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Claves para manejar el rechazo en un proceso de reclutamiento

Un rechazo puede dejar marcas profundas, especialmente en niveles más altos. Te dejamos las confesiones de un reclutador a un candidato para no sufrir.

24-04-2013, 4:52:41 PM
Claves para manejar el rechazo en un proceso de reclutamiento
*Roberto Esparza Viedma, fundador de iQubadora

Una persona puede experimentar diversas emociones previo, durante y posterior a una entrevista de trabajo. Entusiasmo, esperanza, nerviosismo, incertidumbre y la inevitable frustración ante la frase: “Déjanos tu CV y nosotros te llamamos”. Más allá de un cliché, es un enunciado que tiene grandes implicaciones en el estado de ánimo de un candidato.

Hasta ahora, no conozco un solo programa de estudios universitarios que prepare de manera contundente para afrontar una experiencia de rechazo.  Es probable que el ímpetu de los recién egresados  les permita superar este tipo de situaciones con mayor facilidad y continuar con su búsqueda. Sin embargo, conforme avanzamos en edad y experiencia profesional, el rechazo puede dejarnos marcas más profundas y desmotivarnos.

Una manera “bonita” de decir que  las características y atributos del candidato no corresponden con lo que la empresa está buscando. Al pronunciar esta sentencia, el seleccionador de talento ya sabe que hay que continuar con los procedimientos hasta encontrar a la persona que cuadre mejor con el perfil de puesto.

Al escuchar, el candidato da por hecho que ya no hay alternativa y que deberá seguir buscando nuevas oportunidades.

Claves para manejar el rechazo en un proceso de reclutamiento

Ponte en los zapatos del reclutador

La presión que vive un reclutador de recursos humanos por satisfacer en un lapso cada vez menor las demandas de la empresa, se va agolpando en su psicología aumentando la frustración y el margen de error en la selección, y con ello, el impacto en su desempeño.

Por cada una de las vacantes que debe cubrir un reclutador, recibe al menos 150 postulaciones de candidatos a través de servicios de empleo –como las bolsas de trabajo- y otras 50 que son producto de una búsqueda a través de referencias y contactos.

No es de extrañarse que, ante el envío de un CV, no haya un mensaje de retroalimentación. Bastará pensar en lo que les implicaría responder a 200 postulaciones por cada vacante; es decir, 6000 casos por mes si consideramos que atienden un promedio de 20 necesidades de talento en dicho periodo.

Conoce el mercado del talento

Tal como sucede con el consumo de productos y servicios, las empresas están en la búsqueda de la mejor alternativa entre los candidatos disponibles para satisfacer sus requerimientos.

Lo importante es entrenarte efectivamente para extraer todos los datos que te ayudarán a conectarte con la empresa que mejor llena tus expectativas profesionales, de compensación y proyección a futuro.

La falta de conocimiento sobre quiénes son los empleadores y cómo son los profesionales a cargo de la atracción e incorporación de talento, representa con mucha seguridad el principal factor de rechazo. Conoce a quienes están jugando la posición de consumidores en el mercado del empleo: las empresas.

Si antes no habías reflexionado en que las empresas son tu principal cliente –más allá de ti mismo, es buen momento para comenzar. Estamos más habituados a comprar, a ser consumidores y a ser atendidos por alguien más. Por eso nos cuesta un poco más desarrollar esta visión sobre el propio talento.

Trabaja en tu marca personal (personal branding)

Cada uno de nosotros es poseedor de atributos diferenciadores de talento y podemos generar una marca para representarnos. Con esa marca, nos comunicamos con nuestros principales consumidores. Las organizaciones, que, al final del día, son nuestros clientes y nuestra meta.

Implica lograr mantener todo  el tiempo en el horizonte que hay algo que podemos ofrecer a un determinado segmento de clientes empleadores. Sería una fantasía pensar que podemos cubrir las expectativas de todos. En realidad esto es un imposible. Antes bien, lo que tenemos para ofrecer puede ser atractivo para muchos y, sin embargo, llegar a ser realmente útil sólo para uno cuantos.

Generalmente, las personas esperan ser desarrolladas, capacitadas, entrenadas, etcétera, sin mayor participación de su parte. La proactividad debe ser originada en la organización por el jefe o líder directo. El desarrollo de tu marca personal requiere que te apropies de tu trayectoria y visión de crecimiento profesional, buscando los caminos para actuar a favor de ello y concretarlo.

Maneja tus emociones

Identificar los sentimientos que experimentas y la respuesta ante éstos (¿Qué acciones emprendemos ante una emoción?). Un candidato que es asertivo, paciente y tolerante, puede capitalizar su autocontrol como factor de marca personal.

El autocontrol y la tolerancia a la frustración son indispensables pues, cuando sobreviene el rechazo, todos los participantes en el fenómeno del talento pierden la motivación y el impulso a gran velocidad. Sin embargo, casi siempre el tiempo es insuficiente para procesar estas emociones, lo que deriva en un proceso agotador.

En la actualidad, el mundo del empleo es cada vez más diverso y competitivo; de ahí que sea indispensable asumirlo como un desafío para las emociones y el autocontrol. Es un reto que pocas veces se identifica como un factor que influye poderosamente en las personas, porque suele creerse que, en las organizaciones, todo es fundamentalmente práctico y mecánico.

Nada más alejado de la realidad.

¿Cuál ha sido tu peor experiencia con reclutadores y cómo afrontas la frustración?

Por Roberto Esparza Viedma, Autor de Empleología y Director General de IQubadora www.iqubadora.mx Twitter: @IQubadora

Para saber más:

Lo que empresas y candidatos deben saber antes de dar el “sí”

Lo que no hizo Albert Einstein para conseguir empleo

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