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3 vacíos en la iniciativa de Peña Nieto sobre marihuana

Por primera vez en la historia, México dará un giro a su política prohibicionista sobre el uso de la marihuana. Planea autorizar el uso medicinal y la despenalización de la posesión de 28 gramos. Sin embargo, los expertos ven vacíos legales en esta iniciativa.

22-04-2016, 9:14:22 AM
3 vacíos en la iniciativa de Peña Nieto sobre marihuana
Darinka Rodríguez

En un hecho histórico, este jueves el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dio un giro a la política prohibicionista sobre el uso con fines medicinales de la marihuana y su posesión para consumo al enviar al Senado una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud y el Código Penal.

Fueron muchos los que celebraron este paso, sobre todo las familias de quienes necesitan medicamentos derivados de la cannabis para tratar enfermedades; sin embargo, expertos cuestionan algunos pormenores de la iniciativa y aseguran que se crean vacíos legales.

De acuerdo con el discurso dado a conocer por Enrique Peña Nieto, luego de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el problema mundial de las drogas (UNGASS) y los foros de debate realizados en cinco ciudades de nuestro país, se establecieron tres ejes rectores, que replicó en su cuenta de Twitter:

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Pero aún cuando se trata de un giro dramático en torno a la política hasta ahora prohibicionista, tal y como se planteó la reforma, contiene muchos huecos en función de cómo se consume la marihuana hoy en día, según expertos.

1. ¿Y el consumo con fines recreativos?

La despenalización del consumo y posesión de marihuana hasta por 28 gramos habla de su uso con fines recreativos, pero en su posicionamiento, no se mencionó si el Estado Mexicano sería el encargado de la distribución de este estupefaciente o si los consumidores podrían hacerse de ella, como hasta el momento, por medios ilícitos y su tráfico ilegal.

Armando Rodríguez Luna, coordinador de programas en el Colectivo de Análisis de la Seguridad con Democracia (Casede) señala que no se mencionó el tema pues no hay voluntad de legislar respecto al consumo recreativo. 

“Sigue siendo un tema que políticamente no se quiere abordar por los que toman decisiones en el gobierno federal, eso está dejando a México todavía rezagado en la discusión y en el debate a nivel internacional”, dijo.

Asimismo, en su discurso, el Secretario de Salud, José Narro Robles, dejó ver que la política en torno al consumo lúdico no se aflojará. “La lucha contra los grupos criminales no se debilita y tampoco se afloja el combate contra las adicciones; por el contrario, emprenderemos una campaña más intensa para prevenir el uso y el abuso de las sustancias adictivas”, señala el discurso de José Narro Robles.

2. Presos por posesión, ¿al fin libres?

Cifras de la Comisión Nacional de Seguridad señalan que en 2015 existían 275 mil 291 personas encarceladas. De ellos, los delitos contra la salud constituyen el principal delito de los internos sentenciados en los centros penitenciarios federales son 60.2 por ciento de los internos sentenciados por estos delitos, mientras que en el caso de las mujeres, el 80 por ciento está sentenciada por este tipo de delitos, según la Primera Encuesta realizada a Población Interna en Centros Federales de Readaptación Social elaborada por el CIDE.

No obstante, Gabriel Regino, abogado especialista en seguridad pública, indica que el número de presos por posesión exclusivamente para consumo es mucho menor, pues a la mayoría de los presos se les imputa delitos de transportación y venta.

“Es poco probable que el aumento de la cantidad en posesión beneficie a muchas personas que actualmente están enfrentando procesos porque presuntamente se puede destinar esta cantidad al consumo y no a la venta, de tal suerte que el cambio de gramaje no los beneficiaria en su posible liberación”, explica.

Las cifras de la encuesta del CIDE lo ratifican: 40.7 por ciento de los imputados por delitos a la salud afirmó estarlo por transporte de drogas, 15.4 por ciento por vender al menudeo, 8.9 por ciento por traficar, 4.9 por ciento por vender al mayoreo, 3.2 por ciento por “fomento al narcotráfico”, 3.0 por ciento por suministro y tan sólo un 1.8 por ciento fue procesado por consumo.

3. Vacíos legales sobre su producción para consumo medicinal

Si bien ya se aprobó reformas a la Ley Federal de Salud para despenalizar su consumo y se autoriza a las compañías farmacéuticas a usar cannabis para producir medicamentos, no ha quedado claro qué otras leyes se deben de reformar para despenalizar los diversos procesos de producción. 

“Tampoco se mostraron herramientas sobre lo que se tiene que cambiar en términos legales, en términos institucionales, cómo se va a limitar la oferta médica, de acuerdo a qué cosa: tipo de enfermedades o de producción (se fumará, se tomará), cosas que no se han comentado y que se tiene que abordar con especialistas en el ámbito legal, médico y químico sobre estos temas”, cuestiona Rodríguez Luna. 

En los siguientes días, la propuesta presentada por el presidente Enrique Peña Nieto llegará al Senado de la República para su debate y eventual aprobación o rechazo.

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