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Teletón: entre política, evasión fiscal y bien social

Todo indica que hay más de 473 millones 794, 379 razones para apoyar la iniciativa social de Televisa, pero solo una para no hacerlo: la deducibilidad de impuestos.

02-12-2013, 9:57:55 AM
Teletón: entre política, evasión fiscal y bien social
Altonivel

Durante 17 años la televisión se ha encargado de dictar los valores que “debería” seguir la sociedad mexicana, desde obedecer sencillas normas de urbanidad hasta realizar aportaciones en pro de los grupos más vulnerables, pero al mismo tiempo ha sido señalada por sus críticos como agente de doble moral al proponer principios que no practica en su día a día.

En este sentido, acciones como el Teletón se han desplazado lo mismo en el terreno de la responsabilidad social empresarial hasta el uso indebido de la beneficencia para el “beneficio” fiscal de las empresas organizadoras y participantes a expensas de la buena voluntad de la sociedad.

¿Razones para aportar al Teletón? Al parecer este año hubo unas 473 millones 794, 379 –cifra que en pesos representa la aportación conseguida en esta edición– ¿Motivos para no aportar a esta iniciativa de Televisa? Todo indica que una sola: la deducibilidad de impuestos las contribuciones de terceros, es decir, el beneficio para la empresa por las donaciones de millones de mexicanos.

Esta situación han sido discutida y polemizada prácticamente cada año a la par del Teletón y queda en el plano personal decidir por una de las opciones, no obstante, esto suele generar mayores debates cuando se trata de personajes públicos, sobre todo de funcionarios; y más aún cuando utilizan sus facultades como tales para favorecer una iniciativa privada, aun cuando ésta se realice públicamente y para beneficio de uno de los grupos más vulnerables como el de las personas con capacidades diferentes.

En este sentido, el sábado pasado millones vieron aparecer en sus televisores a distintos legisladores del Congreso de la Unión, pero no precisamente para dar cauce y avance a las llamadas reformas estructurales ni debatir alguna de las muchas iniciativas que requiere el país, sino para hacerse presentes en este evento realizado por la Iniciativa Privada.

Así, en un programa grabado días antes, senadores y diputados de al menos cinco de las siete fuerzas parlamentarias representadas en el Congreso de la Unión ‒como PRI, PAN y PRD‒, aparecieron en el programa “100 mexicanos dijieron”, conducido por el comediante Adrián Uribe en su caracterización de chofer de microbús, para aportar su granito de arena al Teletón.

La delegación de legisladores participantes estuvo encabezada por los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Raúl Cervantes (PRI) y Ricardo Anaya (PAN); acompañados por los senadores priistas Cristina Díaz y Marcela Guerra; los panistas Jorge Luis Preciado (coordinador de su grupo parlamentario), Mariana Gómez del Campo y Roberto Gil Zuarth, así como la perredista Iris Vianey Mendoza y Juan Gerardo Flores Ramírez, del PVEM.

Además acudieron, entre otros, los diputados Silvano Aureoles (coordinador del PRD en San Lázaro), los priistas Francisco Arroyo Vieyra y Alejandro Moreno Cárdenas; el coordinador del PVM Arturo Escobar y sus correligionarios Rubén Acosta y Enrique Aubry, así como la petista Lilia Aguilar.

Por su participación en este programa los legisladores no recibieron ningún tipo de premio, ya que lo recaudado será aportado a la cuenta del Teletón.

Así, en medio de los intensos debates parlamentarios para sacar adelante reformas estructurales como la política y la energética, los legisladores volvieron a colocar en debate hasta qué punto un servidor público puede ser partícipe en estas actividades, que al final del día y al corte de caja representan un beneficio fiscal para los organizadores.

En este sentido, la diputada federal Purificación Carpinteyro, crítica de los poderes fácticos en el país, se opuso a la donación de 1.5 millones de pesos planteada por la Cámara Baja para el Teletón de este año, al considerar que es “un pésimo uso de recursos públicos” y porque “termina siendo una cantidad que se utiliza para deducir impuestos, de parte de estos grupos privados”.

No descarta presentar una propuesta para evitar que sean deducibles de impuestos las contribuciones de terceros, reforma que considera debería existir para que los recursos aportados por particulares no sean sumados a deducciones que puedan ser utilizadas con posterioridad por las empresas privadas, según explicó tras la presentación de su libro El Fin de los Medios, realizada en Casa Lamm los días previos al Teletón.

Asimismo, destacó que los vínculos estrechos entre legisladores y compañías privadas de comunicación son contrarios a los principios de la Carta Magna, pues los funcionarios públicos deben atender “única y exclusivamente” a los intereses de la nación y no de sectores o grupos particulares.

De este modo, el artículo 108 de la Constitución –que establece sanciones para los servidores públicos que aun teniendo vínculos con empresas particulares traten de aprovechar su cargo para promover esos intereses–, pierde en contra de la fuerza que tienen actualmente los medios de comunicación masiva en el país.

¿Iniciativa del Estado o de las televisoras?

El Teletón, al ser una iniciativa del sector privado, puede ser promovida por los particulares como mejor consideren –siempre y cuando se mantengan dentro de las normas y lineamientos dictados por el Estado en sus diversas regulaciones–, sin embargo, se han dado capítulos en los que la actividad de recaudación brinca a la esfera pública dejando al descubierto la injerencia de la IP en los algunos organismo y dependencias de índole público.

Por ejemplo, a principios de noviembre circuló en las redes sociales, Twitter y Facebook principalmente, una circular de la Secretaría de Educación de Veracruz, a través de la Dirección de Educación Especial, en la que se encomendaba por “instrucciones superiores” a supervisores y coordinadores escolares recaudar fondos para el Teletón, haciendo que sus subordinados cooperaran “voluntariamente” con al menos 100 pesos.

Pero esto no terminó ahí, ya que la propia dependencia estatal proveería la terminal bancaria para realizar las aportaciones.

Otro caso se dio en Michoacán, cuando el diputado estatal Elías Ibarra Torres dio a conocer que el Sistema para Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de la entidad realizó en 2012 un par de donaciones a la Fundación Teletón por 148 millones de pesos, esto en medio de irregularidades administrativas y económicas.

De acuerdo con los resultados de la auditoría practicada en el ejercicio fiscal 2012 al Gobierno Estatal por la Auditoria Superior de Michoacán, el DIF hizo una donación por 27 mdp y otra de 121 mdp al Centro de Rehabilitación Integral Teletón (CRIT), para las cuales requería la aprobación del patronato, sin embargo éste no sesionó en todo el 2012, por lo que no pudo aprobar las donaciones, las cuales tampoco recibieron el aval de la Junta de Gobierno del organismo.

Se destacó también que no existe acto jurídico entre el DIF y el Teletón para la donación ni tampoco hay un convenio que avale tal.

Además de que la donación no estaba autorizada tampoco en el presupuesto de egresos del 2012, sin olvidar el hecho de que el recibo de la donación que expide la Fundación Teletón fue realizado a nombre del gobierno de la entidad y no del DIF estatal como debería de ser.

Si bien los beneficios sociales se han cristalizados en la construcción de más de una veintena de lugares especializados en la atención de personas con discapacidades y la atención de miles de familias en más de la mitad de los estados de la República, las irregularidades o favoritismo de algunos actores e instituciones públicas para con esta iniciativa de particulares supone afectaciones fiscales para el Estado, mismas que se reflejan en la falta de recursos para necesidades diarias de millones y en la exención fiscal que presumen las grandes empresas cada año al cierre del ejercicio fiscal.

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