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Carnaval y Mundial afectarán economía de Brasil

Con todos los eventos programados para el próximo año en dicho país, los brasileños trabajarán sólo tres meses.

17-12-2013, 2:53:19 PM
Carnaval y Mundial afectarán economía de Brasil
Reuters

Un “Calendario brasileño 2014” que
circula por Facebook bromea que con la Copa Mundial, un Carnaval
inusualmente tardío y las elecciones presidenciales, el próximo año los
brasileños apenas trabajarán tres meses.

Pero no todo el mundo lo encuentra gracioso. El inusual calendario en el 2014 podría de hecho causar un daño
significativo a la productividad y complicar todavía más las cosas para
una economía que está estancada, dijeron algunos líderes empresariales y
economistas.

“Oí a mucha gente decir que el 2014 será un año perdido. Es
absurdo, pero si mucha gente lo cree, supongo que será cierto”, dijo
Paulo Motta, el presidente de la asociación del comercio minorista en el
estado de Bahía, en el nordeste de Brasil.

En el peor escenario, el “efecto calendario” podría restarle
hasta 0,3 puntos porcentuales al Producto Interno Bruto del 2014, dijo
André Perfeito, un economista de Gradual Investimentos en São Paulo.

Otros economistas consultados por Reuters dijeron que, en su
opinión, cualquier perjuicio sería mucho menor. Algunos opinaron que el
efecto era muy difícil de pronosticar.

Pero con un pronóstico de crecimiento económico de apenas un
2,3 por ciento este año y tan sólo un 2 por ciento en el 2014, cualquier
tropiezo en la producción es una mala noticia.

Los problemas comienzan temprano.


Tradicionalmente las vacaciones de verano en Brasil empiezan en
Navidad y se estiran hasta entrado enero. Aunque hay quienes logran
trabajar, las reuniones son difíciles de agendar y muchos brasileños
dicen -un poco en broma, un poco en serio- que el año recién empieza
después del Carnaval.


Este año el Carnaval terminó el 12 de febrero. Pero debido al
calendario lunar que determina las festividades previas a la Cuaresma,
este año terminará el 4 de marzo. Y eso significa que muchos brasileños
estirarán sus vacaciones o trabajarán en “régimen de verano” durante
algunas semanas más.

¡Cuidado con la Copa!, especialmente si Brasil gana


El Mundial de Brasil, que comenzará el 12 de junio y durará un mes, podría representar una distracción aún mayor.


Normalmente, cuando juega la selección de Brasil cierran las
oficinas y fábricas de todo el país para que los empleados miren el
partido por televisión.

Pero esas no serán las únicas horas perdidas el próximo año.
Una ley aprobada el año pasado le da a las 12 ciudades sede del Mundial,
y a los estados donde están ubicadas, el derecho a declarar feriado
especial los días que haya partido.

Con esa medida se busca asegurar que los equipos visitantes y
sus hinchadas no tengan que lidiar con el tráfico usual de un día
laboral en su ruta a los estadios.

La mayoría de las ciudades y estados aún no han confirmado si
aplicarán la ley para decretar feriados. Pero sólo en São Paulo podría
significar seis días extras que, coincidentemente, caen en días
laborales.

El principal operador de bolsa de Brasil, BM&FBovespa SA,
ha dicho que su calendario de operaciones podría verse afectado si se
declaran los feriados. 

En tanto, la emoción de ser los organizadores del Mundial por
primera vez desde 1950 y de buscar la Copa por sexto vez, implican que
aún cuando las personas vayan a trabajar, muchos estarán mirando a
hurtadillas en sus computadores o celulares las transmisiones en vivo de
los partidos.

Un estudio de unas 20 corporaciones brasileñas realizado este
año por la fundación Dom Cabral, una escuela de negocios, encontró que
todas planean postergar los viajes de negocios durante la Copa debido al
posible caos en los aeropuertos y otras distracciones.

De hecho, muchos admiten que será difícil concentrarse en algo distinto hasta que termine el torneo, el 13 de julio.

El calendario humorístico que circula en las redes sociales
muestra todo mayo marcado como “Preparativos para el Mundial”. Junio es
simplemente “Mundial”, mientras que julio está dedicado enteramente a la
“Celebración o duelo” del resultado del torneo.

Minoristas piden que se trabaje

Obviamente eso es una exageración: a muchos brasileños ni
siquiera les gusta el fútbol y a los que sí les gusta tendrán metas de
desempeño que cumplir, estantes que llenar o clientes a los que mantener
contentos.

En tanto, algunos grupos empresariales están presionando a los
Gobiernos de las ciudades para que se reduzca el número de feriados, o
por lo menos que se limite sólo a los estudiantes, para no afectar sus
ganancias.

Motta, el jefe de la asociación de minoristas de Bahía, dijo
que los miembros de la agrupación perdieron un 40 por ciento de sus
ventas normales cuando la alcaldía de la ciudad de Salvador declaró
feriados durate la Copa Confederaciones, una especie de ensayo para el
Mundial realizado en junio de este año.

“No podemos volver a pasar por eso”, dijo. 

David Beker, economista jefe para Brasil de BofA Merrill Lynch,
dijo que algunos manufactureros podrían acelerar la producción a
comienzos del próximo año para compensar la caída de la actividad
durante el Mundial.

Los esfuerzos de último minuto para construir las obras de
infraestructura vinculadas al Mundial podrían acabar impulsando la
economía, aunque los especialistas esperan que sea inferior a la bonanza
de la construcción que el Gobierno pregonaba hace unos años.

El gasto de hasta 600.000 turistas extranjeros que se espera
lleguen al país también compensarían parte de las pérdidas de la
productividad.

Beker reconoció que la confluencia de los eventos hace que
trazar pronósticos económicos para el 2014 sea “extremadamente
complicado”.

Y el otro evento que provocará muchos trastornos será la
elección presidencial del 5 de octubre, en la que se espera que la
presidenta Dilma Rousseff compita por un segundo mandato. Si ningún
candidato logra más de un 50 por ciento de los votos, se realizará una
segunda vuelta el 26 de octubre.

Aunque ninguno de los candidatos de la oposición propone un
cambio radical con respecto a las políticas de Rousseff, algunos
ejecutivos dicen que es probable que sean más cautos a la hora de
invertir hasta que termine la elección.

Pero en términos de distracción “es como si tuviéramos tres carnavales este año”, dijo un economista local.

El calendario en Facebook fue aún más lejos.

Tras contar las elecciones, el Mundial, el Carnaval, las
vacaciones de abril y diciembre, señala a agosto, septiembre y noviembre
como los “meses laborales” en Brasil en 2014.



 

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