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3 propuestas para México ante el nuevo escenario global

El giro político en Estados Unidos y en varias partes del mundo dejó al descubierto el descontento de la sociedad con las políticas ortodoxas que alejaron los empleos de sus países de origen. ¿Cómo responderá México ante esta nueva realidad? Aquí hay 3 propuestas de académicos y del sector privado.

25-11-2016, 5:34:48 PM
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El triunfo de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos deja varias preguntas por responder. Una de la que tiene que ver con el futuro de México es, ¿cómo se va a insertar en este nuevo panorama global? Además de Estados Unidos, en otros países los últimos proceso democráticos han mostrado el rechazo hacia las élites y a las políticas ortodoxas.

“El mensaje desde que se da desde EU, Europa y Asia es que los modelos rígidos, ortodoxos y fundamentalistas son los que han generado desigualdad y por los que la gente votó en contra. Creemos que ese tipo de modelos están siendo rechazados”, dice en entrevista Juan Antonio Reboluen, secretario para el Instituto para el Desarrollo Industrial y Crecimiento Económico (IDIC).

Esta organización presenta hoy lunes un libro en el que participaron 25 académicos de diversas áreas, y con el que buscan iniciar la discusión de un nuevo proyecto nacional de desarrollo para México, ante el cambio de circunstancias en el mundo y los giros políticos en Estados Unidos, Europa y Asia.

Rebolulen indica que en México se abandonó la política industrial hace 30 años, confiando en que la apertura comercial nos daría todo lo que dejáramos de producir y a las inversiones que llegaran del exterior. Pero tampoco se debe buscar el tiempo perdido, tratando de recuperar lo que se dejó ir.

“El mensaje es que ellos (EU) se van centrar en ver cómo generar empleos en su país, cómo retraen las inversiones extranjeras a su país. Lo que no hagamos por nosotros ellos no lo van a hacer”, advierte el directivo.

Esta coyuntura, agrega, es una gran oportunidad para que el país se distancie de los fundamentalismos económicos y mire hacia adentro, en cómo puede fortalecer su planta productiva. Para trazar una nueva ruta hacia el desarrollo, hay tres propuestas.

1. Más inversión nacional

Para Juan Antonio Reboluen, la política económica del país no puede estar reducida al control de las variables macroeconómicas y atracción de Inversión Extranjera Directa (IED). “Está demostrado que eso es positivo, pero no suficiente. Debe haber una política que fomente la inversión nacional y que fomente el contenido, el valor agregado nacional de las exportaciones” agrega.

Las principales exportaciones de México son petróleo crudo, automóviles, aparatos electrónicos, maquinaria automática, material eléctrico, oro, entre otros. Cerca del 80 por ciento de estas exportaciones van a Estados Unidos.

“Hoy México exporta importaciones. Importa grandes cantidades de insumos intermedios, de maquila y se exportan con un muy bajo contenido, valor agregado nacional. Ese modelo ya se agotó, ya llegó a su fin, ya hizo crisis y no podemos seguir haciendo lo mismo esperar resultados diferentes, dice el consejero fundador del IDIC.

En 2015, la IED recibida en México sumó 28,382 millones de dólares (mdd), 25 por ciento más que en el año anterior, de los cuales el 37 por ciento eran inversiones nuevas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía (SE). Por otra parte, la inversión fija bruta, que representa los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de construcción, creció sólo 1.9 por ciento, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

2. Apertura, pero con fomento industrial

“Lo que nos ha arrojado la experiencia es que la apertura económica per se, sin el fomento industrial adecuado, ha tenido los resultados mostrados tanto en México como en EU. Apertura comercial sí, pero con políticas de fomento industrial”, aclara Reboulen.

El también director de relaciones institucionales de la compañía DeAcero dice que no puede haber una estrategia basada en la apertura comercial sin políticas de fomento económico adecuadas. Estos impulsos deben ir enfocados hacia el desarrollo tecnológico, innovación y más participación público-privada.

México es el segundo país con más tratados comerciales en el mundo, después de Chile. El país cuenta con 12 acuerdos de libre comercio con 44 países diferentes. El más importante es el TLCAN, el que estuvo en la mira durante la campaña presidencial de Estados Unidos. El presidente electo Donald Trump prometió que si no había cambios en el TLCAN, la Unión Americana saldría del tratado.

¿Tiempo de buscar otros mercados para vender? Reboulen dice que antes de mirar hacia otros horizontes, hay que hacerse esta pregunta.

“¿Qué queremos vender en el mundo?, en qué queremos ser los mejores, cuál es la combinación adecuada de valor agregado nacional. La gran pregunta es si queremos insertarnos en las cadenas de valor, o queremos crear nuestras cadenas de valor algún día.”

3. Reformular el poder

El crecimiento económico está respaldado por la estabilidad política y el Estado de derecho, lo que tiene que ver también con una refomulación del poder en el país, dice el directivo del IDIC.

“Mientras no podamos nosotros tener un sistema político que garantice cancha pareja, un nivel de formalidad mayor, cumplimiento de la ley, certeza, ningún proyecto económico va a sacarnos adelante.”

México avanzó seis lugares en el Índice de Competitividad Global 2016-2017 del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

No obstante, la baja calidad en la educación básica y la desconfianza en las instituciones son dos factores que inhiben la competitividad del país, según el ranking.

“Las instituciones se mantienen como el principal inhibidor a la competitividad del país (lugar 116), resaltando la preocupación del empresariado por el costo de los delitos en sus negocios”, según el WEF.

“Soy optimista en que todo esto nos da la base adecuada para reorientar las políticas económicas más equilibradas, menos fundamentalistas, más prácticas, con más pragmatismo. En las últimas décadas nos corrimos en extremo hacia la apertura, viniendo del proteccionismo y los resultados tampoco fueron los estimados. Hay que buscar un punto medio”, aboga el representante del IDIC.

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