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Qué hacer con tus finanzas tras el Buen Fin y ¡Navidad!

Tras la euforia del Buen Fin, diciembre es la fecha de más gastos por excelencia. Antes de dar más tarjetazos, considera la Expo Educación Financiera 2013.

24-11-2013, 9:54:26 PM
Qué hacer con tus finanzas tras el Buen Fin y ¡Navidad!
Oliverio Pérez Villegas

La euforia del Buen Fin quedó atrás. Luego de cuatro días de ofertas, promociones, descuentos y muchos meses sin intereses, las cifras indican que el fin de semana más barato del año dejó una derrama económica superior a los 160,000 millones de pesos, y a un gran número de tarjetahabientes destinados a seguir pagando durante gran parte de 2014 y en algunos casos hasta de 2015.

Eso no es todo. Todavía en 2013, a cinco semanas de terminar el año, los gastos fuertes de una familia mexicana promedio están por venir: vacaciones, Navidad, fin de año y Reyes Magos, son, entre otras, las fechas que reclaman sus propias ventas y exigen sus propios reflectores. Y si bien las tarjetas de crédito, los aguinaldos y hasta las cajas de ahorro pudieran suponer la solvencia para tantos gastos, la realidad nos ha demostrado que la educación financiera no es el fuerte de la población mexicana.

¿Y qué hacer ante un panorama como éste? Ana Cortés, directora de Creadores de Éxito, considera que a pesar de que la educación financiera en México y América Latina es nula o incipiente, la gran oportunidad para cimentar las bases que representen un cambio en la forma en cómo hemos administrado nuestros recursos, es realmente importante.

Por un lado – explica – el hartazgo de millones de personas que no terminan de pagar intereses; y por otro, la posibilidad de unir los esfuerzos asilados de quienes empiezan a picar piedra en pro de una concientización colectiva sobre la importancia de la educación financiera en cualquier nivel y en cualquier sector, son los dos grandes aspectos que hoy pueden sembrar un cambio real en aras de un futuro mucho más prometedor.

A propósito de la Expo Educación Financiera 2013, la experta te ofrece 4 recomendaciones básicas para dejar atrás la ceguera financiera y empezar el cambio de rumbo hacia la libertad económica, que sin duda sería de gran utilidad no sólo para ti, sino para contribuir en una cultura de finanzas sanas, ya que si bien el Buen Fin representa un gran aliciente para la economía nacional, Cortés se pregunta ¿a costa de qué?

1. Revisa tus entradas y tus salidas

Los números cuentan su propia historia. Aunque se trata de un aspecto tan básico como sumar o restar, muchos mexicanos no lo hacen. Hay que sacar lápiz y papel y desglosar la cantidad de ingresos que producimos cada semana, cada quincena o cada mes. A eso, naturalmente, hay que restarle los gastos fijos que tenemos previamente comprometidos: renta de la casa, colegiaturas, tarjetas, seguros, servicios, teléfono, hipotecas y hasta el gimnasio, todo.

Apenas se trata de una resta simple. ¿Cuál fue el resultado? Según Ana Cortés, unas finanzas sanas transitan cuando del total de ingresos, un máximo del 30% está destinado al crédito, de tal manera que de cada 10 pesos que ganas, tengas libertad financiera de siete pesos, ya que los otros tres son los responsables de solventar el desglose del párrafo anterior. 

2. La honorabilidad con tu bolsillo

Literalmente Ana Cortés dice: “no hay que hacernos los locos”. Cuántas veces hemos intentado engañarnos asumiendo que de un gasto determinado podemos tomar “prestado” algo para salir adelanto con un gasto más urgente; o hemos creído que recortando algunos gastos podremos ver más efectivo, aunque esto implique generar más intereses con las deudas previamente contratadas.

¿Lo necesito o lo quiero? Ambas opciones son válidas; sin embargo, gran parte de la población mexicana está endeudada en meses sin intereses por haber adquirido artículos que no necesitaba. La otra pregunta inevitable es “¿me alcanza?” Otro gran error es creer que al no pagar 18 meses de intereses, la gente se está ahorrando esa comisión, cuando la simple y llana verdad es que las personas ahorran cuando no gastan, así de simple. Es por eso que la experta apela a la honorabilidad, para que no intentes abusar de cartera.

3. Primero la razón y luego la emoción

Inevitablemente las personas compramos por la emoción de hacerlo; sin embargo, al anteponer las emociones por encima de la razón es uno de los principales factores por los que en México mucha gente vive endeudada. El 99% de las decisiones financieras – asegura Cortés – tienen una raíz emocional y eso ha demostrado que la razón pasa a segundo término (en el mejor de los casos).

Además, esto es sinónimo de inmadurez emocional, ya que se busca la satisfacción inmediata y no se piensa ni en el corto, ni en el mediano y mucho menos en el largo plazo. Ya no hay activos que paguen los pasivos. Ahora sólo hay pasivos. Y a pesar de que en la escuela no se enseñan finanzas, o que lo poco que sabemos es a través de los bancos y el gobierno, la decisión y la responsabilidad final sigue y seguirá siendo de cada persona que decide comprar.

4. Imagina cómo tendrás dinero

Una vez que tengas conciencia de cuánto tienes, cuánto gastas y cuánto estás pagando por los contratos establecidos en las diferentes modalidades de crédito, la experta recomienda hacer una pausa e imaginar cómo puedes obtener ese dinero. Obvio a través del trabajo, pero se refiere al ahorro, a la planeación, a los gastos hormiga y a toda una estrategia sobre lo que tienes y lo que puedes tener.

Date la oportunidad de soñar un futuro – dice – pregúntate cuál quieres que sea tu situación financiera en un año, en tres o en cinco. Al igual que en otros renglones de la educación, la educación financiera es responsabilidad del seno familiar, de cada persona y de cada comprador. Las ventajas y desventajas de las instituciones financieras están ahí y la obligación es informarse y tomar mejores decisiones.

¿Cómo es tu plan financiero? ¿Qué otra recomendación darías para fomentar la educación financiera?

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