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El dólar retoma camino alcista con fuerza

Con o sin retiro de los estímulos de la Fed, los fundamentales favorecen la fortaleza del dólar, ya que las principales divisas están padeciendo sus propios problemas.

13-11-2013, 11:27:22 AM
El dólar retoma camino alcista con fuerza
Saxo Bank

Saxo Bank asegura que el dólar estadounidense ha vuelto a un nuevo máximo de dos meses la semana pasada.

Este último rally ha puesto el punto final al episodio de debilidad de finales de septiembre y gran parte de octubre, tras el shock en los mercados por la renuncia de la Reserva Federal a comenzar la retirada paulatina de medidas de compras de activos por ahora, así como por los efectos impredecibles del cierre del gobierno en la segunda quincena de octubre.

Se esperaba que dicho cierre del gobierno afectara a los datos de empleo en EU en octubre, pero el informe sobre éste de la semana pasada presentó unas cifras mejores de lo esperado, así como una fuerte revisión sobre las previsiones del mes anterior.

Como consecuencia, el mercado vuelve a tener la sensación de que la Fed tratará de reducir sus compras de activos directamente en la reunión de enero; puede incluso que en la de diciembre, si los datos en ese momento son particularmente fuertes.

¿Retirar o no retirar las medidas?

Las perspectivas inmediatas del dólar estadounidense giran, en gran medida, en torno al debate sobre si la Fed procederá a retirar paulatinamente las medidas y cuándo lo hará, con la teoría de que dicha decisión será positiva para el dólar y lo contrario será negativo.

El consenso está empezando a situar el comienzo de la retirada de las medidas en la reunión de enero o en la de marzo.

No obstante, aunque van aumentando las especulaciones, a pesar de que sigue siendo una escasa minoría, en torno a que la Reserva Federal no va a retirar las medidas en un futuro inmediato, e incluso podría aumentar su programa de compras ante una próxima debilidad económica o, como suena cada vez con más fuerza, ante cualquier signo de que la deflación sigue siendo una amenaza. 

Pero independientemente de ello, para la Fed, el asunto de la retirada de las medidas se ha convertido en una cuestión de optar por el mal menor.

Por una parte, se puede argumentar fácilmente que la Fed no procederá nunca a retirar las medidas, si tenemos en cuenta la experiencia del año pasado, cuando la simple amenaza de una reducción del programa de activos provocó una avalancha en los mercados de bonos de EU y dificultades en cuestión de liquidez en las divisas y economías de los mercados emergentes.

La retirada paulatina de la compra de activos podría dañar la confianza del mercado y debilitar los fundamentales, que ya están afrontado dificultades por el aumento de los tipos (es decir, un estrechamiento de facto) que ya han provocado los rumores sobre la retirada de las medidas.

Por otro lado, cada vez está más aceptado que los mercados de renta variable están en plena burbuja y que cada vez resulta más evidente la necesidad de que la Fed compruebe las subidas en los activos, puesto que cualquier corrección brusca en el mercado de acciones se empleará como arma arrojadiza contra la Reserva Federal por haber provocado la burbuja en los mercados de activos.

El rally sigue acelerándose

Resulta interesante cómo el paso atrás de la Fed en septiembre respecto de la decisión de retirar las medidas únicamente ha afectado parcialmente a los mercados de bonos y las divisas de los mercados emergentes.

El billete verde volvió a las subidas tras el informe de empleo de EU del pasado viernes, que parece haber anticipado el primer anuncio de sobre el “tapering” por parte de la Fed.

Si finalmente la Fed decide reducir las compras, se puede esperar que se acelere el repunte del dólar si el aumento de la rentabilidad de los bonos y la reducción de la liquidez por parte del banco central estadounidense también se lleva por delante a los mercados de activos.

“El rally seguirá acelerándose a medida que se sigue recurriendo al dólar como refugio y el organismo presidido por Ben Bernanke se va convirtiendo en el primer gran banco que empieza a endurecer las medidas”, señaló John J. Hardy, director de Estrategia de Divisas en Saxo Bank.

Se refuerza ante apuros de demás divisas

Pero incluso sin la retirada del programa de ayuda, los fundamentales favorecen la fortaleza del dólar, puesto que las principales divisas también están padeciendo sus propios problemas.

En Europa, o el Banco Central Europeo (BCE) se suma al carro de la devaluación de la divisa o se cernirá el fantasma de la deflación, por no mencionar la creciente posibilidad de que la periferia de la UE (o incluso Francia) acabe amenazando con tomarse como mínimo unas vacaciones de la divisa única para devaluar si la política no cambia pronto.

En el Reino Unido, la reciente fortaleza económica y de la libra esterlina ha llegado de la mano de las medidas del gobierno británico para animar a los hogares a hundirse más en la deuda, con el abaratamiento de los créditos para la vivienda.

Entre tanto, en septiembre, Reino Unido publicó uno de los mayores déficits del mundo, que se está compensando en parte por los ingentes flujos de capital que están llegando al mercado de la vivienda de gama alta en este país y Londres, sumido en una burbuja absoluta.

Se debe esperar que el Banco de Inglaterra actúe pronto contra la fortaleza de la libra.

En Suiza, esperamos una respuesta del Banco Nacional de Suiza si aumentan los signos de deflación y a favor de un debilitamiento repentino del franco suizo si el BCE da algún paso firme más para respaldar la deuda soberana de la periferia.

En Japón, su Banco Central es el más interesado en socavar su divisa y será el primero en llevar las políticas monetarias a nuevos límites si, o más bien cuando, su intento inicial acabe resultando fallido.

Por otro lado, será interesante comprobar si el par dólar/yen tiende a bajar en un primer momento al asumir que los llamados Abenomics no está haciendo lo suficiente por el país nipón, provocando así el siguiente movimiento agresivo por parte del Banco Central de Japón o, lo que podría resultar más interesante, por parte del gobierno de Abe.

La “forma adecuada” de destruir efectivamente una divisa es a través de la emisión de moneda para financiar actividades, no mediante la compra de activos por parte del banco central.

“Podría volver a aumentar en una o dos ocasiones la debilidad del dólar hacia final de año a medida que aparecen y se disipan las expectativas sobre la retirada de las medidas, pero el dólar estadounidense ha vuelto con fuerza a la senda alcista y es probable que viva un 2014 muy fuerte”, finalizó John J. Hardy.

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