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Deja de trabajar y construye una carrera profesional

El trabajo es un acto de sometimiento, pero tener un empleo que desarrolle tu carrera profesional es satisfacción pura. iQubadora te dice cómo impulsarte.

23-05-2013, 9:41:20 AM
Deja de trabajar y construye una carrera profesional
Roberto Esparza Viedma, autor de Empleología y director general de IQubadora

En la última columna Experto en empleo les sugerí ahondar en las diferencias entre trabajo y empleo. En esta ocasión, retomamos el tema para escalar un nivel más hacia el desarrollo de una carrera o trayectoria profesional a través de un caso real, que bien podría ser el tuyo.

Daniel es un ejecutivo que trabaja para una empresa de la industria conocida como FMCG (Fast moving consumer goods) y está a punto de ser promovido como expatriado, trabajo  con en el  que tendrá  mayores responsabilidades y, por lo tanto, un incremento en su salario, pero…

Esta oferta de crecimiento viene tras una importante negociación después de un proceso de selección con un HeadHunter. Daniel fue el candidato ideal para ocupar un puesto vacante en otra empresa de la industria.  Se postula y cumple con el perfil a la perfección, le ofrecen un puesto estratégico con un incremento directo e inmediato del 60%.

Cualquiera diría que el escenario no solo es positivo, es fabuloso, sin embargo, requiere de reflexión y un análisis contundente para entender lo que Daniel realmente busca y lo que le satisface, de manera que pueda elegir entre un nuevo trabajo o bien, comenzar a construir una carrera profesional que le permita auto-realizarse.

Igualmente resulta  importante analizar el comportamiento de la empresa que decide retenerlo ofreciendo un atractivo esquema de desarrollo y un plan de vida y carrera que no había llegado.
Una carrera profesional requiere de ciertas condiciones y elementos que la impulsen y si el interés de la empresa es retenerte y desarrollarte, vale la pena preguntarte: ¿Tu voluntad lo desea?

¿En dónde radica y germina el inicio de una carrera profesional?

Diferencias entre la experiencia de un trabajo y la experiencia de una carrera profesional

A lo largo de la historia, el concepto del trabajo fue evolucionando hacia una nueva perspectiva y una manera distinta de experimentarlo. Pasamos por la abolición de la esclavitud; el surgimiento de organismos como la Organización Internacional del Trabajo (1919); la aparición del derecho al trabajo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), hasta llegar a la creación del concepto de gestión del talento en 1998.

Pero aunque las formas de llevarlo a cabo evolucionaron, pareciera que aún existe en muchas personas (tanto empresarios como colaboradores) un sentimiento o percepción generalizada que relaciona el concepto del trabajo con el sometimiento: “Un mal necesario”.

Hay una gran distancia entre “Trabajas para mi vs. Trabajas conmigo”. Pero mantenemos una relación codependiente con el trabajo. En una frase podríamos decir: No puedo vivir sin ti, sin embargo, no soy feliz contigo. Tenemos un grillete imaginario en el tobillo del que aún no logramos desprendernos.

Es aquí donde debemos hacer un alto. La experiencia de un trabajo nos coloca en un espacio de sometimiento, mientras que la experiencia de una carrera profesional nos da oportunidades de crecimiento y autorrealización a través del desarrollo de nuestro talento  y de la contribución que le brindamos a la empresa y a la sociedad a través de nuestro empleo. Ojo, es empleo, no trabajo.

¿Cómo pasar de una experiencia profesional a una carrera profesional?

Los primeros 5 pasos para avanzar de un trabajo a una carrera profesional

1.Tolerancia vs. Satisfacción

Diseña un plan de vida y carrera en pro de lo que te apasiona. Que tu centro sea aquello que realmente te causa satisfacción y no objetivos que te llevarán a ser infeliz de por vida. Recordando a un grande en su reciente primer aniversario luctuoso nos decía  “Si tuviera un plan de vida sería escribir hasta la muerte, es lo que me gusta hacer, para mí no es un trabajo, es lo que disfruto y quisiera hacerlo hasta mis últimos días”. Carlos Fuentes

Una persona que vive en el rol de  la víctima y se queja constantemente no está reflexionando lo suficiente y sobretodo no está generando espacios expansivos para él y para la gente con quien trabaja. Observa si la percepción que tienes de tu trabajo es positiva o negativa.

