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¿Esperaste tu aguinaldo para gastarlo? ¡Inviértelo!

Si ya recibiste la anhelada prestación, antes de usarla en compras compulsivas, lee esto y decídete a pasar de derrochador a ahorrador, o mejor aún, a inversor.

18-12-2013, 12:52:04 PM
¿Esperaste tu aguinaldo para gastarlo? ¡Inviértelo!
Alejandra Palomares Barrios

Ahorrar no es lo mismo que invertir y te lo repetiremos las veces que sean necesarias para que aproveches todas las oportunidades que existen en los mercados financieros. El cierre del año es un buen pretexto para detenernos a reflexionar sobre cómo hemos manejado nuestro dinero hasta ahora. Hacer un balance nunca está demás, sobre todo ahora que hemos recibido un excedente: el aguinaldo, que, dicho sea de paso, debes recibir antes del 20 de diciembre.

Primero: las deudas

Con nuestro presupuesto en mano, el paso inicial es ver el apartado que se refiere a deudas. ¿Cómo están nuestras tarjetas de crédito? ¿La hipoteca sigue bajo control? Ese préstamo que tramitamos en el banco, ¿ya estamos por liquidarlo? Hacernos estas preguntas es importante porque si alguna de las respuestas prende un foco rojo, estamos en el mejor momento de actuar.

Es decir, antes que pensar en ahorrar o invertir, lo primero es poner nuestras deudas bajo control, y es una de las primeras cosas para las que podríamos usar nuestro aguinaldo o cualquier bono adicional que hayamos recibido esta temporada.

Segundo: las recompensas

Ir contracorriente suele ser complicado; además, no siempre es necesario. Como dicen por ahí: “hay que saber elegir las batallas”. Pedirte que ahorres justo en la época del año en la que todo mundo gasta puede resultarte misión imposible. Entonces, una vez controladas tus deudas, el segundo paso es darte una recompensa.

Sí, es momento de darte una palmada en la espalda por las cosas que hiciste bien en el año, y por qué no: hacerte un regalo. De ese dinero adicional que recibiste, destina un pequeño porcentaje para darte un gusto, aunque sea pequeño. Tú mejor que nadie sabe qué puede ser una buena opción sin poner en riesgo tus finanzas. Puede ser desde un rico postre, hasta ese gadget que llevas ambicionando todo el año.

Aprovecha las promociones de la temporada, procurando no incurrir en deudas. Solo ojo con los meses sin intereses, porque para que resulten una verdadera promoción, debes ser totalero. Es decir, cubrir el saldo total de tu tarjeta de crédito cada mes para entonces sí no generar intereses.

Tercero: no solo ahorres, invierte

Ahora bien, si después de liquidar deudas y darte ese pequeño reconocimiento por tu esfuerzo, aún te queda algo de ese dinero adicional que recibiste, llegó el momento de poner manos a la obra.

Guardarlo en tu cuenta de nómina es lo mismo que si lo guardas bajo el colchón. Es decir, no ganas nada y hasta corres el riesgo de que con el tiempo el dinero pierda su valor por el efecto inflacionario. Invertir sirve precisamente para conservar el poder adquisitivo de lo que ahorras. Significa poner a tu dinero a trabajar para que te genere cierto rendimiento, o al menos, lo protejas de la famosa inflación.

Entonces, depende de tu meta, el plazo y el monto que quieras destinar para elegir el mejor instrumento de inversión para ti. No se trata de solo copiarle al vecino, porque se ve que le ha ido bien, sino de analizar cuál es la estrategia que a ti te conviene más.

Por ejemplo, si eres de los que no puede tener el dinero a la vista porque se lo gasta, pero al mismo tiempo quieres ahorrar para comparte un coche o una casa, quizá ponerlo en un instrumento a mediano o largo plazo te motive a dejarlo ahí sin tocarlo. En este caso, un seguro dotal, tu afore o los bonos del gobierno pueden ser buena opción.

Por otro lado, si lo que requieres es liquidez porque estás por arrancar un pequeño negocio o simplemente quieres conservar el dinero para cualquier emergencia, un instrumento a corto plazo, como los cetes o los pagarés bancarios, pueden ser la mejor opción para ti.

Ahora bien, si eres de los disciplinados que no tiene deudas y prácticamente conservó íntegro el aguinaldo o los bonos que se reciben en esta temporada, quizá estés más interesado en hacer una estrategia más completa de inversión. En ese caso, acercarte a un fondo de inversión o casa de Bolsa puede ser la mejor estrategia a seguir para ti.

Peor es no intentarlo

En cualquier caso, lo importante es que hagas un plan. Una de las razones por las que la gente no aprovecha los excedentes de dinero que recibe al final del año, es porque no tiene un presupuesto ni reflexiona sobre el uso que le da al dinero, sencillamente gasta y consume sin una estrategia.

Acércate a un asesor, aunque sea de los que te ofrecen las instituciones financieras, pues ellos son los mejores guías cuando quieres empezar a invertir. Si las opciones que te dan no te convencen, busca otras, pero nunca te conformes hasta quedar satisfecho con el instrumento de inversión que más te conviene.

Recuerda que instituciones como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) pueden orientarte en la materia, ya que en su página de internet, www.condusef.gob.mx, tienen calculadoras y simuladores muy útiles para poner tus finanzas en orden.

¿Estás listo para dejar de vivir al día y convertirte en inversionista?

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