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Expertos anticipan el gran descalabro de China

La fuga de capitales y una posible explosión de la burbuja inmobiliaria, entre otros factores, ponen en riesgo el crecimiento del gigante asiático.

13-01-2013, 5:35:19 PM
Expertos anticipan el gran descalabro de China
Elie Smilovitz / Twitter: @smilovitz

No todo será una fiesta durante el año de la serpiente en China. A pesar de que ese país es el
principal mercado para los smartphones y gadgets de punta, otros
productos, como la vivienda, que ha sido uno de los dos principales motores
económicos del país asiático, junto a las exportaciones, no presentan una
perspectiva demasiado positiva.

Tras 20 años de crecer a una tasa aproximada del 10% anual,
lo que la convirtió en la segunda economía
más grande del mundo, con un Producto Interior Bruto (PIB) aproximado de 7.5
billones de dólares, varios analistas internacionales alertan de la posible
caída de China. Sus argumentos son
varios.

El 1% más adinerado de la población posee de tres a cinco billones de dólares en dinero
líquido, acciones y propiedades, señala Victor Shih, profesor de la universidad
norteamericana Northwestern. Esa cantidad equivale a las reservas de divisas del gigante asiático, lo que pone en riesgo la
estabilidad financiera del Gobierno si las grandes fortunas deciden dejar el país.
Shih enfatiza en que ya existe una fuga importante de capital chino y que los
casinos de Macao, son uno de los
canales predilectos de los millonarios para llevar su dinero al extranjero.

La burbuja inmobiliaria

El “boom” de la vivienda china no sólo parece haber llegado
a su fin, con ciudades enteras que permanecen deshabitadas y consumidores
reticentes a pedir préstamos, lo que ha llevado a analistas como Albert
Edwards, de Societé General en Londres, a anticipar la explosión de la burbuja inmobiliaria china. No hay que
olvidar que el sector de la vivienda representó el 13% del PIB en 2011 y que en
2012 llegó a superar en ingresos incluso a las exportaciones. Según el
Instituto Peterson de Economía Internacional, el principal refugio de los ahorradores
chinos no es otro que la compra de propiedades, cuyas rentas representan más
del 40% de sus ingresos, lo que plantea un dilema.

Si los precios bajan de forma sensible, más personas tendrán
acceso a una hipoteca, pero las
rentas de muchas familias se desplomarán. Si, por el contrario, los precios
aumentan, el acceso a una vivienda será cada vez más inaccesible para la mayoría
de la población y no hay que olvidar que la población rural en China, que es la
más pobre, también representa a la mitad del total.

En 1979, ocho de cada 10 chinos vivían en el campo. 30 años
después, la mitad de la población total continúa siendo rural. Pero su ingreso, tres veces inferior al de la población urbana,
no es suficiente para comprar una casa. Los jóvenes recién titulados tampoco
pueden hacerlo. Su ingreso promedio roza los 400 dólares por mes, mientras que
el costo de un departamento se acerca a los 300 mil dólares.

Dependencia del sector
público

Por su parte, Anand Sharma, CEO de la TBM Consulting Group,
alerta de que en China más de la mitad del crecimiento económico proviene de la
inversión de empresas públicas. “Este año las empresas tienen ya sus almacenes
repletos de mercancía”, dijo Sharma en entrevista con AltoNivel.com.mx. “No pueden seguir produciendo al mismo ritmo que
antes. La producción se reflejó en el crecimiento de 2012, pero en los próximos
años la situación de la industria china va a cambiar”.  El
peligro de una nueva recesión en Europa
y la desaceleración en Estados Unidos impactarán las
exportaciones chinas, advierte Sharma, lo que frenará el crecimiento.

Además, el directivo de TBM indica que una gran cantidad de
empresas norteamericanas y occidentales han vuelto a sus mercados de origen o han
dejado el país asiático en busca de otros más competitivos, como México. Las razones, argumenta Sharma, obedecen
a la inseguridad que provoca a los empresarios el valor de cambio de la moneda
china, el Yuan Renmimbi, que
permanece controlado por el Gobierno, el incremento de los costos de
producción, sobre todo salarios y fletes, así como la debilidad del mercado
interno chino. “El consumidor chino ahorra, porque teme enfermarse y sabe que una
buena atención médica cuesta”, comenta Sharma.

El consumo interno en China representó más de la mitad del
crecimiento del 2011 por primera vez en 10 años, según The Economist. Sin
embargo, la inversión del sector público
permanece como el principal motor de ese crecimiento. Hasta ahora la inversión
pública se ha apoyado en el sector de la construcción
de vivienda, ahora la pregunta se centra en qué ocurrirá cuando eso ya no
sea posible.   

¿Crees que comprar
bienes y raíces en China es una buena inversión?

Para saber más:

China, un mercado jugoso para México

Cómo cerrar negocios fuera de México

China, la alfombra roja de Latinoamérica

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