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¿Para qué cursar un MBA?, los directivos responden

Los directores y presidentes de algunas de las principales empresas de México nos dicen cómo les cambió la vida (y el puesto y el sueldo) un MBA.

12-03-2013, 2:23:22 PM
¿Para qué cursar un MBA?, los directivos responden
Ismael Jiménez Márquez

Hay quienes todavía se preguntan cuál es la importancia de cursar una Maestría en Administración de Negocios (Master of Business Administration, MBA por sus siglas en inglés). Parte de la respuesta puede explicarse por la globalización en la que estamos inmersos, aunque este proceso no fue así no en el origen de los MBA.

Estos programas existían desde principios del siglo XX y tienen sus orígenes en Estados Unidos en la Universidad Dartmouth College, en donde se creó la primera escuela de negocios, la Amos Tuck School of Business Administration, hoy Tuck School of Business at Dartmouth.

Sin embargo, el boom de los posgrados de negocios MBA se dio a principios de los 90, una década en la que México incursionó en el mercado de libre comercio (1993, para ser exactos). En aquel entonces, existían pocas universidades nacionales con una escuela de negocios y –en consecuencia– estaban en condiciones de impartir un MBA.

En 1994, el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE) contaba con una Escuela de Negocios. Creada en 1980, tenía presencia en 12 ciudades del país y siete programas de Alta Dirección dirigidos a ejecutivos y directores de empresas. Entre ellos destacaba el Master en Dirección de Empresas para Ejecutivos con Experiencia (MEDEX), el cual se considera como el primer MBA en México.

Por esos años, Carmela Rivero, vicepresidenta de Investigación y Desarrollo de PepsiCo Alimentos México, tuvo la necesidad de actualizarse para avanzar en
su desarrollo profesional. Su formación científica, como licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos por la Universidad Iberoamericana, era diametralmente
opuesta al derrotero que seguía su trayectoria laboral.

Su imperante requerimiento la llevó a buscar fuera de México y su primer acercamiento con algo parecido a un MBA fue en la North Western University, en donde cursó el máster Executive Development Program (EDP) en 1990, al que siguieron cuatro maestrías más en tres instituciones de Estados Unidos y una en México.

Así conformó lo que hoy cubre un programa integral MBA. Hoy cursar un MBA es una motivación para quienes aspiran a mantenerse actualizados y desarrollar las habilidades que, en su momento, su formación universitaria no les ofrecía.

Con una licenciatura en Derecho, Víctor Figueroa, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas (ADIGAS), comenta que luego de 32 años de experiencia laboral, los conocimientos adquiridos en su formación profesional habían quedado rebasados. La literatura con la que se formó tenía ya 45 años de antigüedad, y el pensamiento académico y la realidad del día a día nada tenían que ver con su formación original. En ese momento decidió iniciar su MBA en el ITAM.

Julio Peña, director para Pymes de Dell México, comenta que tanto gerentes como directivos de área no se pueden dar el lujo de no estar actualizados, sobre todo con la velocidad a que avanzan los negocios. Justo esa presión lo llevó a cursar en 1996 un MBA en el INALDE Business School, escuela de dirección y negocios de la Universidad de La Sabana en Colombia.

Y es que otra de las grandes razones para cursar un MBA es acceder a puestos directivos de mayor exigencia dentro de la compañía o fuera de ella, como parte del proyecto personal. De acuerdo con Ricardo Murcio, director corporativo del MBA Full Time del IPADE, las maestrías de negocios fungen como una herramienta para acelerar la carrera directiva de quienes la cursan.

Por ello, quienes ingresan a un posgrado de este tipo deben pensar de forma global. “Asumir el liderazgo de un equipo, dirigir correctamente a la gente a tu cargo y saber tomar las decisiones adecuadas en el momento justo son parte de las habilidades que adquieren durante el proceso de un MBA”, señala Enrique Guzmán, vicepresidente de Compra de Mercancías Generales para Superama y Waltmart de México.

Su formación como psicólogo clínico por la Universidad de la Américas de la Ciudad de México lo situaron al principio de su carrera en el área de Recursos Humanos, desde donde saltó a la gerencia promocional de compras, cargo que lo llevó a cursar una Maestría en Administración de Empresas en la Universidad Anáhuac en 1997.

La oferta MBA

Alrededor de 180,000 alumnos se graduarán este año de un MBA en todo el mundo.  Ellos –algunos más que otros– expandieron sus conocimientos en liderazgo, capacidad de gestión, toma de decisiones, aprendizaje autodidacta, visión global y ética.

En México, estos y otros teman los abordan los programas MBA, impartidos por al menos 15 instituciones académicas. La oferta actual es extensa y tanto universidades locales como extranjeras están abocadas a ofrecer programas actualizados que den al ejecutivo las herramientas para su gestión diaria y su inmersión en los negocios globales.

Las modalidades de los programas MBA incluyen el intercambio de alumnos entre universidades de distintos países. En algunos casos ofrecen programas diseñados por instituciones de distintos países, como el Global Executive MBA for the Americas, impartido por la Universidad Universidad de Los Ángeles California (UCLA) y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) de Chile.

Alfredo Sánchez, quien fuera líder del proyecto de construcción de la Presa La Yesca, es uno de los tres mexicanos que formaron parte de la primera generación de graduados del Global Executive MBA. Y menciona que uno de los valores agregados de su MBA es la oportunidad de intercambiar puntos de vista con compañeros de distintos países, lo que enriquece su visión de negocios y cultural.

El anterior es apenas un ejemplo de la oferta global de MBA, en donde una universidad como la Heriot-Watt en Edimburgo (Escocia) imparte, a través de su escuela de negocios (Edinburgh Business School, EBS) un MBA en línea, el cual tiene la flexibilidad de cursarse según la disponibilidad de tiempo del estudiante.

No obstante, esto no hace que pierda el rigor académico, pues sus universidades asociadas en diferentes países se encargan de supervisar el avance de los módulos para que la titulación del alumno se lleve a cabo en la sede de la institución.

El tema de la educación en línea (e-learning) ha cobrado fuerza en los últimos años a nivel global en todas las áreas y especializaciones académicas. No obstante, la pionera del MBA en México (IPADE) no planea implementar un programa en línea. De acuerdo con Murcio, en el IPADE consideran que la mayor experiencia de este tipo de maestrías se encuentra en la interacción e intercambio de conocimiento entre los alumnos. Sin embargo, algunas instituciones, como la Universidad Virtual ITESM, ya imparten la maestría en línea, con programas como el Global MBA for Latin American Managers.

*Encuentra el reportaje completo en la edición impresa de la revista Alto Nivel correspondiente a marzo.

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