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4 errores de comunicación que se cometieron en Río 2016

De los errores cometidos en Juegos Olímpicos nos queda aprender del escándalo de Ryan Lochet provocado por decirle una mentira a su mamá y las disculpas de Alfredo Castillo por llevar a su novia.

22-08-2016, 6:03:47 PM
4 errores de comunicación que se cometieron en Río 2016
Cinthia Lazcano

Las recientes Olimpiadas de Río 2016 nos dejan muchos aprendizajes en lo que a comunicación se refiere. Entraré directamente en materia, retomando ejemplos puntuales para mejorar nuestra forma de transmitir mensajes y conectar con la audiencia.

1) Evita declarar “Pues así son las cosas”

Imagina a un empresario, al líder de una nación o a un padre familia diciendo “Pues así son las cosas” como justificación para un resultado. ¿Qué pensarías? Seguramente generaría molestia y proyectaría conformismo. En definitiva, utilizar este tipo de frases no construye, ni refleja la responsabilidad de una persona o institución ante la opinión pública. Lamentablemente, durante las Olimpiadas hemos escuchado recurrentemente esta frase en las declaraciones de los deportistas mexicanos: “Así es el deporte, así son las cosas” (como si no se pudiera hacer más).

Aprendizaje: La percepción también se construye desde las palabras; por ello, debemos elegirlas cuidadosamente y transmitir el mensaje correcto de responsabilidad sobre lo que ocurre (sea cual sea la situación). En tu comunicación y en tu mentalidad, responsabilízate de lo hecho y asume las consecuencias de lo que pasa.

2) Pon en práctica la humildad

Humildad, definida por la RAE, es la virtud del conocimiento de las propias debilidades y limitaciones, y en obrar de acuerdo con este conocimiento. Así pues, la humildad es parte fundamental de la comunicación de todos nosotros; no para hacernos menos, sino para dimensionar correctamente lo que ocurre y reconocer francamente lo que a todas luces es evidente. Declaraciones desafortunadas como “Soy Aída Román y no le debo nada a nadie” o “no lloré de tristeza” –frase dicha por Jahir Ocampo cuando se le vio llorar después de tirar malos clavados-, propician una percepción negativa hacia la persona que declara, generando incluso rechazo por parte de la opinión pública.

Quien ejerció muy bien este concepto fue Michael Phelps, que se ganó el cariño de millones de personas al emocionarse con sus medallas, al superar su lucha contra él mismo en años previos y al reconocer que “lo debían pellizcar, porque no le parecía realidad”, despidiéndose así de las albercas olímpicas.

Aprendizaje: Describe los hechos o resultados, reconócelos con transparencia y humidad, y plantéate/comunica tu plan de acción para mejorar. Reconocer no disminuye, sino engrandece a las personas e instituciones, y hace ganarse el respeto de los receptores de nuestro mensaje. 

3) Habla con la verdad

Una mentira solo agrava las cosas, ya que, como popularmente se dice, “la verdad siempre sale a la luz”.  Esto es justamente lo que pasó con los nadadores norteamericanos que acusaron ser víctimas de un asalto a mano armada en Río de Janeiro. Al inicio, el que Ryan Lochte –el segundo mejor nadador de EUA, después de Phelps- sufriera esto, llamó poderosamente la atención de los medios; posteriormente, al encontrar inconsistencias y analizar los videos existentes, las autoridades brasileñas actuaron legalmente contra los deportistas por falsedad de declaraciones. La realidad: una noche de copas –con infidelidad y vandalismo incluidos- quiso ser ocultada con una mentira. El efecto, en los hechos y la comunicación, es el desprestigio de los deportistas, el esclarecimiento de lo que ocurrió e, incluso, un probable conflicto internacional por las afectaciones a la ya golpeada reputación brasileña.

Aprendizaje: En toda comunicación, y particularmente en una crisis, la verdad siempre es el único camino. Una mentira pone en jaque la credibilidad de una persona, de una institución o de un país entero; por ello, es cosa mayor. Todo comienza por los hechos; no hagas nada que no quieras ver publicado y actúa responsablemente.

4) Utiliza las palabras adecuadas para comunicar correctamente 

Más allá de los resultados de representación mexicana en Río 2016, la actuación y declaraciones de Alfredo Castillo dejaron mucho qué analizar. Particularmente, retomo la frase “La Conade es una agencia de viajes que lo único que hace es dar dinero a las federaciones”.  Sin entrar en el terreno de juzgar la labor de Castillo (que lo cual no es objeto de la presente columna), estas palabras nos remiten a declaraciones desafortunadas, por decir lo menos. Probablemente (concediendo un poco), la intención era señalar que la Conade –al ser la entidad encargada del control, dirección y cumplimiento de las políticas deportivas en México- era el respaldo a las federaciones y que éstas son las primeras responsables de apoyar a cada disciplina; pero el resultado fue una nota negativa replicada en todos los medios y confirmada en los hechos por el viaje que la Conade invitara a la pareja, amigos y familia de Castillo.

Este martes el titular de la Conade ofreció una disculpa por la “falta de sensibilidad. En verdad, es una imprudencia (llevar a su novia) que me ha generado altos costos pero no hay uso de recursos públicos, hay una desatención y una frivolidad de mi parte en esos primeros días” dijo en entrevista con Loret de Mola.

“Mi renuncia está sobre la mesa. La instrucción que tengo es dar una explicación puntual a la opinión pública, a la sociedad, a los medios de comunicación del resultado de estos Juegos; explicar cuáles son los resultados que se están obteniendo, cómo se obtuvieron y, sobre todo, cuál fue la dinámica y la metodología”, explicó.

Aprendizajes: Encuentro en el refranero popular mexicano una cita que lo resume “Por la boca muere el pez”. En un afán de dar declaraciones, de responder a los medios y de ser protagonistas, los voceros suelen tropezar y cometer errores que revierten la intención y los dejan a ellos mal parados. Asimismo, hablar sin reflexionar si las frases pueden ser mal interpretadas y sin estar preparado para abordar temas críticos, se convierte sólo en una potencial crisis (que generalmente estalla).

En conclusión, los puntos anteriores se pueden mejorar siempre y cuando exista conciencia y preparación sobre cómo comunicar correctamente. Cualquier persona que esté expuesta a presencia pública, será sujeto de preguntas o críticas; por ello, es necesario brindar a todos la preparación adecuada para que los éxitos o cualquier hecho, no se vean empañados por transmitir mensajes erróneos. Como en los deportes, la comunicación es cuestión de práctica y disciplina. 

La autora es Socia Directora de Tolko Comunicación, firma de comunicación estratégica y relaciones públicas. Cuenta con 15 años de experiencia en el ámbito corporativo y es consultora para organizaciones nacionales y trasnacionales, PyMEs y ejecutivos. Locutora profesional y catedrática. 

 

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