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Argentina acelera la devaluación del peso

El Banco Central interviene casi a diario en el mercado local para permitir al peso registrar en lo que va del año su mayor depreciación en más de una década.

30-09-2013, 11:20:57 AM
Argentina acelera la devaluación del peso
Reuters

La presidenta argentina, Cristina
Fernández
, critica frecuentemente a los que piden una devaluación de la
moneda local
para morigerar el impacto de la alta inflación sobre la
competividad del país.

Pero, sigilosamente y fuera de los focos de las cámaras, el
Banco Central
ha intervenido casi a diario en el mercado local para
permitir al peso registrar en lo que va del año su mayor depreciación en
más de un década.

El retroceso del peso busca mantener la moneda competitiva
respecto al real brasileño, que este año se depreció casi un 10 por
ciento. Más de un 40 por ciento de las exportaciones industriales
argentinas y un 80 por ciento de las de automotores tienen como destino
la mayor economía latinoamericana.

Pero, la depreciación cambiaria luce insuficiente para mejorar
el perfil exportador de un país con una de las mayores tasas de
inflación del mundo y donde la única fuente de divisas son sus ventas
externas, según analistas. Por el contrario, la devaluación amenaza con
agregar presión sobre los precios.

Desde enero, el peso argentino se depreció un 16 por ciento
frente a la moneda estadounidense en el mercado interbancario al
alrededor de 5,79 pesos por dólar al cierre del viernes pasado.

Se espera que termine el año por primera vez en una década con
una caída similar al nivel de la inflación, que se prevé ronde el 25 por
ciento según estimaciones privadas. Las desprestigiadas estadísticas
oficiales la ubican un poco por encima del 10 por ciento anual.

Pero, economistas advierten que la depreciación cambiaria tendrá un efecto limitado sobre la competitividad.

Los precios minoristas crecieron más de un 150 por ciento en
Argentina desde el 2007 de acuerdo a cálculos de economistas, cuando
comenzaron su escalada por un fuerte consumo doméstico y el pobre nivel
de inversiones. En ese lapso, la moneda argentina apenas perdió poco más
de un 40 por ciento de su valor. 

“Tienen que aumentar más la devaluación para adecuarse al
aumento de los precios”, dijo el economista Rodolfo Rossi, un ex
presidente del Banco Central.

El retroceso del peso en lo que va del 2013 es el mayor desde
que cerró el 2002 con una devaluación de un 70 por ciento luego de que
el país abandonara una década convertibilidad cambiaria en medio de una
fuerte crisis que llevó la economía a la quiebra.

“Si uno toma el dólar de 1,4 pesos cuando (el presidente
Eduardo Duhalde) devalúa en enero del 2002 y ese dólar hubiera aumentado
al mismo ritmo de la tasa de inflación, descontada la inflación de
Estados Unidos, a valores de agosto tendría que haber estado en 9,3
(pesos por dólares)”, explicó el economista Roberto Cachanovsky en
referencia al atraso del tipo de cambio.

El peso cotiza a alrededor de ese nivel en el mercado negro,
donde desde hace dos años empresas y ahorristas se ven obligados a
recurrir para comprar divisas debido a un control de cambios impuesto
por el Gobierno para frenar una fuga de capitales que drenó las reservas
del Banco Central.

Desde la devaluación del 2002, el superávit comercial ha venido
cayendo en relación al Producto Interior Bruto (PIB) por la menor
competitividad. Hace una década superaba el 12 por ciento del PIB y para
este año se espera que ronde el 1,8 por ciento, según estimaciones de
la consultora local DNI.

La falta de divisas obligó al Banco Central a volcar cientos de
millones de dólares de sus reservas en el mercado cambiario para
financiar el comercio exterior. La entidad también le gira fondos al
Tesoro para que el Estado pague sus vencimientos de deuda en moneda
extranjera.

Las reservas de la entidad cayeron este año un 18,7 por ciento a
35.179 millones de dólares al 19 de septiembre, su menor nivel desde
marzo del 2007.

Mayor inflación

Analistas esperan que la caída del peso añada cierta presión sobre los precios. 

“Esta estrategia es riesgosa en términos de inflación”, dijo la consultora Ecolatina en un informe.

“El año pasado, el tipo de cambio oficial se depreció 14 por
ciento y la inflación se aceleró más de 2 puntos porcentuales respecto
del promedio 2007-2011. Cabe destacar que durante esos años (…) el
peso se devaluó a una tasa promedio del 7 por ciento anual”, explicó.

Los sectores industriales que han sugerido una corrección del
tipo de cambio para apuntalar la competitividad de sus exportaciones han
chocado con la férrea negativa de Fernández, que los ha acusado de
querer provocar una nueva crisis económica y hasta de intentar
desestabilizar a su Gobierno.

La devaluación también pone en aprietos al Gobierno a la hora
de financiar las millonarias importaciones de gas natural que se ve
obligado a realizar cada año por el derrumbe de la producción de
hidrocarburos del país.

Gran parte de los dólares que ingresan al país por las enormes exportadores agropecuarias salen por las compras de energía.

El estancamiento de las exportaciones y el incremento de las
importaciones de gas natural derrumbaron un 32 por ciento interanual el
superávit comercial entre enero y agosto.

Para defender el saldo comercial, el Gobierno impuso un sistema
de trabas a las importaciones que llevó a algunos de sus socios
comerciales a denunciarlo ante la Organización Mundial del Comercio.

Para saber más:

Alta inflación en Argentina dispara conflictos

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