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Los retos de Venture capital en México

El capital privado es uno de los motores de desarrollo de Sillicon Valley, pero aún se encuentra en fase de crecimiento en nuestro país.

28-08-2012, 5:26:33 PM
Los retos de Venture capital en México
Elie Smilovitz / Twiiter: @smilovitz

En México hay
más de 5 millones de empresas listadas por el Instituto Nacional de Estadística
y Geográfica (INEGI), pero sólo poco
más de 200 han sido aceleradas o impulsadas por fondos de inversión de capital
privado. La industria comenzó a organizarse a través de la Asociación Mexicana de Capital Privado (AMEXCAP) en 2003 y los expertos en finanzas aseguran que es una de
las industrias con mayor potencial de crecimiento en el país.

El Venture Capital
(VC), o capital emprendedor, son las inversiones cuyo objetivo consiste en
impulsar o acelerar negocios que se encuentran en etapas tempranas, es decir,
que apenas empiezan. El Private Equity
(PE) suele denominarse a las inversiones que apuestan por negocios en una fase
de mayor madurez. Sin embargo, de forma general, ambos conceptos pueden
incluirse dentro de la denominación “capital privado”.

A nivel nacional, la AMEXCAP
agrupa a 43 fondos de inversión que, en conjunto, administran cerca de 8 mil
millones de dólares (mdd). Luis Antonio Márquez, actual director general de Amexcap, afirma
que su misión es la de “generar redes y contactos, a través de la difusión de
la industria de capital privado en foros nacionales e internacionales” y que el sector tiene un “inmenso potencial”.

 “En México se
comenzó con inversiones en las etapas más tardías, cuando las empresas estaban
más consolidadas, porque el riesgo era menor”, explica Márquez.

Un
sector en crecimiento

En México, el INEGI
ha listado 5.1 millones de empresas,
en su gran mayoría pequeños. Asimismo, se calcula que existen 15 mil medianas
compañías y, entre 5 mil y 10 mil, grandes. Sin embargo, sólo 200 empresas han
sido aceleradas o impulsadas por fondos de capital privado.

Para Márquez, uno de los problemas con los que lidia la
industria de capital privado es un mercado
bursátil
“poco profundo y poco diversificado”.

Según el director general de Amexcap, hacia la década
de los 70 la Bolsa Mexicana de Valores
(BMV) tenía  listadas una cantidad similar de empresas a
la de las Bolsas de Corea del Sur y España, aunque al paso del tiempo esos
países tienen muchas más compañías cotizando, en parte, por las ventajas de las
que disfrutan los negocios que se financian con capital privado. “La poca
transparencia
es uno de los argumentos que lo explica, también el aspecto de
seguridad, pues a muchos empresarios no les da confianza que sus datos sean
públicos”, afirma Márquez.

En la actualidad, el mercado de capital privado en México
incluye a fondos de pensiones, que son responsables por un 13% del total de la
inversión, a aseguradoras, cuya participación alcanza el 25%,  al Fondo de fondos, con un 20% y el resto se
divide entre universidades, fundaciones, individuos y empresas.

“Es una industria nueva en el país. El principal
obstáculo era que la empresa familiar no estaba muy segura de recibir a un
socio externo. Pero, por otro lado, en el caso de los emprendedores jóvenes,
son más receptivos a tener un socio que, además, se implica en el proyecto
empresarial”, asegura el director de Amexcap.

Nuevas
fuentes de financiación

En 2006 se creó el Fondo
de fondos
, para fondos de inversión con cierto track récord (historial).
Pero, según Márquez, un nuevo fondo de 300 millones de pesos (mdp) fue creado
recientemente y está enfocado a los administradores que aún no cuentan con un
track récord, lo que reduce las barreras de entrada para comenzar a participar en
el sector de capital privado. “El problema del Fondo de fondos es que no
invierte más del 30% del capital que necesita la empresa financiada, mientras
que el SBA –un órgano similar en Estados Unidos- invertía dos terceras partes”,
señala.

En este sentido, Márquez explica que hay fondos
especializados en financiar a emprendedores, cuyos negocios se encuentran en
etapas tempranas, como Mexfund, que administra 100 mdd. “Hay fondos que sólo
invierten en agronegocios, otros que
sólo invierten en energías verdes,
otros cuyos tickets varían en función de la cantidad, por ejemplo, algunos van de
uno a cinco mdp, mientras que otros invierten más”, explica el director
general de Amexcap.

