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Capriles desborda las calles de Caracas

Mientras el opositor congrega una masiva manifestación, Hugo Chávez clama ¡no volverán! refiriéndose a la tendencia menos socialista de sus adversarios.

01-10-2012, 10:10:30 AM
Capriles desborda las calles de Caracas
Reuters

A una semana de los comicios en Venezuela, el candidato
opositor Henrique Capriles desbordó el domingo las calles de Caracas con una
masiva manifestación, mientras el presidente Hugo Chávez prometió blindar su
proyecto socialista si logra una tercera relección el 7 de octubre en el país
petrolero.

Cientos de miles de personas vitorearon al joven gobernador
de Miranda mientras surcaba las atestadas vías capitalinas en lo alto de una
camioneta descapotable, desde la que lanzaba besos, estrechaba manos y repartía
las polémicas gorras con los colores de la bandera nacional amarillo, azul y
rojo, que han irritado al oficialismo.

“Ustedes juzguen quién está en el proceso de cambio y
quién se enfermó en el poder, porque el que hoy está en (el palacio
presidencial de) Miraflores defraudó al pueblo”, gritó Capriles, cuya
camisa con el tricolor nacional desafía las advertencias del ente electoral
sobre el uso de los símbolos patrios en la campaña.

El político de 40 años comenzó su discurso lamentando el
asesinato de tres activistas de oposición durante una caravana el sábado en
Barinas, el peor incidente en dos meses de campaña que transcurrieron con
relativa tranquilidad.

Su partido Primero Justicia dijo que pistoleros dispararon
desde un vehículo de una institución estatal. Las autoridades no confirmaron
esta versión y prometieron investigar el tiroteo.

“No pretenderé nunca ser un Mesías. Creo en Dios, el
tiempo de Dios es perfecto (y) la época del odio a partir del 7 de octubre
queda enterrada en Venezuela”, clamó desde una gran tarima en el centro de
Caracas, mientras sus simpatizantes coreaban “Chávez, de pana (amigo), te
queda una semana”.

Chávez fue recibido en la tarde del domingo por decenas de
miles de simpatizantes enfundados con camisas rojas en Cabimas, una población
pobre del occidental estado Zulia donde la expropiación de decenas de empresas
petroleras en el 2009 generó una gran polémica.

“Por mas fallas que cometa como ser humano, aquí estoy
ante ustedes con la moral intacta, con la frente en alto. ¡Yo no les he
fallado!”, dijo el mandatario, con una chaqueta azul, enumerando los
numerosos programas sociales de su Gobierno que asegura eliminarán sus adversarios
si llegan al poder.

Antes el domingo, el militar retirado de 58 años aseguró en
una entrevista que de ganar los comicios el próximo fin de semana blindará los
avances de la revolución socialista para hacerlos irreversibles.

Chávez habló de un “poderoso cerrojo” para blindar
su proyecto, lo que apuntaría a la aplicación de medidas de amplio alcance como
ha hecho tras otros triunfos, ya sea en forma de cambios constitucionales o
leyes radicales como las que utilizó para nacionalizar gran parte de la economía.

“¡No volverán!”, clamó con el puño en alto en
Cabimas refiriéndose a sus adversarios, a los que pinta como un grupo de
capitalistas desalmados que robarán las riquezas del pueblo.

El gobernante lamentó la muerte de los simpatizantes
opositores y pidió no caer en provocaciones que, advirtió, alientan los planes
de desestabilización de sus enemigos.

Eficiencia y socialismo

En los últimos compases de la reñida campaña hacia los comicios
presidenciales del 7 de octubre, ambos candidatos se han enzarzado en una
batalla sobre cuáles son sus prioridades para la nación con mayores reservas
mundiales de crudo.

Chávez insiste en que la “contrarrevolución”
prepara un “paquetazo neoliberal” para desmantelar los avances
sociales de su gestión, a lo que el aspirante opositor replica diciendo que lo
que los venezolanos necesitan es más seguridad, menos apagones y mejores
carreteras.

“¡Aquí está todo!”, dijo Capriles agitando un
libro con su programa para los primeros 100 días de Gobierno, en los que
propone un modelo mixto de economía de mercado con fuerte acento social, que se
centre en resolver los problemas del día a día y no en un proyecto ideológico
“para salvar al mundo”.

El militar retirado dice que un nuevo mandato de seis años
le permitirá llevar su “revolución” a un punto de no retorno y
acelerar los cambios con los que ha convertido al Estado en el principal agente
de la economía como la toma de grandes empresas y la aplicación de severos
controles sobre el sector privado.

“No vamos a permitir que venga la burguesía con sus
mentiras a robarnos el futuro de nuestros jóvenes”, dijo jaleado por sus
seguidores en la repleta avenida principal de Cabimas mientras arremetía contra
su rival, “el candidato de los ricachones, de los banqueros, de los
golpistas y del imperio”.

En las últimas semanas, Chávez introdujo la autocrítica en
su discurso entonando un “mea culpa” por la frustración de los
venezolanos ante la alarmante inseguridad, el creciente costo de la vida y
recurrentes fallas de los servicios públicos.

“Eficiencia. Esa es una de mis promesas y mis
compromisos para el próximo período, más eficiencia. Hay que corregir, hay
máxima voluntad”, dijo durante la entrevista, conducida por el ex
vicepresidente José Vicente Rangel en un canal privado.

Capriles asegura que, lejos de cerrarlos, mejorará los
populares programas sociales de Chávez en salud, alimentación y vivienda,
lastrados por la “ineficiencia y corrupción” de un Gobierno más preocupado
por su proyecto ideológico, que por dar respuesta a los problemas comunes de
los ciudadanos.

Los sondeos dibujan escenarios muy dispares, desde un
triunfo contundente del “Comandante” hasta una ajustada victoria del
“flaco” remontando desde atrás en las encuestas, lo que está
alimentando el triunfalismo en el chavismo y la oposición. Analistas advierten
que un resultado muy reñido podría generar violencia si es disputado por alguno
de los dos bandos.

“En las mesas estaremos defendiendo los votos por
Chávez. Capriles no tiene argumentos, es un golpista”, dijo Carlos
Navarro, un obrero de la costa oriental del Lago Maracaibo.

El chavismo denuncia que sus adversarios planean cantar
fraude para desestabilizar el país ante la victoria del presidente, mientras
que en algunos sectores de la oposición temen que el líder bolivariano, al que
ven como un dictador, se niegue a entregar el poder si las urnas no le son
favorables.

“Chávez definitivamente va a luchar porque no quiere
perder su poder”, dijo Vessia Rodríguez, de 62 años, sosteniendo un enorme
cartel con el eslogan de Capriles “Hay un camino”.

“¡Mira Fidel Castro!”, clamó mientras señalaba la
concentración y refiriéndose al amigo y mentor ideológico del mandatario que
gobernó Cuba durante décadas.

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Para saber más:

.Fidel Castro y Hugo Chávez escriben un libro juntos

.Hugo Chávez propone elevar endeudamiento

.Chávez formalizará entrada de Venezuela al Mercosur

 

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