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Opinión: ¿Qué implica la Reforma Energética de EPN?

Y que toman el toro por los cuernos. Con todo y cambios constitucionales, llegarán los contratos de riesgo con o sin Pemex. ¿Cárdenas pintará su raya?

12-08-2013, 12:59:08 PM
Opinión: ¿Qué implica la Reforma Energética de EPN?
Jorge A. Monjarás, editor de Valor Corporativo

Y que toman el toro por los cuernos. La propuesta del gobierno federal para una Reforma Energética mereció todo el esfuerzo político y de comunicación que los priístas saben armar. Viene todo lo que se había filtrado en días anteriores, tanto en fondo como en forma, con toda una batería de argumentos que refutan a los “defensores” del petróleo.

Desde Los Pinos, con todos los ritos necesarios, expuesta en puntos muy claros, esta reforma abre en definitiva al sector a la inversión privada. ¿En qué forma? En contratos de utilidad compartida con Pemex y/o particulares para exploración y explotación. Es decir los famosos contratos de riesgo.

Énfasis en el “y/o”. Es decir, no necesariamente tendrán que ir con Pemex aquellos particulares que deseen explotar yacimientos de petróleo y gas, pero sí tendrán que contratarse con el Estado, seguramente la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía.

Para actividades de refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento los particulares requerirán de un permiso, de las mismas entidades y nuevamente pueden ir con o sin Pemex. Ello significa que se acabará con la división entre petroquímica básica y secundaria.

La apertura para particulares en generación de electricidad, quedándose en manos del Estado el control del Sistema Eléctrico Nacional y las redes de distribución y transmisión.

Estos son los puntos más importantes. En segundo orden viene el anuncio de un cambio de régimen fiscal de Pemex “para que sea plenamente competitivo”. Esto, entendemos, se traduce en que le cobrarán menos impuestos que, como habíamos dicho, ascienden a casi un billón de pesos al año. Esto, por supuesto, enlaza directamente con la futura Reforma Fiscal.

En este nivel hay que destacar algo que es un viejo reclamo de las empresas mexicanas del sector, una “política nacional de fomento a las compras de proveedores nacionales del sector hidrocarburos”. Algo así puede disparar las acciones de ICA e Idesa, para hablar de las más grandes, pero también son grandes noticias para cientos de empresas de servicios petroleros formadas en México.

Por lo demás, habla de reestructuraciones tanto en Pemex como en CFE, que les traerán mayor transparencia y flexibilidad etcétera. Esto, por supuesto es importante, pero ya veremos como aplican en el detalle. Aquí, hay que señalar, que no hay una sola palabra acerca de la corrupción y/o el sindicato (¿viste cómo usamos el “y/o”?). Para que quede claro: esta reforma está planchada con los petroleros, así que no les tocarán ni con el pétalo de una rosa.

La iniciativa insiste que Pemex y CFE no se privatizan, que no se venderá ni una silla, pues, y que por supuesto el Estado mantiene la propiedad sobre los recursos del subsuelo, etc. Esto es absolutamente verdad, ni qué darle vueltas.

En cuanto a la forma, hay que destacar precisamente que en la página de presidencia, además dos videos de esos chulos y motivadores que hacen ahora, vienen apartados muy interesantes sobre el diagnóstico del sector, un resumen de la reforma, los beneficios y una oportuna sección de “mitos.

En esta última, por supuesto, responden una por una las objeciones que la izquierda moderna y la prehistórica han levantado en contra de la reforma. Casi todas las respuestas comienzan con un “que no te engañen”.

¡Que no! Que no se va a privatizar Pemex, que los inversionistas no se van a quedar con la renta petrolera, que Pemex no va a quedar fuera de las actividades estratégicas del negocio, que no busca acelerar la exportación a Estados Unidos, que no va contra los ideales de Lázaro Cárdenas, que nos conviene más vender gasolinas que petróleo, que una reforma así no ha tenido éxito en otros países. Por supuesto, explica por qué esta reforma no aumentaría los precios de la luz y el gas (más bien se propone bajarlos), ni conduciría a un incremento de impuestos. Los argumentos resultan bastante sencillos de entender.

También destaca lo que habíamos descrito: el PRI reclama sus “derechos” sobre lo que don Lázaro Cárdenas quiso decir. Es más, argumenta que regresará el artículo 27 al estado donde el Tata lo había dejado.

Pues ahí está, el gobierno federal ya se aventó al ruedo. Ante ello, una recomendación: lee el resumen en la página de presidencia, con todo y los mitos. Hazte un criterio y, porqué no, ve a votar a la consulta del PRD.

Y un par de predicciones: El CNTE, el SME y los de Morena no dudarán en salir a las calles… pero no habrá petroleros aquí, excepto uno que otro despistado.

Si hasta aquí llegó el Pacto por México o no, la pelota está en la cancha del PRD y de Cuauhtémoc Cárdenas, a ver si pintan su raya con la “otra” izquierda.

La verdad, no creo.

Para saber más:

¿Deben las Afore invertir en Pemex?

Pemex no se vende: EPN al presentar la Reforma Energética

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