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¿Por qué simpatizar con el horario de verano?

Aunque el horario de verano supone grandes ahorros energéticos y beneficios sustentables, hace falta que los ciudadanos sepan cómo contribuyen con el cambio.

04-04-2013, 10:00:39 PM
¿Por qué simpatizar con el horario de verano?
Oliverio Pérez Villegas

Como viene ocurriendo desde 1996, la llegada de la primavera antecede al polémico horario de verano que supone ser una medida inteligente para optimizar el uso de la luz solar y ahorrar energía eléctrica, además de evitar el consumo de petróleo para generar estos recursos.

Más allá de la controversia que surge durante las primeras semanas de abril y las últimas de octubre, el beneficio, al menos en materia energética es innegable. Cifras de la Secretaría de Energía estiman que, durante 2012, se obtuvo un ahorro en el consumo de 1,041 gigawatts hora (GWh), lo que equivale a 85% del consumo anual de energía eléctrica del estado de Campeche, cifra que representa un ahorro de 1,390 millones de pesos.

Y es que aunque los detractores de esta medida argumentan que estos beneficios no se ven reflejados en su recibo de luz o que el horario de verano sólo supone una descompensación en la propia fisiología de las personas y sus hábitos rutinarios, Patricia Caratozzolo, investigadora del Tecnológico de Monterrey y experta en materia energética, considera que su implementación es una medida muy importante para México, ya que, además del beneficio económico, también hay que considerarlo desde el punto de vista sustentable, pues el ahorro en la quema de combustibles fósiles es un acción ecoamigable y altamente rentable.

En 2012, explica, se evitaron más de 13 millones de toneladas de emisiones contaminantes en la atmósfera, y si bien el ahorro energético no es tan grande como en otras latitudes del mundo, en México se logra el 1% del consumo de energía eléctrica anual. “Una cifra de este tamaño la firma cualquier empresa en cualquier parte del mundo”, afirma la experta.

El reto de concientizar a las personas

Y aunque los programas implementados por el gobierno federal como la sustitución de focos convencionales por bombillas ahorradoras y el cambio de refrigeradores viejos por nuevos han contribuido a un mejor consumo de energía eléctrica, en México hace falta una campaña global para concientizar a todos los habitantes del territorio nacional.

Caratozzolo considera que a 17 años de distancia, los avances han sido pocos, pero significativos, ya que hoy, los ciudadanos están acostumbrados a estos cambios que se dan dos veces al año, pero no necesariamente tienen conciencia de los beneficios que implica, y en buena media, esto se debe a la falta de difusión y explicación de sus razones.

Si bien la responsabilidad oficial recae en el gobierno, instancias como la sociedad civil, medios de comunicación, la academia y, por supuesto, la misma sociedad, deben hacer un esfuerzo por traducir las causas y los motivos de implementar una medida como ésta, de tal manera que las personas se concienticen sobre un uso más responsable, en este caso, de la energía eléctrica.

“Ahorrar el recurso para tenerlo más tiempo”, bajo esta premisa, la investigadora afirma que la cultura del consumo en México está mal asociada con el bienestar, ya que muchos usuarios consideran que si pueden pagar recibos de luz por 3,000 pesos no necesitan ahorrar, y así pasa con el agua y con la gasolina, pues el uso de automóviles se da indiscriminadamente y cada vez el daño es más latente.

Europa no tiene petróleo –compara– y es por eso que desarrolla medidas para optimizar el uso de combustibles fósiles, mientras que en México pareciera que tenemos petróleo, luz y agua de sobra. Y no es cierto.

“Tenemos que ir despacito, necesitamos implementar una mayor difusión, sin palabras rimbombantes, ofrecer tips, explicar los beneficios que se presentan para los comerciantes, para todas las actividades al aire libre. La gente necesita estar convencida de que ahorrar es bueno. Instancias como la SEP o la Secretaría de Salud deberán ser pioneras en concientizar a la gente, ese es el reto”.

Por otra parte, la misma dependencia responsable de esta medida detalla que los desajustes fisiológicos toman alrededor de 72 horas en compensarse, máximo una semana. Pero no hay daños a la salud, se queda en el tema de la semana y las personas continúan con sus vidas. 

A partir de este domingo, en todo el territorio nacional –salvo 33 municipios fronterizos al norte del país que lo aplican desde el 10 de marzo y el estado de Sonora que no participa del Horario de Verano –  amanecerá más rápido, pues no olvides que durante los próximo seis meses tu reloj debe estar adelantado una hora.

Tardaremos 3 días en acostumbrarnos

De
acuerdo con diversos estudios y consideraciones del Instituto Nacional
de Neurología y Neurocirugía, el cuerpo humano tarda hasta 72 horas en
adaptarse a los cambios de horario, y hasta una semana en casos de
sensibilidad extrema.

De tal forma, el Fide concluye que el
ajuste en el horario no representa alteración orgánica alguna, sino que
es un mecanismo que induce a un buen comportamiento fisiológico ante
las condiciones ambientales producidas por las estaciones del año.

De
esta manera, el domingo 7 de abril, a las 02:00 horas inicia el Horario
de Verano 2013, por lo que se recomienda a la población que el sábado
6, antes de irse a dormir, adelante una hora los relojes para que al día
siguiente reanuden sus actividades con el horario normal.

¿Qué opinas del Horario de Verano? ¿Considera que los beneficios son reales o no?

Para saber más:

Se ahorraron 1,041 GWh por Horario de Verano

Horario de Verano inicia el domingo 7 de abril

BMV cambiará su horario el 11 de marzo

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