.

Sin embargo, la junta ha rechazado incluso reunirse para discutir la petición de clemencia.

Al tanto de esta situación, la oficina de Perry y la oficina de la Junta de Perdones y Libertad Condicional del Estado de Texas  han recibido en los últimos días miles de cartas en las que se les pide detener la ejecución de Tamayo Arias.

Y entre los remitentes destacados de esas cartas se encuentran funcionarios mexicanos y organismos internacionales de derechos humanos, los cuales exhortan al gobernador texano a mostrar clemencia hacia el mexicano, o bien le conminan a respetar las medidas cautelares que recomiendan suspender la sentencia hasta que se establezca un procedimiento adecuado y transparente.

Entre los firmantes de estas cartas se encuentran el secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade Kuribreña; el embajador mexicano en Estados Unidos, Eduardo Medina Mora nador de Morelos, Graco Ramírez.

Así como la Corte Internacional de Justicia, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y la Comisión Internacional contra la Pena de Muerte, entre otros organismos; así como miles de particulares, como los 17,500 en 52 países que a través de Amnistía Internacional enviaron su carta a Texas.

En este sentido, la postura del gobierno mexicano ha sido constante y determinante al rechazar la pena de muerte, e insistir ante las autoridades locales y federales de Estados Unidos que respeten el debido proceso con los extranjeros detenidos en su país y se les permita asistencia consular.

Pues uno de los principales argumentos para frenar la ejecución de Tamayo Arias es precisamente que no se le haya permitido la asistencia consular para enfrentar el proceso judicial, lo que podría haber derivado en anomalías en su juicio y por tanto en la sentencia.

Perry, ¿la única salvación?

En el sentido de que todavía existe una posibilidad jurídica para la suspensión de la ejecución de Tamayo, el consultor jurídico de la cancillería mexicana, Max Alberto Diener Sala, explica que hay recursos jurídicos que aún no se han resuelto y su definición podrían parar la ejecución.

“Existen ahora todavía recursos que están en curso. Concretamente se presentó una demanda en las cortes de Texas para el cumplimiento del gobernador de esta sentencia (del Fallo Avena), y esta es una situación que todavía no se ha desahogado”, declaró desde una oficina en la SRE.

Además, los abogados del mexicano condenado interpusieron una demanda ante cortes federales en contra de la Junta de Perdones de Texas y del gobernador, a los que acusan de “Procedimientos de Clemencia Inadecuados”, estipulando que dicha junta ha violado sus propias reglas de “un proceso justo”.

Pero por si acaso, la defensa del mexicano también emprende otra acción, en la que se desplegarán varios abogados al estado de Texas para poder hacer las últimas labores de diálogo con los defensores directos que han estado abocados al caso, explica el especialista.

De esta manera, los abogados del mexicano, preso en el corredor de la muerte de Texas, presentarán este martes sus argumentos orales ante el juez del distrito del oeste del estado, para conseguir un requerimiento preliminar que evite que el gobernador considere la petición de clemencia hasta que el procedimiento “sea justo y válido”.

No obstante, y en un el peor de los escenarios, la esperanza también depende del Comité de Perdones de Texas para que recomiende al gobernador Perry que conmute o suspenda la ejecución, decisión que puede incluso ordenarse “un segundo” antes de la inyección.

El adiós de un mexicano

Ante lo que parece una sentencia irrevocable, Edgar Tamayo Arias escribió una carta en la que agradece el apoyo brindado para enfrentar el proceso judicial e impugnar la sentencia, y ofrece “disculpas” a México por haberle fallado.

Dirigida a Pablo Antonio Castro Zavala, presidente de la Confederación de Asociaciones y Clubes de Morelenses de Estados Unidos y Canadá, y fechada el pasado 7 de enero, la misiva señala: “Si me ejecutan, por favor diles a todos mis paisanos, a mi México entero que me disculpen por haberles fallado y llegado encajonado”, según extractos publicados por Univisión.

El mexicano agradece a Castro Zavala su intervención en el caso, a la vez que le pide su ayuda económica para costear el traslado de su cuerpo hasta Miacatlán, Morelos, ya que no quiere pedirle “nada al gobierno mexicano”, a quien acusa de haberle brindado poca ayuda.

“Si pierdo, no te preocupes pues yo me iré bien contento de llegar a mi pueblo (Miacatlán), así ya no tengo que estar chin…. con mi mismo gobierno, no se diga con esta gente de aquí.

Pero si dios no quiere que me vaya pues aquí me quedaré dando lata otro rato. A ver qué dios dice y la santísima virgen de Guadalupe”, dice otra parte de la carta.

La vida de Tamayo Arias está ahora en contrarreloj a la espera de una decisión que no podría llegar, o bien a merced de un milagro jurídico que le permita apelar a las anomalías en su proceso para enfrentarse de nuevo ante la justicia, pero esta vez con mejores condiciones. La cuenta regresiva ya está en marcha.

Relacionadas

Comentarios