HistoriasMicrositio

El precipicio fiscal y tus inversiones

Cada vez estamos más cerca de que entren en vigor las medidas fiscales que pueden llevar a EU a una recesión. ¿Cómo puede afectar esto a tus inversiones?

17-12-2012, 11:13:57 AM
El precipicio fiscal y tus inversiones
Matiana Flores, editora de información macroeconómica de la revista Inversionista

El tema del déficit fiscal estadounidense
ha estado presente desde la segunda mitad de la década pasada, cuando los
analistas lo ubicaban –junto con el déficit en cuenta corriente de ese país– como
un riesgo latente para la economía y los mercados financieros (déficits gemelos).

Pero fue en el 2009 –con el cierre del
año fiscal en septiembre– cuando alcanzó un nivel histórico, superando el 10%
de su Producto Interno Bruto (PIB) debido a la caída en la recaudación de
impuestos por la menor actividad económica, y el incremento en el gasto por los
rescates realizados a instituciones financieras a raíz de la crisis financiera
de 2008. En el año fiscal que cerró en septiembre de 2012, el déficit bajo a 7%,
aunque la deuda pública supera el 100% del valor de su economía.

Ante el incremento del déficit fiscal y
la deuda pública, el gobierno estadounidense logró negociar con el Congreso el incremento
en su techo de endeudamiento para evitar caer en moratoria en agosto de 2011. No
obstante la magnitud de sus problemas fiscales propició que la calificadora de
valores Standard & Poor’s le bajara su calificación de AAA a AA+ con
perspectiva negativa,  misma que mantiene
hasta la fecha por causas fiscales.

Cabe mencionar que la autorización de
mayor endeudamiento estuvo acompañada de un condicionante: en enero de 2013
aplicaría un mecanismo de ajuste automático que involucra recortes al gasto y
beneficios a los trabajadores, así como el incremento de impuestos. Estas
medidas en conjunto ascienden a un recorte de $600 mil millones de dólares,
cuyo efecto –en el mejor de los casos, según los analistas– será la
desaceleración de la su economía, algo que afecta directamente a México y a sus
empresas porque, dice el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, “Estados
Unidos no es sólo nuestro principal socio comercial… estamos completamente
integrados a su actividad industrial”.

Es cierto que México cuenta con ciertas
fortalezas
que le permitirían sortear, en cierta medida, la desaceleración de
Estados Unidos. Entre ellas podemos encontrar:

  • Cero déficit presupuestal en
    2013
  • Estimaciones prudentes y
    conservadoras en algunas de las variables económicas, como el precio del
    petróleo
  • La adquisición de una cobertura
    del precio del petróleo
  • La recontratación de la línea
    de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por $73 mil
    millones de dólares por dos años más
  • Reservas internacionales por
    $163,117 millones de dólares al 30 de noviembre de 2012

Pero México no podrá saldrá ileso
del recorte presupuestal de Estados Unidos
(haya o no haya acuerdo para evitar
el abismo fiscal). Así, el crecimiento estimado para la economía mexicana para
2013 se ubica en 3.5%, tasa menor al 3.8% estimado para el cierre de este año.

Antes de terminar diciembre, el
presidente Barak Obama y el Congreso –dominado por los republicanos– deben
llegar a un acuerdo para evitar el abismo fiscal en los términos que satisfaga
a ambos interesados (menos recortes al gasto social y más impuestos a los de
mayores ingresos). Claro que a México le conviene que se llegue a un acuerdo
antes de iniciar el 2013, porque los efectos adversos sobre nuestra economía y
mercados financieros serían menos severos.

¿Y tus inversiones?

El menor crecimiento esperado para las
economías desarrolladas implica que las tasas de interés se mantendrán bajas,
por lo que la deuda no está entre los instrumentos más atractivos para el año
que está por comenzar, aunque algunos plazos y emisores (sin calificación de
grado de inversión) presentan oportunidades.

Los analistas, en cambio, se inclinan por
la renta variable, pues un buen número de empresas –a diferencia de los
gobiernos– cuentan con una sólida situación financiera y flujos de efectivo
robustos. Son pues, el activo a incluir en los portafolios de inversión. En
México, por ejemplo, Banamex ubica al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de
la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) al cierre del próximo año en 51,000 puntos,
Monex lo coloca en 47,000 puntos y Banorte-Ixe en 48,000 puntos (al 14 de
diciembre se ubicó en 43,000 puntos). Esto es un rendimiento de entre 10 y 18%.

A nivel internacional, los pronósticos apuntan
a que los mercados accionarios de Estados Unidos, Asia y Europa registren
rendimientos anuales de entre 10 y 15%. Por cierto, que la expectativa es que a
partir del segundo semestre del año la economía estadounidense registre mejores
resultados.

Relacionadas

Comentarios