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Pacto por México, una burbuja a punto de reventar

La reforma energética podría adelantar la fecha de caducidad de este acuerdo, pues los planes para abrir Pemex a la IP causan recelo en la oposición.

20-06-2013, 11:55:41 AM
Pacto por México, una burbuja a punto de reventar
Jorge Monjaras

El Pacto por México está a punto de reventar. La causa: las declaraciones del presidente Enrique Peña Nieto respecto a la futura reforma energética… o a lo mal que las recibieron en México. Es cuestión de enfoques.

Seguramente la insistencia de los periodistas para que soltara algo concreto, el mandatario tuvo que ser más claro sobre la propuesta de abrir algunos sectores energéticos a la Iniciativa Privada. Es decir, no privatizar Petróleos Mexicanos (Pemex), sino quitarle el monopolio sobre los recursos energéticos del país, permitiendo la entrada de otras empresas.

En lo que dijo no hay nada sorprendente. Lo único que causó sorpresa es que lo haya dicho.

La respuesta que los partidos opositores y algunos agregados organizaron hace unos días le da indicios al PRI de que convendría detener por el momento estas probaditas y concentrarse en cerrar algunos de los pendientes que aún tiene con el Pacto, como las leyes reglamentarias en Educación y Telecomunicaciones, así como la llamada Reforma Financiera.

El Pacto por México tiene fecha de caducidad cuando se habla de energía y, probablemente de reforma fiscal.

No parece haber manera de que la izquierda, ni siquiera la “moderada”, acepte una apertura a capitales privados en explotación de petróleo y gas, ni siquiera hablando del gas shale. Esto dejaría al PAN como único posible aliado, en medio de una crisis institucional que no lo vuelve el socio más confiable.

De hecho, tanto el partido abliazul como PRD adelantaron que mandarán sus propias propuestas de reforma energética, claro, fuera de lo que significa el mencionado pacto.

La muerte de ese acuerdo se está adelantando, pero es posible que aún sea tiempo de calmar los ánimos y patear esta discusión hasta septiembre.

El modelo que busca Peña Nieto es el de Petrobras, en donde la petrolera brasileña se asocia libremente con capitales privados para explotar en aguas profundas, algo que cuesta muchísimo dinero.

También plantea dejar el gas shale a pequeñas empresas privadas, lo cual hace mucho sentido incluso para Pemex, que no quiere dedicar su tiempo a cavar 10,000 agujeros para sacar gas de a tres dólares el BTU. No tiene sentido, es mejor que lo hagan las pequeñas, pero muy eficientes unidades, lo cual parece ser la fórmula exitosa en Estados Unidos.

La reforma pasaría por someter a más controles administrativos a la propia paraestatal, para que se vuelva un eficiente y buen socio internacional. Es decir, debe operar a la altura, para que las corporaciones de energía del mundo consideren entrar con una asociación que probablemente sería minoritaria.

Por ahí tendría que realizar una buena plática con el sindicato, para alinearlo, algo que sólo puede suceder entre priístas.

No se ha hablado en ningún momento de disminuir la carga fiscal que el Estado mexicano le aplica a Pemex, por cierto.

A manera de nota: la volatilidad del peso acontecida el miércoles se debe al juego místico de interpretar las palabras de Bernanke. Sucede en todo el mundo cada vez que habla el señor -titular de la Reserva Federal de EU (Fed)-, así que no hay mucho que hacer.

*Si tienes algo qué comentarme puedes seguirme en Twitter @JAMonjarasM o seguirme en mi blog Expresocortado.blogspot.com

Para saber más:

Lo que EPN reveló a WSJ sobre reforma a Pemex

Pemex y sindicato inician revisión contractual

Retos de Pemex a 75 años de su creación

Expertos: ‘Pemex no puede con todo’

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