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La cruzada de los 8 pesos contra el hambre

¿Qué harías con tus impuestos si pudieras elegir a qué área del sector público destinarlos? A dónde los destinarías?

27-01-2013, 10:48:26 PM
La cruzada de los 8 pesos contra el hambre
Elie Smilovitz / Twitter: @smilovitz

El sector público
acaba de anunciar a bombo y platillo la
‘Cruzada
contra el hambre’
, un programa de cuatro mil 224 millones de pesos (mdp), unos
330 millones de dólares.

Los funcionarios aseguran que más de siete millones de
personas se verán beneficiadas –aunque las cifras oficiales calculan que más de
21 millones padecen hambre-. ¿Por qué no lanzar una cruzada tres veces más
grande que beneficie a todos los necesitados? ¿Acaso no alcanza el presupuesto?

Es curioso, porque si cada trabajador de la población
económicamente activa
(PEA) desembolsara 
8 y pico pesos al mes, el programa tendría cinco mil mdp de presupuesto,
es decir, más de 700 millones más. Y si en lugar de 8 y pico pesos al mes cada
trabajador desembolsara 24 pesos, la ‘Cruzada’ beneficiaría al 100% de los
necesitados. Este cálculo tiene como base una PEA aproximada de por de 50 millones
de personas, en línea con las cifras del Inegi.

El mensaje de este post no es otro que invitar a la reflexión. Pregúntese, ¿cuánto gano y
cuánto pago de impuestos? ¿300, 500 pesos por mes?  ¿mil, dos mil, tres mil? ¿Más? Si usted gana
un sueldo de 21 mil pesos por mes, pagará más de tres mil 500 en impuestos.
Haga el cálculo. Con menos del 4% de su tributo, usted  puede subsidiar su parte proporcional de una ‘Cruzada
contra el hambre’  que beneficie a los 21
millones de mexicanos que la padecen.

Los impuestos en
México
, en función de la fuente que se consulte, superan el 10% del Producto
Interior Bruto (PIB), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) incluso afirma que
la tributación se acerca al 20%, según su informe de 2012. 

De este dinero ‘vive’ el sector público: los programas sociales, los subsidios a los
servicios básicos, la inversión pública, los sueldos de los funcionarios, entre
muchas otras cosas.  

Pero, tras hacer un ejercicio de reflexión podemos comprobar
que el obstáculo económico más urgente de todos, que sin duda es el hambre, puede
resolverse con una pequeña contribución de cada trabajador.

Imagínese si pudiera escoger a qué rubro destinar cada peso de
sus impuestos. En la boleta electoral marcaría, por ejemplo, 30% para
educación, 25% para salud, 25% para pensiones y 20% para administración –sueldos de funcionarios, servicios
básicos etc.-.

A la fecha, ninguna ONG, universidad, escuela de negocios u otro tipo de institución de
la que haya escuchado se ha dado a la tarea de proponer un esquema de
tributación diferente –desde su concepción-. Esto me llama la atención porque
el debate sobre la reforma fiscal
lleva varios meses sobre la mesa.

Ceder la potestad de ejercer el presupuesto a los ciudadanos implica empoderarlos, porque supedita
el funcionamiento y la viabilidad del sector público a las decisiones de la
mayoría de forma directa.  

No olvidemos la etimología de la palabra “democracia”: Demos = Pueblo,
Kratos=Poder. Es decir, el “poder del pueblo”.

La boleta electoral de los impuestos –como puede denominarse
esta idea de decidir el presupuesto de manera directa en cada elección- es sólo
una idea para reflexionar sobre la democracia en el siglo 21.

¿Qué opinas de poder
decidir  de forma directa sobre el
destino de tus impuestos?

Para saber más:

Blog. ¿Y nuestros impuestos?

Blog. México pobre, México rico

Blog. Cambio de rumbo, ¿otra vez?

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