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Dictan cadena perpetua a secuestrador de Cleveland

Acusado y sentenciado por violación y secuestro de tres mujeres, Ariel Castro se declaró culpable pero aseguró que no es ‘un monstruo’.

01-08-2013, 1:19:09 PM
Dictan cadena perpetua  a secuestrador de Cleveland
Reuters

Ariel Castro fue sentenciado a prisión de por vida sin posibilidad de libertad condicional por el secuestro de tres mujeres durante más de una década y, por forzar a una de las víctimas, abortar el hijo que procreó con ella, producto de repetidas violaciones.

El juez Michael Russo impuso adicionalmente una condena de mil años de cárcel al hombre de 52 años, quien se declaró una personal moral, enferma por su adicción al sexo, pero no un monstruo.

Al final de una audiencia en la corte de condado de Cuyahoga en Cleveland que se prolongó por cuatro horas, Russo explicó a un beligerante Castro que la pena que le impuso era “proporcionada con el daño que usted ha causado”.

“No existe lugar en esta ciudad, no hay lugar en este país, en este mundo para aquellos que esclavizan a otros”, expuso Russo al recitar algunos de los 937 cargos interpuesto contra Castro.

Por su parte, ex conductor de un autobús escolar, se mostró por momentos beligerante ante los cargos en su contra, cuya responsabilidad aceptó como parte de un acuerdo legal con la fiscalía con el que evitó la posibilidad de enfrentar la pena de muerte.

“Yo no soy un monstruo. Estoy enfermo. Soy adicto a la pornografía”, manifestó Castro de manera repetida, declarándose como una persona “moral”, feliz y no violenta.

Castro insistió además que contrario a los cargos en su contra, las relaciones sexuales que sostuvo con las tres mujeres que mantuvo secuestradas en su casa durante más de una década “fue consensual” en la mayoría de los casos.

De igual modo aseguró que “había mucha armonía”, lo que en un momento determinado fue refutado por Russo.

“Usted dice que había armonía, pero no estoy seguro de que alguien en Estados Unidos esté de acuerdo con ese punto de vista”, apuntó.

Russo señaló igualmente que bajo las leyes, Castro era un violento depredador sexual, caracterización que el acusado rechazó de manera reiterada insistiendo en su “enfermedad“.

Uno de los momentos con mayor carga emocional se produjo cuando Michelle Knight habló en la audiencia y recordó el infierno que vivió por 11 años en la casa de Castro y la angustia de verse separada de su hijo, de apenas dos años de edad cuando fue secuestrada.

“Tu tomaste 11 años de vida. Pasé 11 años en un infierno. Tu infierno empieza ahora”, acotó la diminuta mujer, quien declaró que si bien podía perdonar “pero no puedo olvidar”.

Knight afirmó que durante todo el tiempo de cautiverio encontró fortaleza en Gina de Jesús, la más joven de las tres secuestradas, a quien calificó como su compañera de trabajo y cuya amistad “es lo único bueno de todo esto”.

“Yo voy a vivir. Tu vas a morir un poco cada día”, expresó la joven mujer, hablando sin mirar en ningún momento a Castro.

Antes que Knight también tomaron la palabra Beth Serrano, hermana de Amanda Berry y cuyo escape en abril pasado hizo posible sacar a la luz uno de los casos criminales de mayor impacto en años recientes.

Hablando a nombre de Gina de Jesús, Silvia Colón fue la única que se dirigió de manera directa a Castro a quien dijo en español: “Que Dios se apiade de su alma”.

Durante la audiencia, la fiscalía mostró por primera vez fotografías del interior de la casa de Castro, a la vez que un agente de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) hizo una exposición detallada utilizando una maqueta para ese efecto.

Las fotografías mostraron los cuartos donde las tres mujeres eran retenidas la mayor parte del tiempo; las modificaciones y fortificaciones que le fueron hechas para esconder su presencia, un rústico sistema de alarma creado por Castro y las cadenas que utilizó para mantenerlas cautivas.

El agente caracterizó como siniestro “lugar de castigo” el interior de la propiedad y anotó que los agentes investigadores rescataron 300 piezas de evidencia.

Además de las fotografías, la única pieza de evidencia mostrada fue el revolver que Castro utilizó para amenazar a sus víctimas y mantenerlas sometidas, además de manipularlas sicológicamente.

Para saber más:

Fijan en 8 mdd fianza a secuestradores de Cleveland

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