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Reforma fiscal, pero sin excepciones

La reforma fiscal es un tema de alta prioridad para la economía de México. Pero debe ser realmente equitativa y de aplicación para todos sin excepción.

11-03-2013, 10:00:03 AM
Reforma fiscal, pero sin excepciones
Alejandra Palomares, editora en jefe de la revista Inversionista

Por Alejandra Palomares, editora en jefe de la revista Inversionista.

En estos días se dio a conocer la condonación del Impuesto
sobre la Renta (ISR)
a los trabajadores de los estados y municipios, mientras
que para el resto de los ciudadanos –sobre todo, para los que trabajan– las
leyes son cada vez más duras en esta materia.

A todas luces, esto demuestra que los impuestos no se aplican
por igual y, por supuesto, es una de las explicaciones por las cuales la
recaudación va a la baja
(de acuerdo con datos del periódico Reforma,
tan sólo en el primer mes de este año cayó a una tasa de 7.2% anual).
Lamentablemente, las leyes a veces parece que están hechas para violarlas.

Pagar impuestos es una responsabilidad de todos, por mucho
que estemos o no de acuerdo, porque de ellos sale el presupuesto para la nación
del que todos salimos beneficiados, al menos en teoría.

Este tema es importante porque no podemos pensar en invertir
sin antes haber cumplido con nuestras obligaciones
, y una de ellas,
definitivamente, es el pago de impuestos.

Si eres empleado quizá la tengas más fácil, porque los
impuestos los deduce tu empresa de tu nómina cada quincena, pero siempre es
bueno revisar nuestra situación particular para estar seguros de que no debemos
hacer una declaración adicional. Por ejemplo, ¿sabías que si tienes dos empleos
–porque además de tu trabajo de ocho horas, freelanceas
estás obligado a presentar declaración anual? Lo mejor es siempre revisar tu
situación con un contador para estar tranquilo.

Ahora bien, mucho se ha hablado de lo urgente e
indispensable que resultan las reformas estructurales en este país. Una de
ellas, de las que más nos puede afectar a todos, es la reforma fiscal (que como
vimos, tampoco será suficiente si las leyes no se aplican para todos, como es
el caso de los burócratas).

Una de las propuestas que está en el aire es aumentar el
cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Quizá la idea no sea mala, pues
es un impuesto directo al consumo y comprar es una actividad mucho más
democrática que el empleo formal; es decir, todos consumimos, en menor o mayor
medida, pero todos lo hacemos. En cambio, no sucede lo mismo con el empleo,
porque no todos trabajamos. Entonces, ¿porqué seguirle aumentando los impuestos
al ingreso en lugar de subírselos al consumo? Un IVA generalizado incentivaría
el ahorro y por consecuencia: la inversión. Cada quien sería responsable de lo
que gasta sin la desventaja de que el sueldo que nos ofrecen sea cada vez más
bruto que neto.

Esta discusión, sin duda, será una de las que estará sobre
la mesa todo el año y vale la pena estar informado de cada una de las
propuestas para ir eligiendo la que más nos convenza.

Si tienes dudas sobre
este y otros temas sobre el manejo de tu dinero, por favor escríbenos aquí o
también puedes encontrarnos en nuestro blog
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