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¿Por qué no salir a Bolsa?

Tener una empresa pública puede catapultar la imagen y los ingresos de muchas corporaciones, pero no siempre es el objetivo de los empresarios.

23-04-2013, 2:23:05 PM
¿Por qué no salir a Bolsa?
Elie Smilovitz / Twitter: @smilovitz

Salir a Bolsa es un objetivo para muchas empresas que buscan expandirse con recursos financieros públicos. El coste de esta financiación es tan atractivo que los empresarios lo prefieren, a pesar de que cotizar implica una serie de cambios estructurales. 

Dave Goldberg es
el director general de
Survey Monkey,
una empresa que comenzó como una start up con una plantilla de 12 empleados,
para convertirse en una compañía, cuyo valor supera los mil millones de dólares
(mdd). Sin embargo, a pesar de su capitalización continúa siendo una
empresa privada.

Su director general se opone a transformar la empresa en una
corporación pública por diferentes motivos. Entre ellos: tener que administrar
la empresa y las operaciones del negocio en periodos trimestrales y tener que
explicar las decisiones financieras
de forma periódica, algo que según Goldberg no se ajusta a las necesidades de
su empresa.  

Además, el emprendedor señala que la volatilidad de las acciones en los mercados financieros pueden perjudicar la percepción del negocio entre
los clientes, los empleados y los accionistas, ya que los movimientos diarios e
incluso los trimestrales no necesariamente reflejan la salud de una empresa
como Survey Monkey.  

Sitios como Investopedia
numeran una serie de ventajas que tienen las empresas que permanecen privadas,
entre ellas, un esquema de reporte de información más flexible y, sobre todo,
la posibilidad de definir objetivos de largo plazo. Este sitio enfatiza en que
aquellas empresas privadas capitalizadas, a través de fondos de capital privado o venture
capital,
por lo general establecen metas a 3, 4 ó 5 años, lo que permite a
la dirección general preocuparse por el largo plazo, sin necesidad de presentar resultados positivos cada trimestre.

Capitalización, un
objetivo para todos

En muchos casos, las empresas buscan salir a Bolsa, para captar financiación
a un coste más reducido que el que ofrecen los diferentes productos financieros
de los bancos. No obstante, el caso
de Survey Monkey demuestra cómo una compañía privada puede captar mucho dinero,
en este caso más de 800 mdd, a través de la emisión de deuda o la venta de acciones que pertenecen a los propios empleados, sin necesidad de
recurrir a la Bolsa o de captar
dinero público.

Una de las principales fuentes de financiación privada que
ha catapultado negocios de todos tamaños e incluso grandes clusters, como Sillicon
Valley
, en donde los fondos de capital privado han inyectado más de 150 mil
mdd, según expertos.

Estos fondos pueden acceder a grandes préstamos bancarios con
tasas más reducidas que el emprendedor
promedio, e incluso aportar recursos propios suficientes para impulsar empresas
de diferentes tamaños. A cambio, cobran un porcentaje de los beneficios que genere la empresa en la que invierten y obtienen una ganancia tras
la reventa de sus acciones a futuros compradores, sean públicos o privados.  

Cada fondo de inversión de capital privado trabaja con una “tesis de inversión”, es decir, una
serie de normas que determinan qué porcentaje adquieren del negocio en el que
invierten, durante cuánto tiempo aportarán financiación, cuáles serían las condiciones de reventa del negocio, una vez que haya crecido,
y qué tipo de papel jugará en la dirección
general
.

En ocasiones, los fondos de capital privado se limitan a financiar los proyectos, pero en muchos casos también participan en
la dirección del negocio. Aportan conocimiento y recursos humanos que los transformar en verdaderos socios estratégicos de los
emprendedores.

Así, mientras que salir a Bolsa puede fortalecer la imagen de una marca, de una empresa,
aportar transparencia, servir como vehículo de financiación barata o de
crecimiento con recursos ajenos, permanecer como empresa privada también aporta
varios beneficios. Según los expertos, cada empresa debe ponderar las ventajas
e inconvenientes de ser pública o privada, en función de las características
particulares de su negocio.

Situación en México

La Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap) agrupa a cerca de 50 fondos de inversión de capital privado, que, en conjunto, administran unos ocho mil mdd. Aunque otros, como el Fondo de Fondos, una institución que también financia a empresas privadas, pero con recursos de empresas públicas, ha creado un fondo especial de capital semilla con 300 millones de pesos y, a la fecha, ha financiado a más de 160 empresas privadas.

Poco a poco, la cantidad y la magnitud de los proyectos de inversión de los miembros de Amexcap crece. En el horizonte, la inversión por parte de fondos de pensiones en proyectos privados puede detonar un crecimiento exponencial de este esquema financiero.

Sin embargo, por otro lado, cada vez más empresas instauran prácticas de gobierno corporativo y reporteo que les permiten aspirar a cotizar en Bolsa y captar recursos del público inversionista para crecer, sin necesidad de recurrir a la banca. 

Así, los desafíos de capitalización para empresas que pueden decidir salir o no a Bolsa son muchos y muy variados, pero las soluciones que se barajan también lo son. Además de las buenas prácticas para salir a Bolsa o de impulsar el capital privado, el Gobierno ya plantea una reforma financiera que reduzca el costo de los créditos a empresas, pues sólo un 20% de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) mexicanas piden préstamos bancarios, según un estudio reciente de la consultora KPMG. 

¿Consideras que tu
empresa puede desenvolverse mejor si es pública o si es privada?  

Para saber más:

Private equity, el arte de entrar, comprar, ganar y salir

Los retos del Venture capital en México

Fondo de Fondos, la SA de CV del Gobierno

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