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“A mitad del camino”, cuando el amor frena tu éxito

Temas pendientes en nuestra vida relacionados con el amor, pueden bloquear tu éxito. Conoce en forma de novela, la fórmula para desentrañar tus ataduras.

11-04-2013, 5:09:25 PM
“A mitad del camino”, cuando el amor frena tu éxito
Dante Gabriel Jiménez Muñoz Ledo*

Sería
tan fácil tener éxito y encumbrarse desde cualquier área en la que nos
desenvolvemos, de no ser porque tenemos pendientes en nuestro desarrollo del
amor
. Creo que para nadie es extraño esto, las crisis existenciales, laborales
o afectivas.

Aún en el mundo del éxito, de vez en
cuando nos encontramos con la sombra del miedo, la duda, la inseguridad, en
fin, de crisis que a veces bien, a veces torpemente vamos, librando.

Liberar por amor

En la Novela A Mitad de Camino,
encontramos una psicología del amor única, capaz de desentrañar las ataduras
que no nos permiten ser libres.

El protagonista Juan Renato Páramo es un
psicoterapeuta, que ha depurado un método para la atención de la crisis existencial
o del amor
, basada en “Acciones
Determinantes liberadoras”
.
Regresa a París, donde veinte años atrás ha
recuperado a un personaje de la política y la diplomacia francesa: Antonio
Escalante, quien ha permanecido recluido en una casa de seguridad en Viena por
estos años.

La dinámica de esta gran novela, se dinamita cuando Lucía, la
esposa de Antonio, una mujer de casi ochenta años, llena de vitalidad, se
encuentra con Juan Renato, en Le
Train Bleu
, el restaurante en el que conoció el amor por su esposo; y pide al
psicoterapeuta más famoso de París de aquel tiempo, que busque y traiga de
regreso a Antonio. Juan Renato jamás imaginó que desempolvar el pasado,
buscando a su paciente en Viena, desencadenaría una serie de enseñanzas para su
propio manejo del amor.

Una novela en la que aprendemos
nuestra propia psicología, y por qué a veces, parece que mentimos a quienes
amamos más profundamente. La razón puede ser el amor mismo y la libertad.
Cuando en un sistema de relaciones, entendemos que es mejor así: liberar por
amor
a quien hemos amado posesivamente o de manera pobre, para que reprograme
su vida y su amor. Y para que nosotros mismos nos encontremos A Mitad de Camino
para reprogramar la siguiente etapa de nuestras vidas, quizás la mejor parte
que nos falta por vivir.

Fragmento

Estos episodios revelan un poco sobre el ambiente y el espíritu de la novela.

“La vio entrar por la puerta
grande que daba a las vías, en la Gare de Lyon. Juan había llegado con una hora
de anticipación a su cita, en aquel bellísimo restaurante de la parte superior
de la estación, para gozar de su arquitectura estilo “Belle Époque”. La
elegancia en sus ornamentos, con herrajes orgánicos estilizados en remates de
bronce y dorado; los inmensos ventanales en medio punto, enmarcados ––además de
sus acabados en mármol, cantera y alto relieves de talla de madera–– por largas
cortinas en bermellón y amarillo; las alfombras rojas, el mobiliario y la
iluminación, conformaban un espacio, en todos sentidos, inigualable.

Se entretenían al ingreso en
las más delicadas cortesías, y Juan la interiorizaba en su mente y en su
corazón. Como en una instantánea, grababa su imagen en aquel distinguido
espacio que parecía enmarcar a la perfección la finura, la aristocracia y la
nobleza de su clienta más antigua, Lucía.

También aquí habían celebrado
sus primeros logros en la terapia. Fue entonces que Juan se permeó de la
historia de Lucía: su adicción a este lugar y a la época bella del lujo y del
esplendor. Ella gustaba de repetir que ese restaurante había sido construido
por la Compagnie Paris Lyon Mediterranée,
más que para la muestra universal de París en 1901, para ser testigo del amor
de sus comensales. Y que había renacido para eternizarse en 1963, fecha en que
adoptó el nombre de Le Train Bleu,
para homenajear al mítico expreso que partía de Calais y llegaba casi a la
frontera con Italia, después de recorrer toda la Rivera francesa. Decía esto,
en primer término, porque fue el año en que ella renació para el amor, y justo
aquí, en un viaje a bordo del Tren Azul, y en una cena de gala en este
restaurante”.

“Barrió con su mirada analítica
hacia cada lado de la calle; entonces vio una inmensa arboleda que sombreaba
casi la totalidad de la avenida, y que empezaba a soltar las hojas para tapizar
el suelo de colores amarillos, ocres, verdes y café. Y se dijo: “Antonio no
pertenece a este sitio: su casa desentona con el progreso de la ciudad”.

Tomó el aire de aquellos
árboles, y lo descubrió perfumado y fresco; luego escuchó la voz cascada de
Antonio en su nuca, que le gritaba desde la ventana de la habitación, en la
parte superior de la casa.

––¿Vas a entrar o te llevo una
silla para que te sientes?

Juan descansó de la tensión de
estos años. Se topó con el mismo Antonio de siempre, solo que más viejo,
atrevido y misterioso.

Al acercarse a la puerta,
escuchó una música antigua, con voces corales en latín; su cadencia era
encantadora y apacible.

––Está abierto; gira la perilla
––gritó Antonio una vez más desde arriba.

Corrió un viento fuerte sobre
la avenida, agitando las ramas de los árboles y arrastrando sus hojas por el
pavimento. Juan se detuvo unos segundos, recogió la fuerza del viento y entró
en la casa”.

A Mitad de Camino me
devolvió el aliento sobre el Amor y la Vida. 
Espero que te
suceda lo mismo.

TRIVIA: Gracias por participar, ya tenemos a los ganadores.

¿Cuál es el nombre del restaurante en el que Juan Renato Páramo se encontró con Lucía? Las cinco primeras personas que respondan correctamente a la pregunta y la envíen a contacto@altonivel.com.mx, se llevan uno de los cinco libros autografiados por el autor. Los ganadores deberán recoger el libro en las oficinas de Alto Nivel, ubicada en Rosaleda 34, col. Lomas Altas, Delegación Miguel Hidalgo, CP 11950. No hacemos envíos.

*Es autor e investigador novísimo que se prueba en la Teología Narrativa y Psicología Social. Especialista en teología por La Universidad Gregoriana, Roma, Italia. Autor de libros pedagógicos, teológicos y pastorales. 

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