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Medallistas olímpicos mexicanos y sus claves de éxito

¿Qué mueve a los deportistas a ganar una medalla olímpica a pesar de las carencias o sus dramáticas historias de vida? Antonio Rosique lo desentraña.

27-01-2013, 5:16:36 PM
Medallistas olímpicos mexicanos y sus claves de éxito
Tatiana Gutiérrez

Ambición de triunfo, esa es la clave que mueve a los campeones deportistas. Pero, ¿qué hay detrás de un campeón cuya pasión lo empuja a la competencia, al éxito y a la búsqueda de la excelencia? Antonio Rosique, uno de los comentaristas deportivos más importantes de México, decidió desentrañarlo a través de las historias de 20 mexicanos medallistas olímpicos, y, con ello,  conocer sus claves del éxito. 

¿Por qué? Porque siempre ha sido un apasionado del deporte y muchos de esos personajes fueron sus héroes de niño. “Los Juegos Olímpicos son mi gran pasión, por encima de
cualquier otra competencia y saber que un deportista, para ganar una medalla olímpica se prepara toda
tu vida, pero para ganarla, sólo tiene un día cada cuatro años, es apasionante”, asegura. 

En entrevista con AltoNivel.com.mx, Rosique explica qué encontró tras entrevistar a 20 ganadores mexicanos y cuáles fueron sus motivaciones, mismas que plasmó en dos libros, el último, El día de mi Vida II: ocho crónicas de medallistas olímpicos mexicanos”.

Para empezar, el experto en análisis deportivo asegura que cada uno de estos campeones está impregnado de sus propias lecciones de vida, que al contarlas se convierten en únicas y en una inspiración para lograr las metas profesionales y personales que cada persona se proponga en el día a día.

“Cuando te enteras que Raúl González, antes de LA 84 -desde 1980 hasta el 84-,  se entrenó sólo porque había roto con el Comité Olímpico Mexicano; o que Soraya Jiménez se fue seis meses antes de su competencia a Bulgaria, con su entrenador, aislada, sin teléfono, porque requería concentración absoluta, es como tomar un seminario de liderazgo con 20 maestros de excelencia”, comenta. 

Si bien es cierto que cada personaje tiene su historia, una de las características que comparten estos campeones es que nunca se dan por vencidos, a pesar de las adversidades que la vida le puede traer.

Como el caso de Juan Paredes, medallista Olímpico de bronce en boxeo, en Montreal  1976. “Juan venía de la pobreza extrema. Vivía con sus 11 hermanos en un cuartito de una ciudad perdida en Azcapotzalco, que lo mismo servía para comer, que para dormir. Juan se levantaba y no tenía qué comer, salía a buscar basura de niño, para después llevarse unos pesos en la bolsa y poder  desayunar algo; luego se iba a la escuela y muchas veces sin desayunar. No llevaba lápiz y la única forma que tenía para poder descargar su coraje de no tener nada, fue a golpes. Juan no era un súper dotado. Antes de ganar la medalla, no destacó mucho, no ganó un trofeo importante, no fue campeón. Pero le tocó ir a los Juegos Olímpicos de rebote. A un mes de la competencia bajaron a uno del barco y lo mandaron. ¿El resultado? Ganó”.

Pareciera que cada uno tuviera su secreto, es por ello que el comentarista deportivo trae para los lectores de AltoNivel.com.mx las claves del éxito de estos medallistas Olímpicos:

Talento: No hay nada mejor que hacer lo que nos gusta y tener talento para ello. Aunque muchos dicen que el talento es algo que acompaña, lo cierto es que la mezcla entre pasión y talento, es parte fundamental de estos medallistas olímpicos. Busca para qué eres bueno y qué te apasiona.

Competitividad: La competencia es una de los factores externos que más ayudan al éxito y que inspiran a la superación. “Al 90% le tocó vivir una época de alta competitividad en el deporte. No es lo mismo ser marchista olímpico mexicano hoy, que haberlo sido en los 80. En aquella época, México tenía el mejor equipo olímpico de marcha porque sus estándares eran muy altísimos. Si hoy perteneces al mismo equipo, no es probable que ganes una medalla.

Esto no es suerte, es una competencia interna y eso te hace mejor. El 90% de ellos tuvieron la fortuna, porque es algo que no controlas tú, de tener una competencia interna y eso los obligaba a superarse, quisieran o no.

Para Ernesto Canto, la competitividad fue clave en su éxito. Cuenta que era tal la competitividad que había en el equipo de marcha en Moscú 1980, que todo el equipo “se tronó”. El equipo de marcha mexicano en 1980 no ganó ni una medalla y tenían récords mundiales y premios internacionales, pero, era  tal la competitividad interna que si uno se levantaba a las cinco de la mañana, el otro lo hacía a las 4:45 y el otro a las 4:30. Y si uno de daba un kilómetro más, el otro le daba dos. Y si bien llegaron sobreentrenados y no pudieron ganar nada por lo mismo, aprendieron que una parte es la competitividad, pero otra…

Actuar con estrategia: Para cada campeón es importante tener la visión de lo que puede o no puede pasar. Saber tomar la decisión estratégica en el momento adecuado es una de sus mayores virtudes.  

Joel Sánchez, ganador del bronce en 50Km de marcha, en Sydney 2000 es un ejemplo de cómo tomar una decisión innovadora, valiente y totalmente estratégica, afirma Rosique.

Eran sus últimos juegos Olímpicos, tenía 34 años, ya había ido a Seúl,  a Barcelona y no había calificado para Atlanta por una lesión. Nadie daba un peso por él, pero la tarde anterior a su competencia se encontró afuera del comedor a una marchista noruega que era su amiga sobre el clima, la gente y los jueces que “estaban bravísimos”. Tan solo un día antes habían descalificado a una marchista australiana 500 metros antes de llegar al final. También habían descalificado a Bernardo Segura, mexicano que ya había llegado a la meta. Estaban sacando a todos sin importar de dónde eran. Entonces, esa mañana, Joel decide cambiar la estrategia: decidió salir atrás para no ser víctima del ojo de los jueces, y funcionó. 

Aprender de sus errores: En el camino profesional los baches pueden ser muchos, sin embargo, saber levantarse es necesario para encontrarle sabor a la derrota. Aprender de cada uno de los errores, no sólo garantiza el éxito sino la experiencia. 

Mentalidad: Contar con la fuerza necesaria para vencer cualquier adversidad, es necesario en las claves del éxito de un triunfador. “Estos medallistas tienen la piel muy gruesa. Son tipos que no dramatizan sus derrotas y para quienes llega un momento en el que no les importa caer, sino levantarse y seguir”, finaliza Rosique. 

¿Qué otras características debe de tener un campeón? ¿Cómo crees que estas lecciones de vida puedan ayudar a un líder?

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