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Dictamen Fiscal: ¿100,000 contadores a la calle?

La administración entrante decidió cancelar de un plumazo este proceso que realizaban contadores certificados y que ahora carecerán de ese empleo.

17-10-2013, 10:53:57 AM
Dictamen Fiscal: ¿100,000 contadores a la calle?
Jorge A. Monjarás, editor de Valor Corporativo

El Dictamen Fiscal no es obligatorio desde 2010. Fue un cambio que se efectuó durante la administración de Felipe Calderón. Hasta un año antes, todas las empresas con más de 34 millones de pesos en ventas al año (el número subía según cierto cálculo anual) tenían la obligación de que un Contador Público Registrado emitiera un Dictamen Fiscal independiente. Lo curioso es que buena parte de los obligados prefirieron continuar con el servicio.

Este esquema arrancó desde 1959, cuando las autoridades hacendarias buscaron que hubiera particulares que realizaran labores de auditoría. El propósito más claro era quitarle chamba al fisco, para que éste se pudiera enfocar en los evasores pesados. Es decir, evita estar persiguiendo empresas por minucias, pequeños errores o malas interpretaciones de la siempre complicada, nunca agradable ley fiscal. Por ahí de los 70 el dictamen se volvió obligatorio.

Una empresa con Dictamen Fiscal ciertamente podía ser auditada por la autoridad pero, en primera, era mejor vista de origen. En segunda, ciertamente resultaba con pocos errores, lo cual le ahorraba mucho en multas u otras persecusiones más fuertes.

Lo que es más, estos despachos dictaminadores terminaban recaudando una buena cantidad de impuestos que de otra manera, por ignorancia o a la mala, se hubieran soslayado. Así de buenos se suponía que eran. Hasta 2010 Hacienda informaba de los montos que estos contadores especializados recaudaban para el gobierno: unos 18,000 millones de pesos la última vez que contaron.

Luego, tras volverse voluntario, el monto ya no se informó. Al parecer disminuyó mucho. Hay una lógica implacable en esto: el despacho tendería a ser más laxo con un cliente que podría escoger o no dictaminarse. Así que al parece ya no fue mucho el monto recaudado.

Así las cosas, aún más de 90,000 empresas continuaron dictaminándose, básicamente porque el servicio equivale a tener un auditor buena onda enmendándote la plana, en lugar de una autoridad que primero multa y luego averigua. Parecía un ganar-ganar.

Pero he aquí que a la administración entrante le pareció que no valía la pena el esfuerzo y decidió cancelar de un plumazo incluso lo opcional para empresas con ventas menores a 100 millones de pesos. Es decir, a las empresas entre 34 y 99 millones ni les recibirá el Dictamen Fiscal.

De lejos, parecería que esta era una sobadita a los empresarios a cambio del fin de la consolidación fiscal. Pero no es así. En realidad esta medida venía acompañada de una “cláusula antievasión” que le daba muchos más dientes a Hacienda para hacer auditorías relámpago si presumía que el declarante estaba “abusando” de tal o cual reglamento en materia de impuestos.

Las peores partes de esta persecusión abierta fue derrumbada por una fuerte oposición del PAN y el cabildeo de las organizaciones empresariales. Pero la supresión del dictamen permanece hasta hoy.

Lo que por supuesto parecen haber olvidado los amigos de la Secretaría de Hacienda es que están llevándose entre las patas a unos 100,000 empleos.

Haciendo cuentas, entre 6,000 y 8,000 contadores certificados se hacían cargo en México de este dictamen fiscal. Muchos de ellos están apoyados por despachos de 10 a 15 contadores.

Ahora no podrán realizar un dictamen fiscal, ni siquiera voluntario, a las empresas mencionadas. Están fritos, pero sus clientes también, porque ya no podrán recurrir a ellos como un último escudo contra Hacienda.

Lo que asombra de estas decisiones es que no se lleven a cabo transiciones pactadas, por ejemplo, al momento de tirar a la basura un esquema que ha funcionado por más de 50 años. Esta falta de prudencia tal vez no amenace a la totalidad de estos 100,000 contadores, pero que tal unos 50,000. A la calle, porque la autoridad piensa que ya no sirven.

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