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Tráfico, un problema que molesta y cuesta

Caminar o montar en bicicleta puede contribuir a recuperar parte de los 33 mil mdp que se pierden cada año en la ciudad de México, a causa del exceso de tránsito.

26-08-2012, 1:34:24 PM
Tráfico, un problema que molesta y cuesta
Elie Smilovitz / Twiiter: @smilovitz

El tráfico en la ciudad de México
podría ser un ‘trending topic’ permanente por constituir uno de los fenómenos
urbanos que más detestan sus habitantes. Según una encuesta global de IBM, el
67% de los automovilistas mexicanos
consideran que su nivel de estrés, su salud física y sus hábitos de vida se ven
afectados por el tráfico. De hecho, la ciudad de México fue la que registró el
mayor costo económico y social de las 20 urbes analizadas, entre las que se
encontraban algunas de las principales capitales alrededor del mundo, como Nueva
Delhi y Beijing.

En el valle de México, la
circulación en calles y avenidas principales muchas veces permanece lenta o a vuelta de rueda durante periodos que parecen interminables, a
cualquier hora del día o de la noche. Remediar esta situación parece imposible
en una ciudad habitada por más de 20 millones de personas, que no cuenta con un
planeamiento urbano ordenado ni
siquiera en los suburbios de reciente creación. No hay que olvidar que la
ciudad de México creció 700 km2 entre 1975 y el año 2000, mientras que su
tamaño se multiplicó por 20 en los últimos 100 años. Según diferentes fuentes
bibliográficas, la ciudad de México tenía medio millón de habitantes en 1910 y, mientras que en 2012 el 80% de la población mexicana vive en ciudades, hace 100 años, ocho de cada diez mexicanos vivía en el campo. 

El tráfico no sólo tiene un
impacto social y psicológico
, sino que también es económico. Según un estudio recientemente
publicado por el Centro de Transporte
Sustentable
(CTS), los
capitalinos pierden 3.3 millones de horas al día estancados en el tráfico, lo
que, según varias organizaciones civiles, se traduce en, al menos, pérdidas
económicas por 33 mil millones de pesos (mdp) al año, casi 2 mil 500 millones
de dólares (mdd), estos datos parten de otro estudio elaborado por el Instituto
Mexicano de la Competitividad (IMCO), que señaló al valle de México, como la
segunda ciudad más competitiva del país después de Monterrey, dos urbes con
problemas de tráfico.

Según el CTS, los problemas de
tránsito afectan a las principales ciudades mexicanas, donde viven ocho de cada
10 habitantes, lo que convierte a su población
mexicana
en una de las más urbanas
del mundo. Ante esta situación, se prevé una inversión de 2 mil 500 mdd en
infraestructura urbana, sólo en el valle de México, según reporta IBM.

Demasiados
coches y pocas vialidades

El CTS, por su parte, llama la
atención sobre el parque vehicular nacional, que supera los 25 millones de automóviles.  Y, esta cifra, lejos de disminuir, continúa en
aumento.  Según la Asociación Mexicana de
Distribuidores de Automotores (AMDA) y la Asociación Mexicana de la Industria
Automotriz (AMIA), en 2011 se vendieron cerca de un millón de coches, y Guillermo Rosales, director
ejecutivo de la AMDA, pronostica que las ventas de 2012 superen ligeramente a
las del año anterior.

Sin embargo,
las vialidades no aumentan en la
misma proporción. En la actualidad hay 10 mil 700 kilómetros de vías en el valle de México, casi mil son
primarias, es decir, calles o avenidas principales. Pero según normas
internacionales, hacen falta 400 kilómetros de este tipo de vías y 120 de
acceso controlado para cumplir con un estándar global de vialidad.

Por su parte,
Salvador Herrera, director adjunto del CTS declara en el portal de ese centro,
que  “de
nada sirve la construcción de segundos pisos
o autopistas urbanas si no se toma en cuenta que el 52% de las personas se
mueven en transporte público y no en
auto”.

Las
alternativas

Según la
encuesta oficial de transporte EOD-07, en
el valle de México se realizan 22 millones de viajes diarios, de ellos, 14.8
son en transporte público y 7.2 en coche. Sin embargo, de los viajeros del
transporte público 46% utiliza el microbús y las combis, 20% el metro y 10% los
autobuses públicos.

Con la
intención de mejorar la movilidad urbana
del valle de México, se lanzó, en 2007 el Subprograma de Regularización del
Transporte Colectivo de Pasajeros, que tenía como objetivo introducir tarjetas
de prepago, autobuses de primera generación y estaciones o paradas fijas. Sin
embargo, en paralelo al desarrollo del Metrobús
y los autobuses RTP, continúan
operando microbuses y combis, que no cuentan con un plan de rutas autorizado –por lo que muchas veces
éstas se duplican y hasta cuadriplican, lo que incrementa el tráfico-.

