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No hay recesión… y es posible que no llegue

La situación es delicada, pero no hay que apresurarse, y mucho menos pedir que el gobierno gaste de más. Aumentar el déficit fiscal, la peor receta.

29-08-2013, 4:24:55 PM
No hay recesión… y es posible que no llegue
Jorge A. Monjarás, editor de Valor Corporativo

Vaya, ¡qué prisa tienen! Si México va a entrar a un nuevo bache económico, no hará falta que lo empujemos ni que nos peleemos por haberlo dicho primero. En realidad aquella regla de que deben transcurrir dos trimestres seguidos con caída en el PIB para declarar una recesión es tan arbitraria como pensar que la primavera arranca el 21 de marzo porque así lo dice el calendario.

Aunque siguiendo esa teoría, hay quien dice que la caída en el PIB debería considerarse en términos anuales, no con respecto del periodo anterior. Y los datos serían tal cual, sin cifras desestacionalizadas, ni descafeinadas, ni deslactosadas.

Por supuesto, los indicadores económicos en general han ido a la baja, casi en su totalidad. Existen diversos factores que pueden favorecer que estas tendencia continúe, por supuesto. Ante todo, que el retiro de la ayuda artificial de la FED a la economía estadounidense provoque otra baja radical en el consumo y la inversión en este país, recordando que el presupuesto federal de EU sigue “amarrado” por la mayoría republicana.

También, que este retiro de oxígeno cause un largo periodo de aversión al riesgo que infecte a todos los países emergentes, provocando ataques a sus divisas y salida de capitales, algo que ya hemos visto en pequeño en América Latina y el propio México.

Internamente, y ya lo han empezado a comentar por ahí, una Reforma Fiscal que termine aumentando los impuestos tampoco resulta alentadora en este momento. Y, seamos objetivos, ésta reforma sí buscará aumentar los ingresos del gobierno.

En contra de este riesgo estaría un posible mejor desempeño del sector de la construcción si el gobierno se apresura a desencadenar proyectos de infraestructura, y acaso un despertar en el consumo interno, ahora que. ya viene El Buen Fin y la temporada navideña.

Además, algunas empresas como. la industria automotriz y la de autopartes siguen invirtiendo en el país, dinero que no piensa irse a ningún otro lado.

Por último, este 29 de agosto salió un dato de que .la economía estadounidense creció a un inesperado 2.5% anual en el segundo trimestre, por encima de lo estimado por los analistas.

Las cosas están delicadas, por supuesto. Pero aún podemos librar 2013 con un crecimiento raquítico pero positivo. Lo que sí, esta situación no puede ser pretexto para volver a pedirle al gobierno que se exceda un “poquito” en su déficit fiscal, para impulsar la economía.

En primera, mejor que se gaste lo ya programado, que eso ayuda. En segunda, el que gaste más no implica que gaste mejor. En tercera, parece que no se entendió la fórmula que mantuvo a México a salvo de muchos problemas durante la recesión más importante del siglo. Parece que no se entendió que la política de Estado gastalón no sólo no sacó a Europa de la crisis, sino que la hundió más.

Si no se hizo en 2009, menos ahora: No aumentarás tu déficit, no aumentarás tu déficit no aumentarás tu déficit.

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