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Campus Party en la voz de un emprendedor: su cofundador

Paco Ragageles, cofundador de Campus Party, nos relata un poco de la historia de este evento y qué lo diferencia del resto de las LAN Parties.

25-06-2013, 10:07:17 AM
Campus Party en la voz de un emprendedor: su cofundador
Erick Zúñiga / Twitter: @ErickZunigaLuna

El Campus Party inició en España durante 1997 como una iniciativa de jóvenes amantes de las nuevas tecnologías, o “bichos raros” como los veía la sociedad en esa época, que tiene sus bases en las Demo Parties, que por ese entonces se desarrollaban en el norte de Europa y buscaban proveer de un espacio y foro a los geeks para compartir su pasión por los gadgets y otros elementos tecnológicos.

En este sentido, Paco Ragageles, el co creador de esta LAN Party, comparte con AltoNivel.com.mx cómo inició el Campus Party, qué lo hace diferente diferencia de otros eventos, las características de los campuseros y algunos momentos clave de esta “fiesta tecnológica”:

¿Cómo surgió la idea del Campus Party?

Todo sucedió de una manera muy normal. Éramos un grupo de amigos apasionados por las nuevas tecnologías, en un momento en el que apenas había Internet y se nos ocurrió organizar un evento en el que se reunirá gente como nosotros para compartir experiencias y conocimientos. Nos inspiramos un poquito en las Demo Parties, pero desde el principio nosotros quisimos que Campus tuviera una intención muy formativa.

Las Demo Parties no tenían más intención que hacer que la gente se reuniera y ya; nosotros le pusimos “Campus” para que el evento tuviera esa corriente universitaria, formativa, y desde el primer año vimos la importancia de que hubiera multidisciplinariedad, que hubiera muchas actividades y diferentes áreas y materias que estén relacionadas con la tecnología.

¿Cuándo iniciaron Campus pensaron en que se convertiría en una LAN Party de referencia y se mantendrían por casi 17 años como tal?

No, al principio nadie lo pensó así. En nuestros inicios, los fundadores teníamos otros trabajos y no pensábamos en esto como una forma de ganarnos la vida, era una acción sin ánimo de lucro, que incluso salía con nuestro dinero y hacíamos nosotros.

No fue hasta el segundo año que vimos el futuro que tenía este evento y, al mismo tiempo, tuvimos claro que no podíamos trabajar en otra cosa, habría que dedicarle todo el tiempo, ya no se podía compatibilizar trabajo con la Campus, y así unos cuantos decidimos seguir adelante.

Los que no siguieron decían: “¿Pensáis que podéis vivir de eso? ¡Estáis locos! No podemos, hay que dejarla cómo ya está y ya”. 

Por mi parte, dejé mi trabajo en la radio en Cadena 100, vendí mi coche y me fui a vivir a Madrid y con todo salimos para adelante. Son cosas que la gente no conoce y cree que Campus Party surgió muy fácil y en un ambiente de color rosa, pero no fue así, fue un proceso complicado.

¿Qué diferencia a Campus Party de otros eventos y otras LAN Parties? 

Nosotros hacemos algo que es imposible de organizar. Un evento tradicional, en el que vas a un local que ya existe, un auditorio que ya existe, en el que están presentes unos cuantos ponentes y ya. Eso es fácil, cualquiera lo puede hacer. 

Lo que hacemos es construir una “ciudad” en la que miles de personas viven juntas durante una semana, es una tarea muy compleja. 

Si bien la logística del evento ha evolucionado –desde aquella alberca olímpica que fue el escenario de la primera edición–, la esencia de Campus sigue siendo la misma, formar y fomentar nuevas ideas, así como crear un ecosistema que le permita al emprendedor incorporar más a su proyecto para que surja.

Al final somos un montón de apasionados por Internet y las nuevas tecnologías que comparten durante una semana nuestros talentos para crear cosas nuevas. Una diferencia tangible de Campus Party es la duración del evento, una semana entera.

En nuestra vida diaria no hay tiempo, estamos a todo velocidad, no tenemos tiempo para profundizar en nada, acudimos a los eventos que duran un día, estamos frente a los speakers, los vemos y escuchamos, no platicamos con la persona de al lado, salimos corriendo, nos vamos a otro lado y esa dinámica es así. 

Sin embargo, para que los proyectos surjan se necesitan dos cosas: tiempo y multidisciplinariedad, y Campus Party tiene un poquito de todo y el reloj a su favor, por lo que de manera espontánea el ecosistema que creamos permite que un diseñador con una muy buena idea, al que le falta un desarrollador, o un comunidacor, o un blogger, termine platicando su proyecto a otros y sumando miembros a su proyecto, y para cuando acaba la Campus se han formado 50 o 100 proyectos. Y eso no se encuentra en otro evento: ésta es la magia que tiene Campus.

¿Cuáles son las características del campusero mexicano? ¿Tiene diferencias con el resto de los asistentes a otros Campus en el resto del mundo? 

Realmente, y esto lo digo después de estar en tantas y tantas ediciones del Campus por todo el mundo: no hay diferencias.

Una de las cosas que nos enseñó la internacionalización del CP y que al principio no entendíamos y nos daba miedo, era que lo que funcionaba muy bien en España funcionaba igual de bien en México o Brasil.

Esto porque al final del día el geek no habla español, inglés, alemán o portugués, sino que “habla” Java, html, Photoshop, etcétera; nuestra cultura tiene herramientas y lenguajes que son iguales en todas partes, por ello el programador de México sabe del mismo código que un desarrollador de Moazambique, o un diseñador brasileño usa las mismas herramientas que uno chino.

No hay diferencia, todos tienen las mismas necesidades y también el mismo espíritu para hacer crecer sus ideas.

La única diferencia, y es común por las cuestiones culturales de cada país, es que algunos Campus son un poquito más ruidosos que otros, por ejemplo, la de Brasil y la de México son unas de las más ruidosas, y la de Colombia es un poco más tranquila, pero fuera de eso no hay contraste entre unos y otros.

¿Hay algún momento o anécdota que recuerdes en alguna Campus? ¿Alguna edición es tu favorita?

Es imposible elegir una, todos tienen sus peculiaridades. Pero recuerdo un par de momentos: uno de ellos, muy especial, fue en la última edición realizada en México, cuando estuvieron en el mismo escenario y al mismo tiempo Vinton Cerf y Tim Berners-Lee.

Ver a dos de los padres de Internet juntos, hablando de aquellos años, de los albores de Internet, cómo se conocieron, fue un momento mágico para los miles que estuvimos en frente del escenario: fue verdaderamente mágico.

Hay otro que quizá con el tiempo va perdiendo trascendencia, porque ahora ya se ve que Internet ayuda cada vez más a unir a las personas y no a separarlas, porque al principio la gente pensaba que los internautas éramos bichos raros que no hablábamos con otras personas.

En la segunda Campus Party, antes del evento, se puso en contacto con nosotros una familia que quería llevar al evento a su hijo que padecía una parálisis. Recuerdo que el chico llegó en una silla de ruedas empujada por sus abuelos, y al salir del Campus iba con sonrisa enorme y rodeado por un montón de “campuseros” que se habían convertido en sus amigos y eran ellos quienes empujaban su silla. 

¿Qué experiencias te ha dejado Campus Party? 

Muchas canas y muchos amigos. Tengo el pelo canoso por enfrentar tantas complicaciones y muchos amigos por la fortuna de que mi trabajo me permite conocer a mucha gente maravillosa y talentosa. Eso me ha dejado, y eso es la esencia de Campus.

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