Un ser humano, en su contexto laboral, tiene una cierta capacidad para el manejo de la tolerancia hacia el quehacer diario (hacia diversidad de situaciones) que se compensa cotidianamente con el manejo de la satisfacción. Cuanto mayor sea la tolerancia, menor será la satisfacción y viceversa.  En la medida en que busquemos alcanzar mejores niveles de satisfacción, estaremos en condiciones de dar lo mejor de nosotros mismos.

2. Revisa tu potencial y tu desempeño

Cada uno de nosotros, posee por lo menos un talento especial que nos distingue de los demás. Algunos, tenemos la fortuna de haber buscado y encontrado la oportunidad de desempeñarnos en una actividad que nos permite desarrollar dicho talento y aprovechar nuestro potencial para capitalizarlo en cualquier otro espacio, tiempo y a escalas mayores. 

Sin embargo, muchos de nosotros no somos conscientes de nuestro potencial y de la manera en que nos perciben las personas con las que trabajamos. Pide retroalimentación sobre tu desempeño y potencial a aquellas personas que están relacionadas con tu día a día en la empresa (jefe, colegas, subordinados, clientes, proveedores etc.).

De esta manera obtendrás una visión clara de hacia dónde puedes ir, cuáles son tus áreas de oportunidad y conocer tus puntos ciegos, aquellos que han podido detenerte por mucho tiempo y no habías detectado de manera oportuna.

3. Fuerza y voluntad

Si bien todos tenemos por lo menos un talento disponible para ser desarrollado a través de nuestro empleo, también es cierto que no todos tienen la voluntad y la resistencia para defenderlo y llevarlo a cabo.

Forjar una trayectoria profesional es en muchas ocasiones una carrera de resistencia, que requiere de dos fortalezas, una para acometer a nuestro objetivo y otra para continuar por ese mismo camino, aún con mayor ánimo, a pesar de los embates que nos presente la vida.

“Sólo hay un principio motriz: el deseo”. Aristóteles. Auto-cuestiónate: ¿Qué es lo que quiero y que estoy dispuesto a hacer para lograrlo?

4. Involúcrate

Una competencia fundamental  para cambiar del paradigma trabajo a carrera es participar más allá de lo que se espera de ti por contrato. Lo anterior denota empuje y ganas de crecer, una actitud muy codiciada entre los líderes de una empresa.

Un trabajo te encasilla en una actividad específica y te encierra en una relación transaccional de dinero por entregable. Te convierte en un especialista y de alguna manera no te permite crecimiento ni movimientos.

Por otro lado, una trayectoria profesional se enriquece a través de diversas formas de contribución en una empresa. Una carrera tiene la característica de llevarte hacia la interoperabilidad, de hacerte una persona que conozca de diferentes áreas  con una visión más holística.

5. Haz de tu trabajo un trabajo digno

Siguiendo con el tema de la tolerancia y la satisfacción, muchas veces tenemos la falsa creencia de que para crecer en una empresa hay que “hacer de tripas corazón” y soportar situaciones con las que no estamos conformes con tal de mantener nuestro empleo.

Para dar nuestro 100% en una empresa es necesario que nos desenvolvamos en un ambiente de respeto y confianza. De lo contrario comenzaremos a sufrir nuestras jornadas laborales y no tendremos la motivación y la energía suficiente para construir una carrera.

Siendo realistas, es más común de lo que nos gustaría encontrarnos con ambientes hostiles. No podemos cambiar la realidad ni a las demás personas, lo principal es intervenir en nosotros mismos para estar conscientes de nuestro valor como personas y que éste sea una prioridad tanto al buscar un empleo, como cuando ya lo hemos conseguido.

Nada puede ni debe estar por encima de nuestra valía como personas. No esperemos a que otros lo hagan por nosotros. Como dijo Aristóteles: “La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos.”

¿En dónde quieres desarrollarte o hacer una aportación más allá de simplemente tener un empleo?

*El autor es autor de Empleología y Director General de IQubadora

Para saber más:

.Experto en empleo: lo que no te enseñan en la escuela.

.Interoperabilidad en la empresa.

.Qué tipo de empleado quieres ser

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