Tiempo
de invertir

Aseguradoras, fondos
de pensiones, grandes empresas afincadas en México e incluso profesionistas y
ciudadanos con ahorros tienen una oportunidad de invertir en el sector.

En comparación con Estados Unidos, donde los fondos de pensiones representan el 42%
de la inversión total de capital privado, en México sólo llegan al 13%. Pero,
en sí, los fondos de pensiones sólo invierten entre un 3 y un 5% de su capital en
VC o PE, aunque a partir de 2010 la regulación les permite invertir hasta un
10% de sus fondos –que superan los 120 mil mdd, según Bank of America Merril
Lynch (BofA)- en proyectos de capital privado o infraestructura.

No obstante, la mayor parte de las inversiones de las
afores en México están colocadas en instrumentos de renta fija, sobre todo en
títulos de deuda del Gobierno, señalan expertos de BofA.

En
nuestro país, la inversión por parte de los fondos de pensiones se autorizó a
partir de 2009, a través de los Certificados de Capital de Desarrollo (Cecades), que son instrumentos de renta variable que pueden ser comprados
en el mercado de valores –en la Bolsa- por las Afores e inversionistas privados.

“La industria del capital privado da mayores retornos de
inversión que otros instrumentos financieros, inclusive que algunos índices
bursátiles”, asegura Márquez.

El
modelo norteamericano

“Viendo lo que ha logrado la industria de capital privado
en Estados Unidos, podemos tener la confianza de que el potencial en México es
enorme”, afirma Márquez.

En Estados Unidos hay más de 800 fondos de capital
privado, a pesar de que muchos desaparecieron tras la crisis financiera de 2008.
En ese país, las inversiones de CV y PE comenzaron en 1958 con el programa Small
Business Administration (SBA) que,
como mencionaba Saval, invertía dos terceras partes del capital necesario para
echar a andar a las nuevas empresas.

En 1963 se creó el Small Business Investment Company (SBIC), que se centró en acelerar e impulsar
el desarrollo de Pymes, lo que detonó el crecimiento de ese sector en concreto.
 

Los fondos de capital privado estadounidenses son
responsables por inversiones que superan los 165 mil mdd en las compañías de Sillicon Valley. La región californiana,
sede de empresas como Apple o Facebook, entre muchas otras, es la que
más capital privado ha captado en el mundo desde 1970, y a la que se le atribuye,
en buena medida, el desarrollo de subsectores económicos completos, como el de semiconductores
y el de software.

México
en América Latina

En la actualidad América Latina recibe más de 8 mil mdd
de inversiones por parte de fondos de inversión de capital privado. México capta
el 20% aproximadamente, muy por detrás de Brasil,
que aglutina el 70% del total, pero por delante de Chile (7%) y de Argentina
(3%), según cifras de la Asociación Latinoamericana de Venture Capital y
Private Equity (LAVCA por sus siglas
en inglés).

No obstante, Chile
es el país que mayores facilidades ofrece a los fondos de capital privado.
Según el ranking anual de LAVCA,
Santiago se ha posicionado como “el mejor país para los fondos de capital
privado” por séptimo año consecutivo.

Entre los pilares que contribuyen a  que los países sean más atractivos para este
tipo de inversiones y mejoren su posición en el ranking se encuentran: los impuestos
que se cobran a los inversores, las leyes
que permiten o prohíben cierto tipo de inversiones o la protección de los
intereses de accionistas minoritarios, entre otros.

En este sentido, LAVCA asegura que México ha ganado
posiciones, hasta ubicarse en tercer lugar, detrás de Chile y Brasil, gracias a
que facilitó los requisitos para que las medianas
empresas
puedan cotizar en la Bolsa y fomentó la emisión CECADES, lo que ha
permitido crear nuevos fondos de inversión locales, pero también por la
protección que ofrece a inversionistas minoritarios, es decir, aquellos que
poseen un 25% del capital o menos y que, a su vez, tienen la posibilidad de
nombrar un representante en el consejo de administración, entre otras
prerrogativas.

¿Cómo
pueden el capital privado convertirse en un motor del desarrollo empresarial en
México?

Para
saber más:

Salir a Bolsa, una opción para empresas transparentes

Pensiones dan capital a fondos privados

Cinco empresas mexicanas de éxito

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