ActualidadHistorias

¿Cómo será la reforma energética que presentará EPN?

No habrá que esperar más para conocer la intención del Ejecutivo federal en materia energética, ya que hoy presentará su propuesta de reforma.

12-08-2013, 9:11:01 AM
¿Cómo será la reforma energética que presentará EPN?
Altonivel

¿Una nueva reforma en materia energética permitirá la participación de la Iniciativa Privada en la exploración y explotación del petróleo? No habrá que esperar hasta el miércoles para conocer las intenciones del Ejecutivo federal, ya que hoy presentará oficialmente su propuesta de reforma energética, la cual cerrará la tríada de iniciativas -los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) ya cuentan con sus proyectos propios- y marcará el inicio legislativo de una de las modificaciones más importantes en los últimos sexenios.

Así, el presidente Enrique Peña Nieto se presentará hoy en el salón Adolfo López Mateos, de la residencia oficial de Los Pinos, para hacer público su proyecto y posteriormente enviarlo al Congreso de la Unión para su debate, según indica un comunicado enviado desde las oficinas de la Presidencia.

Aunque no se sabe con exactitud el contenido del documento -apoyado por el partido en el poder, el PRI-, se prevé que continúe la polémica en torno a la propuesta de apertura al sector privado en esta medular industria y la modificación del artículo 27 constitucional, el cual preserva al petróleo como propiedad de la nación, desde que la industria fuera nacionalizada por el gobierno del general Lázaro Cárdenas en 1938.

Al respecto, César Camacho, presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha mantenido a secreto los principales lineamientos de la propuesta, aunque aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) y los hidrocarburos “no están en venta”, aunque aseguró que se requiere una reforma profunda que permita establecer alianzas estratégicas con la IP -sin que el país pierda la rectoría, subrayó-, para elevar la producción de crudo y garantizar el abasto de combustible que requiere el desarrollo de la economía mexicana.

El dirigente del PRI adelantó que la iniciativa respaldada por su partido propone cambios a tres artículos de la Constitución, al menos, de los cuales el más destacado es el artículo 27, que señala la propiedad de la nación sobre las riquezas del subsuelo.

Respecto a la participación de particulares en esta industria, mencionó que deberán ajustarse a las reglas y condiciones que establezcan las leyes.

Sin embargo, para entender un poco más cómo será la propuesta presentada por el Ejecutivo federal basta recordar lo que relevó hace algunas semanas al diario The Wall Street Journal: En su texto “Mexico in Talks to Open Energy Sector to Private Investors”, el diario estadounidense señaló que, de acuerdo con entrevistas a funcionarios de alto nivel del gobierno federal, la reforma energética pretende que las empresas privadas inviertan en Pemex para compartir los riesgos que representa la explotación cada vez más sofisticada y compleja; así como las ganancias, que serían 70% para las arcas públicas y 30% para los bolsillos particulares.

Además, contempla las enmiendas constitucionales para permitirle a la IP producir crudo y gas, y se prevé la apertura al sector privado en la exploración y producción en aguas profundas, donde se cree que está más de la mitad de los posibles recursos petroleros de México. También en crudo y gas extraído de la piedra de esquisto -llamado “shale“-.

Las fuentes consultadas por WSJ también revelaron que las modificaciones podrían quedarse cortas ante las peticiones de las empresas privadas, ya que no podrían cobrar directamente con crudo, sino en efectivo, el dinero del petróleo a precios de mercado. Esta restricción podría calmar la oposición de los nacionalistas mexicanos que se oponen al simbolismo que supone la entrega el petróleo nacional.

El diario estadounidense destaca que Peña Nieto buscará poner fin a un tabú de casi ocho décadas al abrir el sector de hidrocarburos a la inversión privada y la competencia, y de paso, al parecer del medio, avanzará al país México en sus políticas energéticas, las cuales están entre las más restrictivas del mundo después de la que se aplica en Corea del Norte.

Las posturas de la oposición

De ser así, se mantendría dos de los principales puntos a los que se opone la izquierda nacional -pese a las diferencias de acción de los diversos partidos y liderazgos que la integran-, y derivaría en la ya anunciada “campaña en defensa de Pemex”.

Para la izquierda, cualquier apertura de la industria petrolera al capital privado supone la privatización de Petróleos Mexicanos y representa la entrega del patrimonio de los recursos naturales del país, por ello que su propuesta en la materia no pretenda tocar la ley reglamentaria -no cambiar el artículo 27 constitucional- y pretenda que Pemex pase de un órgano desconcentrado a un órgano descentralizado, y se fortalezca mediante la modificación del régimen fiscal, entre otros puntos.

A su vez, la iniciativa del PAN, como se estimaba, permite la apertura de Pemex al capital privado en diversos componentes de esa industria, como en la explotación de los recursos petroleros, aunque para quitar filo al zarpazo aclaró que no busca modificar la propiedad soberana sobre los hidrocarburos, los cuales deben seguir en manos de la nación.

“La propiedad de los hidrocarburos seguirá siendo de la nación. Pemex seguirá siendo una empresa del Estado mexicano; sin embargo, será una empresa que compita con empresas privadas y con asociaciones público-privadas”, fueron las palabras de Gustavo Madero, presidente del PAN, al anunciar su iniciativa, que pretende, al igual que la priísta, cambiar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, los cuales garantizan el monopolio del Estado en áreas estratégicas como la explotación de los hidrocarburos.

De esta manera, y tal y como estimaba el círculo rojo nacional, las principales fuerzas políticas del país protagonizarán otro ríspido encuentro en torno a la industria energética y las nuevas reglas que debe asumir no ser solo el pilar y motor de la economía mexicana, sino también para volverse competitivo en aras del pueblo mexicano.

¿Es realmente necesario reformar el sector energético? ¿Cuáles son los beneficios que representaría? Una reforma energética, que sea constitucional, conseguiría que México crezca 1.7% más y genere 310,231 empleos adicionales por año, de acuerdo con el análisis que ha realizado al respecto el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Juan Pardinas, director general de dicho organismo, precisó que un cambio de fondo en materia energética implica necesariamente una reforma a la Constitución -la cual se ha modificado más de 510 veces-, por lo que para maximizar el potencial de esta reforma se deberán hacer cambios en los artículos 25, 27 y 28, lo que no implicaría la privatización del sector.

“En el IMCO estamos totalmente en contra de la privatización de activos de la Nación”, destacó para aclarar que este organismo se opondría a cualquier iniciativa que apoye la transferencia de activos del pueblo mexicano a manos privadas.

Mientras tanto, los analistas señalan la mayoría de coincidencias entre las posturas del PRI y el PAN, y no se descarta que un consenso entre estos partidos podría disolver, al menos legislativamente, las defensas perredistas preparadas para impedir que la llamada reforma energética pase la aduana del Congreso de la Unión.

En fin, alrededor de este mediodía sonará la campana que dará inicio a una nueva disputa política de considerables repercusiones.

Para saber más:

Coparmex presenta a PAN su propuesta de reforma energética

PAN va por inversión privada en sector energético

México crecería 1.7% más con reforma energética: IMCO

Propuesta de reforma energética se presentará en agosto

Lo que EPN reveló a WSJ sobre reforma a Pemex

6 proyectos de energía limpia en México superan a la nuclear

Relacionadas

Comentarios