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El dinero no me alcanza, ¿cómo ahorrar?

No es una misión imposible, pero si necesitas fuerza de voluntad. Si lo logras, serás recompensado no solo con más libertad financiera, sino con tranquilidad.

04-12-2013, 1:51:06 PM
El dinero no me alcanza, ¿cómo ahorrar?
Alejandra Palomares Barrios

Llevamos varias semanas leyendo y escuchando en las noticias que México no crece y que el pronóstico será: seguir creciendo poco o casi nada. Parece que la palabra crisis se vuelve una constante en nuestras vidas, pero más bien “todo depende del cristal con que se mira”, como reza el dicho, pues para muchos crisis también es oportunidad de cambio.

Otro de los datos poco alentadores, y que también es una constante en nuestro país, es que los mexicanos no ahorramos. Nos cuesta mucho trabajo ser ordenados con nuestras finanzas y la tendencia a pedir prestado siempre está presente.

Incluso, dentro de la propuesta fiscal del presidente Enrique Peña Nieto estuvo aumentar el déficit, como una medida contra cíclica para estimular la economía, con la intención de ir reduciéndolo paulatinamente en cinco años.

La medida no sería mala si se fuera disciplinado; es decir, endeudarse no es pecado si se mantiene bajo control. Se puede gastar en tiempos de turbulencia y medirse en la abundancia, pero la realidad es que los seres humanos actuamos de manera contraria y por eso los créditos se vuelven insostenibles.

Sobre todo, el temor en el caso del país es que tenemos un historial crediticio no tan bueno, aunque debemos admitir que los últimos 15 años hemos mejorado bastante en la materia.

Como lo dijo uno de los analistas más destacados del escenario nacional, Macario Schettino, “el problema es que esto es como los alcohólicos: una vez que se deja de tomar, tomar tantito puede resultar peligroso”. El país ha logrado mantener sus finanzas a raya, y es más, se han logrado aumentar las reservas, cosa que nunca en la historia había sucedido antes.

Por eso, si vamos a volver a pedir prestado, lo mejor es hacerlo con muchísima moderación, pues ya sabemos que la tentación es grande.

Menciono al país completo para poner un ejemplo, pero la realidad es que lo mismo ocurre con las personas. Gastar dinero que no tenemos a través del crédito siempre resulta atractivo, sobre todo cuando pensamos “bueno, Dios proveerá”. Sin embargo, este es un error terrible, pues las deudas no pueden dejarse a la suerte.

Ajustes al presupuesto

Si tu crees que ahorrar es una misión imposible, trataremos de convencerte de que no es así. Lo primero es poner las cartas sobre la mesa y entrar al “confesionario”; esto es, hacer un presupuesto. No necesitas saber de Excel, ni nada sofisticado, aunque es verdad que existen herramientas para hacerlo más sencillo (mira el cuadro al respecto).

Básicamente, lo que necesitas es una hoja donde coloques en una columna todos tus ingresos, en otra, todas tus deudas, y en una más, tus gastos. Puedes agruparlos y ser tan detallado como lo desees. Por ejemplo, puedes colocar categorías como salario fijo, salario variable (freelance), crédito hipotecario, tarjetas de crédito, higiene, salud, alimentación, renta, etcétera.

Vale la pena, cuando menos la primera vez, ser exhaustivo y colocar todo lo que gastamos a la semana o al mes, pues una de las primeras tareas es detectar las fugas de dinero. Más adelante, quizá no sea necesario y bastará con que aglutines tus gastos en unos cuantos grupos, pero el ejercicio es importante porque muchas veces ni siquiera somos conscientes de lo gastamos.

Gastos hormiga

Esta es la fuga más común y donde podemos encontrar las primeras soluciones para ahorrar. Por ejemplo, has pensado ¿cuántas veces vas al Starbucks al mes? ¿Sueles cocinar en tu casa o compras todo hecho? Ese servicio de TV por cable, ¿realmente lo explotas al máximo? Y el gimnasio, ¿solo lo ocupas una o dos veces por semana? Quizá estos últimos gastos no son tan ‘hormiga’, así que peor aún. Observa este ejemplo a continuación para que te des una idea de cuánto te podrías ahorrar si empiezas a pasar las tijeras:

En realidad no es que no podamos ahorrar, sino que no nos lo proponemos y nos hace falta fuerza de voluntad. Pero piensa que si haces el sacrificio hoy, cuando veas el dinero acumulado en tu cuenta y las posibilidades que tienes de invertirlo, te sentirás recompensado, pero sobre todo tranquilo, porque entonces estarás mejor preparado no solo para darte un gusto, sino para enfrentar cualquier recesión que se pudiera dar en el futuro.

Pero si estamos en recesión, ¿en dónde ahorro?

Muchas gente piensa que si se está pasando por una situación complicada con mayor razón se vuelve imposible ahorrar, pero nuevamente todo está en proponérselo.

Los expertos recomiendan que al menos ahorremos 10% de nuestro ingreso y si podemos más (hasta 30%) aún mejor.

Pero tampoco es una regla escrita en piedra, puedes ahorrar menos, aunque no sea el ideal. El punto es que no dejes de hacerlo, pues guardar un peso siempre será mejor que nada.

Además, las crisis no son para siempre y puedes volver a crecer tu ahorro o inversión en cuanto la situación mejore. Lo importante es que los problemas financieros del país o los propios no se vuelvan el pretexto perfecto para gastar sin pensar y hacer un esfuerzo.

Ahora bien, ¿en dónde ahorrar? Es una pregunta difícil de responder pues depende del escenario y necesidades de cada persona, así como de la situación de los mercados. Es decir, es como cuando visitas al doctor y te receta una medicina que no forzosamente a todos les funciona igual, porque depende del organismo de cada uno y de las posibilidades para comprar una medicina de patente o genérica.

Sin embargo, hay algunas generalidades que sí podemos dar. Por ejemplo, procura que tus ahorros nunca estén en la misma cuenta que usas para efectuar tus pagos corrientes, y de preferencia, más que ahorrar, invierte; esto es, protege tu dinero al menos contra inflación y la pérdida de poder adquisitivo. Una buena opción para esto último pueden ser los cetes o pagarés bancarios.

Si tus ahorros son superiores a $10 mil pesos, con mayor razón inviértelos en fondos de inversión, seguros o hasta en la Bolsa, pero nunca los dejes en tu cuenta de nómina, porque además de que perderán valor en tiempo, la tentación de gastarte el dinero es mayor.

Tener finanzas sanas te puede abrir las puertas para conseguir lo que anhelas, además te brinda tranquilidad en tiempos de volatilidad e incertidumbre, por lo que no es imposible, sino solo se requiere de fuerza de voluntad, disciplina, pero sobre todo de que te comprometas contigo mismo.

Llévalo a donde vayas

Algunas apps recomendadas para hacer un presupuesto y llevar un control del mismo son las siguientes:

•    iSpending
•    iConta
•    MiPresupuesto
•    HandWallet
•    MoneyWise

Asimismo, en la página www.condusef.gob.mx puedes encontrar un simulador gratuito para ayudarte a realizar tu presupuesto en línea, o en esta otra liga del Banco de España, donde hasta se ofrece un software que puedes instalar en tu computadora: www.finanzasparatodos.es.

¿Cuáles son tus razones para no ahorrar?

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