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5 puntos ciegos del liderazgo

Todos tenemos un lado oscuro, una manera de ser que impacta negativamente a los equipos de trabajo. ¿Cómo dar cuenta de ellos para obtener resultados positivos?

26-11-2013, 9:26:10 AM
5 puntos ciegos del liderazgo
Eduardo Lan, Mesa Consultores

Todos los seres humanos tenemos maneras de ser que impactan negativamente nuestras relaciones y resultados, y las cuales no vemos. A estas maneras de ser las llamamos puntos ciegos.

Y como su nombre lo dice, es muy fácil ver los puntos ciegos de otros, pero muy difícil ver los propios. Si yo te preguntara cuáles son las áreas de oportunidad o debilidades de tu pareja, jefe, colega o hijos, seguramente tendrías una lista muy larga de recomendaciones. Lo que no captamos es que esas personas tienen una lista igual de larga sobre nosotros.   

Los líderes son particularmente ciegos a sus puntos ciegos. Es lógico que sea así, puesto que sus maneras de ser los llevaron a tener el éxito que tienen actualmente. Sin embargo, casi siempre esas maneras de ser se han vuelto el tope para llegar al siguiente nivel.

En otras palabras, y según el título del famoso libro de los autores Marshall Goldsmith y Mark Reiter: “Lo que te trajo aquí, no te llevará allá”.

Para poder llegar “allá”; es decir, al siguiente nivel en tus relaciones, carrera profesional, liderazgo, situación financiera y demás resultados, es necesario que seamos conscientes de nuestros puntos ciegos de manera que podamos alterarlos. Hacerlo no es fácil, pero en el momento que estamos presentes a ellos, nuestros puntos ciegos dejan de serlo y tenemos una elección en el asunto.

A continuación enlistamos los 5 puntos ciegos más comunes de los líderes y sus antídotos:

1. Hacer las cosas solo(a) y tener una actitud de yo lo sé todo

Una manera común de ser de los líderes es hacer las cosas solo(a) y tener una actitud de sabelotodo. Esto se debe a que como líder la persona cree que no necesita de los demás y que nadie puede hacer las cosas tan bien como él o ella. Esta manera de ser es equivocada y destructiva. Todos tenemos fortalezas y debilidades y un verdadero liderazgo incluye a otros, ya que sin su ayuda, obtener grandes logros es imposible.

2. Ser insensible a tu impacto en los demás

Muchos líderes se enfocan exclusivamente en los resultados y son insensibles, a menudo lastimando a los miembros de su equipo de trabajo con comentarios y comportamientos inapropiados, ya sea consciente o  inconscientemente. Un gran líder sabe que su gente merece respeto y dignidad y se esfuerza por tratarla con amabilidad. Además, limpia inmediatamente cualquier impacto negativo que haya tenido en otra persona.

3. Culpar a otros o a las circunstancias

Uno de los puntos ciegos más destructivos en un líder es culpar a otros o a las circunstancias por los problemas que surgen. Independientemente de quien es culpable de un cierto problema, el responsable es y debe ser el líder, puesto que, como decía Winston Churchill, ese es el precio del éxito. Como líder uno debe asumir siempre la responsabilidad de los problemas y hacer algo al respecto en lugar de tomar la salida fácil y culpar y señalar a otros.

4. Retener el compromiso emocional

Tenemos el mito de que fortaleza es igual a insensibilidad. De esta manera, es común encontrar que los líderes son poco humanos en su comportamiento y carecen de emotividad. Para que el líder pueda tener una verdadera influencia en otros, es necesario que se comprometa no solo intelectualmente, sino también emocionalmente; que le brinde a  su gente no solo su cabeza sino también su corazón y que muestre sus emociones.

5. Tolerar resultados y comportamientos mediocres

Otro error de un líder es tolerar aquello que no funciona, tal como resultados y comportamientos mediocres. Cada vez que un líder tolera uno de estos resultados o comportamientos, está en esencia comunicando que son aceptables.

Ser respetuoso y humano no significa ser débil y tolerar cuestiones no funcionales.

Un verdadero líder sabe que no lo sabe todo, que no es perfecto y tiene errores, y que necesita de otros para lograr los resultados organizacionales. Es por ello que está siempre atento a sus comportamientos, acciones y palabras, y asume la responsabilidad de cualquier error, lo cual contrario a lo que muchos piensan es una señal de fortaleza y no de debilidad.

El autor es asesor de Mesa Consultores una firma especializada en
transformación organizacional, con más de 15 años de experiencia,
asesorando en temas de liderazgo, clima laboral y renovación cultural. Puedes contactarlo en @MesaConsultores

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