Opinión

4 pasos para ser una madre y profesionista exitosa

Ser madre y profesionista es posible. Solo debes desarrollar talentos y competencias que te hagan sentir orgullosa y satisfechas en ambos campos de tu vida.

09-05-2016, 5:40:05 PM
4 pasos para ser una madre y profesionista exitosa
Mariana Hernández

Actualmente, vivimos en una época que nos brinda beneficios para desempeñarnos en campos en los que nuestras abuelas o incluso mamás no lo hubieran pensado.

Tenemos la oportunidad de desarrollar talentos y competencias que nos pueden hacer sentir orgullosas y satisfechas; no obstante si somos mamás, a veces consideramos que no logramos lo suficiente y queremos lograr resultados positivos tanto en el trabajo como con nuestros hijos.

Y justamente de esto es de lo que quisiera hablar en este artículo. En mi experiencia, escucho de manera constante a varias ejecutivas preocupadas por mejorar su liderazgo en las organizaciones, así como por consolidarse como buenas madres.  A este respecto, quisiera hacer cuatro recomendaciones:

1. Define tus metas y prioridades

Este es un punto básico: identifica cómo te quieres ver en 5 años en tu vida profesional. ¿Qué quieres lograr? Y con base en esto, realiza un plan de trabajo.

Lo mismo tendrás que hacer como mamá. Por favor te pido que no contestes “Ser buena mamá”,se trata de especificar: “¿Cuál considero el modelo de buena mamá?

2. Asume tus decisiones

Cuando hayas cumplido el primer punto y tengas esta claridad de prioridades, no dudarás cuando tengas que tomar una decisión.

Una ejecutiva me contaba que a su hija le habían diagnosticado una enfermedad complicada que necesitaba asistencia a terapias y atenciones de parte de ella para acompañarla en el proceso;  la mujer sin temor alguno, decidió renunciar y conseguir un trabajo de medio tiempo que le permitiera estar cerca de su hija.

Quiero enfatizar, que una vez que tomó la decisión, la asumió de una manera firme y determinada. Nunca más la escuché decir: “Cuando yo trabajaba en… y tenía tal puesto… ahora no es igual”.

Cualquier decisión implica forzosamente una renuncia. Pienso que a veces, orientamos más nuestros pensamientos a lo que dejamos, que por lo que optamos.

3. No te califiques por un solo acto

En alguna ocasión una ejecutiva me platicaba que no había podido llegar al festival de su hijo porque había surgido una emergencia en su oficina.

La mujer estaba consternada y entre lágrimas, se calificaba como: “Soy una mala madre”.  ¿No sería mejor pensar que una omisión no representa a la persona total?  “¿Cuántas veces te has sentido molesta con algún comportamiento de tu hijo: berrinche, malas contestaciones, calificaciones bajas, etc? No obstante, lo sigues amando de manera incondicional: puedes odiar el comportamiento de tu hijo, pero a él lo seguirás amando.

Es necesario separar comportamientos de personalidad, si una vez te equivocaste por no llegar al festival no significa que en la totalidad seas mala madre.

4. Revisa tu nivel de auto exigencia

El último punto se refiere a la severidad con la que te evalúas en el trabajo, en la casa, con tus amigas. Es muy curioso darse cuenta que algo que nos diferencia de los hombres es cómo ellos pueden atribuirse fácilmente los éxitos; las mujeres cuando por fin aceptamos un éxito, volteamos a nuestro alrededor para compartirlo o lo asignamos a la suerte.

Si Sheryl Sandberg, Directora de Operaciones de Facebook, puede salir todos los días a las 17.30 hrs. para ir a cenar con sus hijos, revisa qué podrías estar haciendo mal y enfócate a mejorarlo.

¡Tienes muchas posibilidades para hacerlo!

La autora es Directora General Icon Lead, tiene más de 18 años coordinando y ejecutando planes de formación y capacitación para ejecutivos en temas de liderazgo, coaching e imagen ejecutiva.

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