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EPN enviará una tibia reforma energética en 1er semestre 2013

El nuevo gobierno ha dicho que busca potenciar a Pemex mediante asociaciones con empresas privadas pero manteniendo el control estatal.

08-11-2012, 10:46:26 AM
EPN enviará una tibia reforma energética en 1er semestre 2013
Reuters

El nuevo Gobierno mexicano enviaría al Congreso en el primer semestre
del 2013 una reforma energética que podría ser más tibia que la que
Enrique Peña Nieto esbozó en su campaña electoral, cuando habló de un
eventual cambio constitucional para permitir más inversión privada en la
industria petrolera.

Peña, quien asumirá el 1 de diciembre la presidencia de la
segunda economía de Latinoamérica, ha dicho que busca potenciar al
gigante estatal Pemex mediante asociaciones con empresas privadas, pero
ha enfatizado en que el Estado mantendría la propiedad de los
hidrocarburos.

Aunque el plan forma parte de un conjunto más amplio de reformas
estructurales, vender la idea de hacer cambios a la Constitución para
tocar al vital sector petrolero no será tarea fácil para Peña, pues el
Partido Revolucionario Institucional (PRI), que lo llevó al poder, no
tiene mayoría en el Congreso y además enfrenta la resistencia de alguno
de sus miembros.

El influyente senador priísta David Penchyna, presidente de la
Comisión de Energía del Senado, dijo que la reforma que planean
presentar no necesariamente debe pasar por una constitucional, lo cual
admitió sería más atractivo para los inversores privados por el aval
jurídico que tendría.

“Si tú me dices: ‘es que da mayor certidumbre en un espejo constitucional’, bueno pues sí”, dijo en una entrevista con Reuters.

“Pero también hay que decir algo: el sector es tan atractivo y
tan rentable que también yo no descarto (…) que sin modificaciones
constitucionales se pueda generar un esquema de participación de capital
público y privado cierto”, añadió.

Penchyna no dio detalles sobre qué esquema estarían evaluando y argumentó que la propuesta aún se está trabajando.

La propiedad de los hidrocarburos en México es un tema delicado.
La industria petrolera fue nacionalizada en 1938 y desde entonces es
emblema de soberanía nacional. Además, Pemex es la única que puede
explotar la riqueza energética del país.

La petrolera arrastra además una fuerte carga tributaria
-alimenta alrededor de una tercera parte de los ingresos del Gobierno- y
requiere aumentar sus inversiones en exploración para buscar nuevos
yacimientos de crudo y poder cumplir su meta de elevar la producción a
más de 3 millones de barriles por día (bpd) en los próximos años.

Por si fuera poco, enfrenta nuevos retos como la incursión en
aguas profundas y la posibilidad de contar con grandes reservas de
recursos no convencionales como “shale gas” (gas de esquisto) y “shale
oil” (petróleo en rocas lutitas) que cambiarían el escenario energético
del país, pero que requieren millonarias inversiones.

Penchyna dijo que el PRI buscaría esquemas atractivos de
inversión manteniendo la propiedad estatal de los energéticos, en un
sector que requiere inversiones anuales de entre 80 mil y 100 mil
millones de dólares.

“Estamos trabajando para generar el esquema que mayormente le
pueda dar certidumbre a que, sin renunciar a la propiedad del Estado,
podamos, de la mejor forma, combinar capital público y privado. ¿Con qué
objetivo? Atraer capital”, subrayó.

“Creo que llegó la hora de quitarnos el velo y los tabúes que nos
tienen supuestamente muy contentos con un modelo muy nacionalistas
sumidos en la miseria en el sector energético”, subrayó.

Reforma profunda

En el 2008, algunos legisladores del PRI se unieron al
izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) para bloquear
partes de una reforma del presidente Felipe Calderón que buscaba atraer
participación privada a Pemex.

La reforma fue aprobada tras varios meses de debates y foros con
expertos y en medio de protestas callejeras porque incluyó contratos con
privados para exploración y producción.

El resultado más tangible de la reforma fueron los llamados
“contratos incentivados”, que crearon un esquema en el que privados
pueden lograr asociaciones para exploración y producción de crudo.

Ese ha sido el mayor paso para permitir la participación de
capital privado en el sector energético, pero está claro que los
hidrocarburos siguen en poder del Estado.

Hasta ahora se han realizado dos rondas de licitaciones de este
tipo de contratos y se espera que la tercera arranque en unas semanas.

Sin embargo, analistas consideran limitados estos esquemas para
atraer capital privado en proyectos tan costosos y riesgosos como los de
aguas profundas y cree que sólo una reforma constitucional podría dar
mayores inventivos.

“Creo que el equipo de Peña está seriamente considerando no ir
por una reforma constitucional (…) Creo que están pensando seguir
avanzando más por el pequeño progreso que se ha tenido en base a la
reforma del 2008”, dijo Luis Miguel Labardini, socio en la consultoría
Marcos y Asociados, en la Ciudad de México.

“Pero las grandes petroleras no van a venir a menos de que haya un cambio constitucional”, añadió.

Diversas voces del sector energético han señalado en los últimos
meses que Pemex debería concentrarse en explotar campos en tierra y
aguas someras, en lo que es una autoridad mundial, y dejar que empresas
privadas se encarguen de la exploración en aguas profundas, en lo que
Pemex tiene menos experiencia.

Para saber más:

.México y Latam recibirán migajas de Estados Unidos

.Peña Nieto busca inversionista para Pemex en Alemania

.Se logrará la reforma energética en 2013: Videgaray

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