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Merkel triunfa en Alemania; su reto acercarse a rivales

La canciller alemana logró el 41,5% de los votos, en su resultado más contundente desde 1990; mientras los socialdemócratas acabaron segundos con 25, 7%.

23-09-2013, 9:11:19 AM
Merkel triunfa en Alemania; su reto acercarse a rivales
Reuters

La canciller alemana, Angela Merkel,
afronta el intimidante desafío de persuadir a sus rivales de
centroizquierda para que la ayuden a mantenerse en el poder después de
que los conservadores obtuvieran su mejor resultado electoral en más de
dos décadas pero se quedaran a pasos de la mayoría absoluta.

Incluso sus contrincantes políticos reconocieron que la
canciller
fue la gran ganadora de las primeras elecciones alemanas desde
que comenzara la crisis de la eurozona en 2010, que propulsó a la hija
de un pastor de la ex Alemania oriental al puesto de líder dominante en
Europa.

El rostro radiante de Merkel acaparaba las portadas de los
periódicos, que alabaron el lunes el resultado como una victoria
personal.

“Es su triunfo (…) no fueron los impuestos, la justicia o el
euro los que fueron decisivos, sino la cuestión ¿en quién confían los
ciudadanos para actuar con calma y control en la cancillería?”, escribió
Nikolaus Blome en el periódico de gran tirada Bild.

El bloque conservador de Merkel logró el 41,5 por ciento de los
votos, su resultado más contundente desde 1990, a apenas cinco escaños
de la primera mayoría absoluta en el Bundestag en más de medio siglo.

El euro avanzó y los bonos gubernamentales subieron el lunes
temprano, mientras los inversores anticipaban una continuidad en las
causas políticas de Berlín de buscar recortes de déficit y reformas
económicas a cambio del apoyo financiero a los más débiles de la
eurozona.

Los socialdemócratas del SPD, con los que Merkel gobernó en una
“gran coalición” exitosa en su primer mandato de 2005 a 2009, acabaron
segundos con un 25,7 por ciento de los votos, una leve mejora frente a
su peor resultado de posguerra en 2009.

“Tenemos el mandato de encabezar el Gobierno bajo Angela Merkel
para los próximos años”, dijo el ministro de Medio Ambiente Peter
Altmaier, estrecho aliado de Merkel, en televisión.

“Lo que es importante es que consigamos una mayoría estable”,
dijo, añadiendo que el SPD y sus aliados Verdes necesitaban tiempo para
digerir los resultados de su “dolorosa derrota” antes de embarcarse en
conversaciones exploratorias de coalición.

Los Verdes se aseguraron un 8,4 por ciento, una caída abrupta
frente a los resultados del 2009. El único otro partido en el Bundestag
será la Izquierda radical, que obtuvo un 8,6 por ciento de los
sufragios, después de que el actual socio de coalición de Merkel, los
Liberales Demócratas del FDP, no obtuvieran el 5 por ciento mínimo para
entrar en el Parlamento.

Merkel, de 59 años, parecía reconocer la dificultad del desafío
que tenía por delante cuando fue consultada el domingo por la noche si
tenía previsto contactar con otros partidos.

“Quizás no encontremos a nadie que quiera hacer algo con nosotros”, dijo tras el revés a sus aliados liberales.

“Muy, muy, difícil”

Tras salir mal de la anterior coalición, el SPD será reacio a
formar un acuerdo con Merkel en esta ocasión a menos que ella pague un
alto precio en términos de puestos de gabinete y políticas.

Durante la campaña, el partido de centroizquierda abogó por un
salario nacional mínimo y una subida de impuestos a los ricos, medidas
ambas a las que se opone Merkel. El SPD puede también exigir el
Ministerio de Finanzas, expulsando al respetado Wolfgang Schäuble, de 71
años.

“Dados los temas que nosotros esbozamos y en los que se centró
la CDU (los democristianos de Merkel) durante la campaña (…) una gran
coalición es muy, muy difícil”, dijo la vicepresidenta del SPD, Manuela
Schwesig, a RBB-Inforadio.

El presidente del SPD, Sigmar Gabriel, no descartó
categóricamente hablar con Merkel, pero señaló que su partido, que
perdió millones de seguidores durante la última “gran coalición”, no se
sometería. Ha convocado una reunión de la dirección del SPD el viernes
para hablar de opciones.

Si el SPD decide entrar en negociaciones de coalición con
Merkel, los expertos predicen que podría durar meses y ser la más
difícil en la era de la posguerra.
 

Eso podría postergar decisiones europeas sobre la unión bancaria y un mayor apoyo fiscal a Grecia y, posiblemente, a Portugal.

“Hay mayores diferencias que en 2005”, dijo un destacado
colaborador de Merkel bajo condición de anonimato. “Si se contempla el
programa del SPD, está bastante más a la izquierda que entonces”,
añadió.

Aún así, los sondeos muestran que la opinión pública alemana,
inclinada al consenso, daría la bienvenida a una alianza entre izquierda
y derecha, al igual que los socios europeos de Berlín, que esperan que
el SPD pueda suavizar el enfoque antiausteridad de Merkel hacia los
miembros de la eurozona en dificultades.

Si el SPD rechaza entrar en las conversaciones, Merkel podría
recurrir a los Verdes, pero la destacada diputada de los Verdes Renate
Kuenast dijo que no veía posible una coalición.

Los aliados de Merkel del FDP experimentaron una agria
decepción al sufrir una humillante salida del Bundestag y será la
primera vez que estarán ausentes de la cámara desde la Segunda Guerra
Mundial.

El partido Alternativa por Alemania (AfD), un nuevo partido
euroescéptico que amenazaba con arruinar la victoria de Merkel en el
Parlamento por primera vez, se quedó a corta distancia del 5 por ciento
necesario para conseguir representación.

El resultado deja a Merkel como una de las pocas dirigentes
europeas que sobrevive a la crisis de deuda. La canciller ha visto cómo
19 de sus compañeros de la Unión Europea perdieron el cargo desde
principios de 2010.

Pero Merkel afronta importantes desafíos en un nuevo mandato,
desde abandonar su complejo cambio de la energía nuclear a la renovable
hasta proponer un enfoque para la eurozona.

La canciller ha presidido una fuerte recuperación de la
economía alemana y una drástica reducción del desempleo, pero los
economistas están preocupados de que Alemania pueda perder empuje sin
reforzar iniciativas para hacer frente a la incipiente crisis
demográfica.

“El mayor riesgo a mediano plazo para Alemania puede ser la
falta de reformas”, dijeron analistas de Citigroup en una nota. “Aparte
de la necesaria reforma energética, Alemania sigue teniendo un mercado
laboral bastante rígido, una baja productividad del sector servicios e
importantes desafíos demográficos”, agregaron.

Para saber más:

Alemania debe marcar el camino de una nueva Europa

BCE deja sin cambios la tasa de interés en 0.5%

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