Por su parte,
la mayoría de los 46 Centros de Transferencia Modal (CETRAMS) de la zona metropolitana de la ciudad de México, cuya
labor debería ser la rápida y efectiva distribución y redistribución de
viajeros, no están acondicionados para funcionar como verdaderos centros de
transporte —el ambulantaje obstruye las vías y no se dan las condiciones de
higiene ni de eficiencia requerida por los viajeros—.

El
Metro no se da abasto

El Metro es una de las
principales alternativas al vehículo particular que ofrecen ciudades como el D.F.
Cada día, el Sistema de Transporte Colectivo Metro (SCTM) transporta a cinco millones de personas, lo que lo convierte
en uno de los primeros cinco del mundo en cuanto a número de pasajeros
transportados. Pero su capacidad no es suficiente, por lo que se planea
construir al menos 200 kilómetros de nuevas vías y una nueva línea que conecte
al sistema con el centro financiero de Santa
Fe
, según explicó a AltoNivel.com.mx
Francisco Bojorquez, director general del STCM. .

El costo de cada nuevo
kilómetro de metro supera los 50 mdd, según Bojorquez, por lo que se requiere
una inversión de 10 mil mdd sólo para ampliar la red, pero también es necesario
dar mantenimiento y componer algunos tramos, lo que elevará ese coste.

En otros países latinoamericanos
se han puesto en marcha desarrollos importantes del transporte público. Con
iniciativas que cuestan en torno a mil 500 mdd las capitales de Ecuador y Chile, además de Panamá,
contemplan construir sus primeros sistemas de transporte subterráneo. En Brasil, cinco ciudades, entre ellas
Curitiba y Fortaleza, también estudian esta posibilidad. 

La tendencia regional obedece a
una intensa urbanización de sus
metrópolis, según un estudio reciente de las Naciones Unidas, las ciudades latinoamericanas son las que más
rápido se urbanizan en el mundo. El reporte denominado ‘Estado de las ciudades
en América Latina y el Caribe 2012; rumbo a una nueva transición urbana’,
afirma que el 80% de la población, unos 468 millones de personas, vive en
ciudades, de ellas, una de cada cuatro habita en suburbios.

Un
problema vial y cultural

Según el CTS, la ciudad de
México es una de las que más ha crecido, con un incremento de su población
urbana del 63%, a partir de la segunda mitad del siglo pasado. Este hecho
sumado a otros, como su parque vehicular, que supera los cuatro millones de
coches, su población, por encima de los 20 millones de personas, su carencia de
vialidades, su acelerado crecimiento, sus hábitos de transporte –los mexicanos
que tienen coche casi no utilizan otros medios de transporte- y sus problemas
locales de transporte público de baja ocupación 
combis– convierten a la capital del país en la peor ciudad para
conducir, según la encuesta global de IBM, lo que supone un gran desafío en
materia de construcción y adecuación de infraestructura y alterativas de
movilidad, pero también de cultura, porque, mientras que en países como Holanda
o Suecia hay más coches por cada mil habitantes que en México –el doble,
aproximadamente, según The Economist -, holandeses y suecos utilizan el
transporte público, la bicicleta o incluso recorren a pie un tercio o casi la
mitad de los trayectos que realizan, lo que no ocurre con los automovilistas
mexicanos.

En este sentido, iniciativas
como el canal bici o el calendario Muévete en Bici 2012, en donde se promueven
diferentes trayectos por varias delegaciones de la ciudad de México, incentivan
a los capitalinos a utilizar transportes alternativos a los motorizados, con el
objetivo de reducir el tránsito vehicular. Otras de las medidas implementadas
con anterioridad incluyen el programa ‘Hoy no circula’.

Por su parte, la sociedad
civil,  organizada a través de varias
organizaciones nacionales o internacionales, como Walk21  y el CTS, organizan, de forma periódica
conferencias y eventos como el VIII Congreso de Transporte Sustentable, que se
llevará a cabo en la ciudad de México entre el 30 de septiembre y el 4 de
octubre, con el objetivo de crear conciencia entre la población urbana sobre
los beneficios de caminar y utilizar medios de transporte alternativos a los
motorizados para evitar el tráfico y reducir el impacto medio ambiental del
transporte.

¿Cuáles
son las soluciones que pueden darse al problema de la movilidad y el tráfico en
México y, de forma particular, en la zona metropolitana del valle de México?

Para
saber más:

Metro de México mira hacia el
futuro

Cinco proyectos de metro en Latam para el
segundo semestre

Tráfico, un factor que afecta la productividad

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