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Y los peores hábitos de un directivo son…

Te presentamos “el trapito y el remedio” para cada mal hábito que afecta el liderazgo de cualquier ejecutivo. Identifica tu perfil y corrige tu camino.

04-03-2013, 1:18:20 AM
Y los peores hábitos de un directivo son…
Tatiana Gutiérrez

Si creías que llegar a ser un buen líder sólo involucra personalidad y algunas cualidades, estás muy equivocado. Requiere de constante preparación y demostrar un comportamiento consciente del día a día, en pocas palabras, un buen líder perfecciona hábitos

Alejandro es director y fundador de una empresa líder en IT, con un crecimiento constante, la empresa ha comenzado a demandar tiempo y espacios que, con anterioridad, Alejandro proporcionaba para formar parte de los procesos operativos y estratégicos de la empresa. Todo parece indicar que ha perdido noción de la importancia de su capital humano, Alejandro ha empezado a perder liderazgo en su empresa. 

¿Cuáles son los hábitos que perjudican el liderazgo de un ejecutivo? ¿Cómo perjudican las actitudes a tu equipo de trabajo? Jorge Cuevas, director y fundador de L.Q. La Evolución del Coaching, brinda a los lectores de AltoNivel.com.mx una lista de los malos hábitos que pueden afectar el liderazgo de los ejecutivos y algunos tips que les pueden ayudar a evitarlos:

Los malos hábitos de un directivo

“Opinación” precoz

Con el sentido de humor que caracteriza a Jorge Cuevas, el experto asegura que la “opinación” puede ser considerada como una enfermedad. “Es una enfermedad muy común y suele atacar a los directivos que están muy concentrados en las estrategias operativas de la empresa. Estos personajes opinan y deciden por su propia cuenta, no piden opinión y suelen ser los culpables de los costos y pérdidas de sus malas decisiones. La gente a su alrededor y su equipo de trabajo no suele lo que decide o menciona, no pide opinión, sólo ejecuta”. 

¿Cómo solucionarlo? Este tipo de directivos suelen decir “primero hago y no los escucho”. Un buen consejo que te permitiría cambiar este mal hábito es pedir consejo a tus compañeros de dirección y escuchar a tu equipo de trabajo, esto ayudará a tener un mejor panorama de la situación. 

Decisión precoz

“Esto sucede cuanto no existe el zoom out en la empresa. El directivo debe estar consciente de ver el panorama de a dónde va su carrera profesional y el rumbo de su empresa, de esta forma, las decisiones se harán a beneficio de todos los ámbitos, no solo de su persona. Si un ejecutivo deja de ver el panorama, la operación suele comérselo”, comenta Cuevas. 

¿Cómo solucionarlo? Delega y escucha. Tu equipo de trabajo te puede ayudar a tomar decisiones estratégicas que beneficien el rumbo de la empresa. Aprende a escuchar las opiniones, realiza juntas operativas una vez a la semana, esto ayudará a ver cómo va el equipo de trabajo y te ayudará a estar al tanto de la situación de tu empresa o equipo. 

Reduccionistas en lugar de multiplicadores

“Estos directivos suelen aprovechar al mínimo la inteligencia de su equipo de trabajo. Pierden la noción del verdadero propósito de un líder, el liderazgo busca multiplicar la inteligencia del equipo de trabajo, no limitarlo”, comenta Cuevas. 

¿Cómo solucionarlo? “La situación más común para estos reduccionistas es cuando después de una junta semanal, tu equipo de trabajo sale y se pregunta – ¿Qué estoy haciendo aquí? Mi jefe toma todas las decisiones, cree que es creador de todas las ideas… debería estar tres puestos más abajo”.  De acuerdo con el experto, buscar elementos y espacios donde el equipo de trabajo pueda participar, ayudaría a multiplicar las capacidades de tus colaboradores, aprovecha su potencial. 

Ser “buena onda”

Un buen líder debe ser considerado, humanista y objetivo. Si la consideración y lo humanista exceden la parte objetiva, puede estar perjudicando la reputación de líder. Un buen líder debe ser objetivo y también saber cuándo ser exigente. 

¿Cómo solucionarlo? Delimita tareas, pon orden y exige fechas, esto ayudará a que tu equipo tenga periodos de esfuerzo y entrega, así podrás tener mejor el control. 

No comer

“No comer. Esto se ha convertido en un factor que limita la calidad de tus acciones. El tomar buenas decisiones depende de tus hábitos alimenticios. Todavía estamos con la creencia de que el que trabaja 15 horas al día es el buen directivo, aquél que no come por trabajar. La persona que tiene un buen hábito alimenticio, se convierte en una persona con personalidad, en un líder inspirador”. 

¿Cómo solucionarlo? Los directivos modernos deben saber que la duración de la jornada laboral no es proporcional a la calidad de su trabajo, la buena alimentación es necesaria para tener una vida sana, buen humor y mejores ideas. Siempre busca espacios para comer, el desayuno, la comida y la cena son importantes.  

“Estábamos en un taller de estrategias, la dinámica era que una tarjeta escribieran cuáles eran los puntos a perfeccionar para mejorar sus estrategias. Cuando leí una tarjeta me sorprendió, una vendedora de carros colocó en el punto número uno… desayunar. Meses después me habló y me dijo – Ahora desayuno todos los días y mis metas se han cumplido, la comida es muy importante”, comenta Cuevas. 

No respirar

“Físicamente no respiran, cuando la gente está muy apresurada o estresada no respira como debe de ser. Si quieres pensar, analizar problemas complejos y estrategias innovadoras, debes de aprender a respirar”. 

¿Cómo solucionarlo? Tómate tu tiempo, trata de no estresarte y aprende a solucionar las problemas con tranquilidad. Respira. 

¿Conoces otro hábito que te pudiera perjudicar en tu liderazgo? ¿Qué recomendarías para solucionarlo?

Para saber más: 

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