HistoriasMicrositio

Los saldos del G20: ¿sobreestimamos al BRIC?

Los países emergentes se hicieron más emergentes con la crisis, pero hoy enfrentan un freno que las llevará a tener un crecimiento mediocre. Terminó la bonanza.

09-09-2013, 9:24:05 AM
Los saldos del G20: ¿sobreestimamos al BRIC?
Gabriela Guerra Rey, editora de Inversionista

Algo cambia en el sistema económico mundial. La crisis de 2008 dio paso a un período de laxitud monetaria que cuando la historia lo registre, será estudiado como un caso excepcional. Actualmente se habla de una vuelta de hoja a estas políticas flexibles, pero ningún movimiento sucede ya sin repercutir en el orbe.

Los países emergentes (que se hicieron más emergentes con la crisis) aprovecharon todo el potencial desgastado de los desarrollados, y atrajeron más inversión que nunca. Hoy sufren un freno que no esperaban.

El pasado jueves, iniciando la cumbre del G20 en San Petersburgo, el mandatario anfitrión, Vladimir Putin, alertó del riesgo de una recaída por el frenazo de los emergentes. Parece que la crisis va, indefinidamente, de un grupo de países a otro.

El crecimiento de los emergentes se ralentiza hasta el nivel más bajo en una década. Las monedas de varias naciones se han depreciado respecto al dólar, en valores superiores al 15% en casos como Indonesia, India y Brasil. Es el reflejo inequívoco de la salida de los mismos capitales volátiles que, tras el derrumbe de los desarrollados, apuntalaron el crecimiento de los emergentes.

“Puede que hayamos sobreestimado el potencial de crecimiento de la región”, dijo el director del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, refiriéndose al fin de la bonanza económica para América Latina. Según la secretaria general de la Cepal, Alicia Bárcena, “el motor de la exportación ha empezado a decrecer”; la región deberá acostumbrarse a un “crecimiento mediocre”.

“En el corto plazo, se espera que el impulso al crecimiento global venga de Estados Unidos”, advirtió el FMI ante las principales economías reunidas en Rusia. Mas el crecimiento para 2013, en la potencia norteamericana, con mucha suerte alcanza un mediocre 2.5%, con niveles de empleo que distan mucho de los de precrisis. El FMI resaltó también el riesgo de la retirada de las medidas monetarias extraordinarias en los avanzados, lo que hace a los emergentes todavía más endebles.

Mientras, y para no quedarse de brazos cruzados, el grupo de los BRICS tuvo su primer encuentro en el marco de la cumbre. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica pactaron las dotaciones para un fondo de reserva común, por $100 mil millones de dólares, de los cuales China pondrá casi la mitad.

El Banco Central Europeo, contrario al optimismo de quienes dicen que los grandes ya tocaron fondo y van hacia arriba, se sentó sobre su 0.5% en los tipos de interés, e incluso dejó abierta la puerta para una reducción adicional si el impacto sobre las economías emergentes se acrecienta.

Crecimiento económico y empleo eran los puntos neurálgicos en San Petersburgo, sin embargo, la posible intervención de EU en el conflicto sirio restó protagonismo a este limbo entre la crisis de unos y la débil recuperación de otros.

El Palacio de Constantino, frente a las costas del golfo de Finlandia, fue el escenario donde se platicaron los nuevos rumbos. Por el momento, y eso parece no cambiar nunca, se dejó en manos de las principales economías el destino de todo mundo.

Para saber más:

Cuando Bernanke habla… el mundo hace silencio

¿Se debe pagar impuestos por ganancias de capital en la Bolsa?

Reforma fiscal, pero sin excepciones

Relacionadas

Comentarios