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¿Existe la fórmula mágica para ser un buen papá?

“¿Lo estaré haciendo bien?” es probablemente la pregunta más frecuente que un papá se hace. Un experto te comparte algunos tips para mejorar la relación con tus hijos.

14-06-2013, 1:47:09 PM
¿Existe la fórmula mágica para ser un buen papá?
*Bernardo Lanzagorta, psicólogo de PSM

Durante décadas, sino es que siglos, el hombre se ha preguntado si existe una fórmula mágica que le permita ser un mejor papá. Desafortunadamente no hay tal receta o instrucciones precisas de cómo tener una mejor relación con los hijos y ser una influencia positiva en su crecimiento.

“¿Lo estaré haciendo bien?” es probablemente la pregunta más frecuente que un papá se hace a lo largo de la vida con sus hijos, y cuando parece que encontró más claridad en la forma de relacionarse con ellos, las circunstancias vuelven a cambiar con las etapas del proceso de crecimiento tanto de los hijos como de los padres, e incluso la propia relación.

Por ello es importante que los padres disminuyan su estrés asumiendo que mejorar la relación con los hijos es un proceso en constante cambio y movimiento; no solo por el crecimiento de los hijos, sino también porque ellos mismos cambian conforme avanzan las manecillas del reloj.

Pista para ser mejor padre

Si bien no existe una fórmula mágica, hay “pistas” o recomendaciones que un papá puede seguir para tener una mejor relación con sus hijos. Lo primero que necesita es flexibilidad para abordar y moldearse a las diferentes etapas en la relación con sus hijos, no se debe olvidar que crecen y se desarrollan con las ideas que tienen acerca de sus padres y éstas no coinciden necesariamente con la idea que tiene el padre de sí mismo.

Seguramente has notado que incluso entre hermanos hay ideas muy diferentes sobre los padres.

Otro pista es entender la individualidad de los hijos, que cada uno de los hijos es un individuo con circunstancias, procesos y características diferentes y, por lo tanto, con distintas maneras de percibir. Es necesario adecuar cada decisión con base en estas diferencias que, aunque desde afuera apenas pueden parecer detectables, un padre las tiene generalmente muy claras.

Este punto es importante porque más que mantener una misma actitud siempre ante los hijos, lo que importa es proyectar una imagen constante y congruente; es decir, saber acoplarse a cada situación y adoptando diferentes posturas y actitudes, pero sin perder de vista el mensaje principal.

Tipos de papás, ¿cuál eres?

Es precisamente esto, la comunicación del mensaje principal, lo que nos lleva a hablar sobre los tipos de papás.

Partiendo desde la generalidad de que el mensaje principal de un papá hacia sus hijos es que los ama y quiere lo mejor para ellos, cualquier actitud que no coincida con este mensaje causará confusión, sin importar la edad que tengan, y dependiendo de la intensidad de estos mensajes contradictorios se dañará la imagen que el hijo tiene acerca de su papá.

Esto, inevitablemente, se verá reflejado en la relación del papá tanto con los hijos, como con el resto de la familia.

Lo anterior bien puede explicar el motivo por el cual se nombran tipos de papás que se definen como distantes, impositivos o agresivos, quienes promueven relaciones más complicadas o, incluso, desagradables, lo que provoca enojo en los hijos  al no encontrar razón ni solución a esa situación por mucho que la busquen; les parece injusto y, por lo tanto, siempre se mostrarán rebeldes ante este tipo de relación.

Lo mismo sucede con papás que buscan justificar con objetos materiales su falta de atención y de tiempo para con sus hijos; puesto que no entienden por qué su padre no quiere estar con ellos, aun cuando diga lo contrario y los llene de regalos y obsequios.

Un efecto contrario tiene el padre que es sincero y dice: “Perdón, se me está complicando pasar más tiempo contigo pero voy a buscar la forma de solucionarlo”. Y lo más importante, lo cumple.

Esto último permite visualizar  otros tipos de papás que parecen más congruentes con el mensaje de amor y comprensión; se trata del papá comprensivo, el papá negociador y el papá  estricto.

Pero es importante saber  distinguir entre estricto e impositivo que no es, ni cercanamente, lo mismo.

Un padre que toma decisiones de manera impositiva se mostrará autoritario y no tendrá mayor explicación que la jerarquía que se le otorga por ser padre como razón suficiente para tomar decisiones.

En estos casos, genera en los hijos la sensación de que no está siendo considerado al momento de tomar decisiones, por lo que les resulta difícil entender que el papá lo está haciendo por amor o por su bienestar.

Por otro lado, un papá estricto lo pensará dos veces antes de tomar una decisión que pueda causarles cualquier malestar a sus hijos, y tratará de hacerles entender las razones por las que llegó a esa decisión en un momento dado aunque les cause algún enojo.

El objetivo del padre que quiera mejorar la relación con sus hijos y, en general, con la familia debe centrarse en la claridad de sus mensajes, así como en la forma en la que los comunica.

Por eso un papá debe ser sincero con lo que siente y piensa, así como con lo que quiere decir y demostrar. En otras palabras, se necesita un trabajo de introspección constante.

¿Qué es un buen padre?

El papá es una figura que dependiendo de la situación y persona a la cual se dirige moldea sus actitudes y puede mostrarse amistoso, estricto y firme, o comprensivo y negociador ante sus hijos, dejando en claro que hay que aprender a manejar diferentes circunstancias a lo largo de la vida para poder alcanzar las metas.

Sin embargo,  está claro que a veces también los papás se mostrarán intolerantes, impositivos, evasivos, entre otras actitudes.

La parte positiva es que estas circunstancias pueden manejarse a favor de la relación si estamos dispuestos a hablar de ellas exponiendo sinceramente las razones por las que actuamos de esa forma,  dejando claro que también los papás tienen razones y derecho a enojarse, a estar de mal humor o desganados y, por supuesto, a equivocarse como cualquier otra persona. Se trata de  estar  abiertos a buscar soluciones.

¿Te consideras un buen padre? ¿Te gustaría ser un mejor papá? ¿Cuáles son las recomendaciones que tú harías para mejorar la relación con los hijos?

*Psicólogo de la Clínica de Asistencia de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM). www.spm.org.mx E-mail: spp@spm.org.mx

Para saber más:

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