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Ejército toma Apatzingán; autodefensas se resisten

Militares y policías federales entraron al prinicipal municipio de Tierra Caliente, luego de que grupos civiles de autodefensas avanzaran en varios pueblos.

15-01-2014, 7:39:40 AM
Ejército toma Apatzingán; autodefensas se resisten
Reuters


Militares y policías federales de México entraron el martes a una conflictiva región del caldeado estado Michoacán para intentar controlar el caos desatado por enfrentamientos entre un violento cártel del narcotráfico y grupos civiles de autodefensa, que resisten la orden del Gobierno de desarmarse.


En Apatzingán, el principal municipio de la región Tierra Caliente de Michoacán, donde pobladores se dicen hartos de los abusos del cártel los Caballeros Templarios, policías rodearon el edificio de la alcaldía, que el fin de semana fue parcialmente incendiado por pobladores que responden al cártel.

Helicópteros y caravanas de vehículos policiales entraron en distintos pueblos donde hasta el domingo se registraron constantes tiroteos, quema de comercios y vehículos, así como bloqueo de caminos.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto decidió el lunes intervenir en esta región, desplazando a las fuerzas de seguridad locales mediante un acuerdo con el gobernador, luego de que las autodefensas avanzaron fuertemente armadas en varios pueblos cercanos a Apatzingán.

La ciudad es considerada el centro de operaciones de los Caballeros Templarios, un cártel con tintes de secta religiosa acusado de todo tipo de delitos como secuestros, extorsiones y violaciones, además de narcotráfico y contrabando de hierro a China.

En la región se produce marihuana y amapola, pero también es centro de fabricación de drogas sintéticas y una de las zonas de México sobre el océano Pacífico clave para el trasiego de cocaína desde Sudamérica hacia Estados Unidos.

Autodefensas piden detención de Templarios

Los grupos de autodefensa exigen que, para desarmarse, primero el Gobierno demuestre que tiene control de la situación y detenga a los cabecillas de los Templarios.

“Cuando nos entreguen las siete cabezas principales del crimen organizado y se restablezca el estado de derecho en todo Michoacán, entonces vamos a ver dónde poner a la gente que, por necesidad de salvar su vida o de su familia, tuvo que armarse”, dijo el líder de las autodefensas, José Manuel Mireles, en un video difundido en internet.  

Otros líderes de las autodefensas, que aseguran son profesionales, agricultores y comerciantes de la región, dijeron que fueron atacados el lunes por el Ejército en el municipio de Múgica y que los militares mataron a cuatro personas, entre ellos a una niña de 11 años.

No fue posible de inmediato confirmar oficialmente estos decesos.

En Nueva Italia, comunidad de Múgica donde circulaban camionetas con policías federales encapuchados, pobladores portaban hierros y palos en una señal de resistencia al desarme, pero algunos dijeron que era bienvenida la intervención de las fuerzas federales.

“No se va a desarmar a la gente. Resistiremos si intentan sacarnos, habría una masacre”, dijo a Reuters Tomasa Díaz Vargas, maestra jubilada de 55 años.

Los grupos de autodefensa estaban circulando por la región en los días previos subidos en camionetas y armados, varios de ellos con fusiles AK-47, usados también por la delincuencia organizada.

Militares bien, militares mal

En Antúnez, muy cerca de Nueva Italia, familiares sollozaban alrededor del féretro de Mario Pérez, de 56, de quien dijeron trabajaba cortando limones y recibió un disparo de un soldado.

“La gente intentó impedir que entraran al pueblo (los militares). Los soldados se pusieron agresivos, empezaron a disparar y cayó”, dijo Francisco Vargas, de 23 años, esposo de una sobrina del fallecido, quien apoyaba a las autodefensas.

En Apatzingán, fuertemente azotada por la violencia, pobladores recibieron con beneplácito la llegada de fuerzas federales y militares. 

 

 


Otros líderes de las autodefensas, que aseguran son profesionales, agricultores y comerciantes de la región, dijeron que fueron atacados el lunes por el Ejército en el municipio de Múgica y que los militares mataron a cuatro personas, entre ellos a una niña de 11 años.


No fue posible de inmediato confirmar oficialmente estos decesos.

En Nueva Italia, comunidad de Múgica donde circulaban camionetas con policías federales encapuchados, pobladores portaban hierros y palos en una señal de resistencia al desarme, pero algunos dijeron que era bienvenida la intervención de las fuerzas federales.

“No se va a desarmar a la gente. Resistiremos si intentan sacarnos, habría una masacre”, dijo a Reuters Tomasa Díaz Vargas, maestra jubilada de 55 años.

Los grupos de autodefensa estaban circulando por la región en los días previos subidos en camionetas y armados, varios de ellos con fusiles AK-47, usados también por la delincuencia organizada.

“Yo estoy contenta de que llegó la policía federal, los soldados. El pueblo estaba sin ley prácticamente durante años”, dijo María de 45 años, quien prefirió mantenerse en el anonimato por temor a represalias, como otros tantos ciudadanos con los que Reuters conversó el martes.

 

 


Los Caballeros Templarios, liderados por el maestro de escuela Servando “La Tuta” Gómez, han dicho que las autodefensas están vinculadas con su rival, el cártel Jalisco Nueva Generación, que opera en el vecino estado de Jalisco y quiere avanzar sobre Michoacán.


El estado, un fuerte productor agrícola, ha enfrentado picos de violencia desde hace más de una década. Allí, el ex presidente Felipe Calderón (2006-2012) lanzó al poco tiempo de asumir su campaña frontal contra los cárteles del narcotráfico movilizando decenas de miles de militares, sin lograr frenar la violencia.

Para el actual presidente, controlar el caos en Michoacán es una prueba de fuego después de un año en el poder en el que la guerra contra el narcotráfico bajó de intensidad pero aumentaron delitos como los secuestros y las extorsiones.

Más de 80,000 personas han sido asesinadas desde el inicio del Gobierno de Calderón, unas 27,000 están desaparecidas y cientos de miles fueron desplazados por la violencia.

 

 


 

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