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Lecciones de liderazgo del olimpismo

En el deporte la constancia del espíritu ganador es fundamental para lograr una medalla. 18 mujeres musulmanas son el ejemplo de cómo superar los obstáculos para llegar a unas Olimpiadas.

30-07-2012, 1:08:11 PM
Lecciones de liderazgo del olimpismo
Altonivel

El viernes pasado  se
inauguraron los Juegos Olímpicos en Londres.  Más de 10 mil atletas de 200 países
desfilaron en el estadio olímpico durante una ceremonia espectacular. Llegar hasta ahí es ya una lección de grandeza por la disciplina y fuerza interna para superar las propias barreras físicas y mentales. ¿Pero, qué hace a los deportistas ir más allá de las condiciones deportivas, de sus salarios, de la infraestructura o de los apoyos financieros que tengan? ¿Cuáles son las lecciones de liderazgo que nos ofrece el deporte y que se pueden aplicar a cualquier empresa?

Dieciocho mujeres de Medio Oriente participarán en los
Juegos Olímpicos por los tradicionalistas países musulmanes de Brunei, Qatar y
Arabia Saudita. La relevancia está en que culturalmente las mujeres tienen prohibido participar en
equipos deportivos en Arabia Saudita. Brunei, rara vez manda más de cuatro atletas a competir, y Qatar decidió
implementar esta medida para mejorar su imagen de sede del Mundial de Futbol de
2022.

Las críticas no se han hecho esperar. La mayoría de estas
competidoras no calificó de la manera tradicional para los juegos y sólo se le
permitirá participar por ser las primeras representantes femeninas de su país.

El sitio deportivo Bleacher Report señala que esta puede ser
una victoria que no se repita para 2016 pues es posible que Brunei, Qatar y
Arabia Saudita no desarrollen la infraestructura necesaria para permitir el desarrollo
de estas deportistas.

¿Cómo se maneja un equipo deportivo ganador?

A pesar de todos estos conflictos y contratiempos, las cualidades del deporte permiten aplicar claves para los negocios, como apunta el Modelo Harvard de los deportes en el negocio, Las claves son las siguientes:

1) Espíritu ganador

Un entrenador de un equipo deportivo de alto rendimiento
necesita resultados. El término “perder” no está en su vocabulario.

Los entrenadores exitosos tienen un espíritu ganador. Y gran
parte de su trabajo consiste en transmitir esta actitud al equipo, construyendo
y potenciando el espíritu de cuerpo.

2) Amalgar personalidades

Si bien el entrenador apunta a generar un espíritu de cuerpo
en el equipo, también es cierto que los miembros son individuos con diferentes
personalidades. Y esto es algo que debe tenerse en cuenta y gestionarse para
evitar conflictos que puedan perjudicar el rendimiento.

Los miembros de un equipo ganador aprenden a respetarse como
personas y escuchan a cada integrante, estén de acuerdo con lo que dice o no.
Aprenden a ser auténticos dentro de un marco de respeto, apertura y aceptación
de las diferencias. 

 

3) Aprendizaje

Los entrenadores exitosos aceptan el feedback como base del
aprendizaje. Saben que una condición necesaria para el triunfo consiste en
realizar ajustes para llegar al objetivo.

Un coach de un equipo en una empresa es, en muchos aspectos,
equivalente de un coach deportivo. En ambos casos, es necesario brindar un
marco para el florecimiento del talento, condición necesaria para obtener los
mejores resultados.

Así, las competencias indispensables que requiere el
líder/coach de equipos de alta performance son:

1) Aprender a gestionar lo “invisible” para los
circuitos formales de procedimiento

Esto es, aprender a agudizar nuestra capacidad de
observación de las personas para detectar emociones y comportamientos que, a la
mayoría, le pasan desapercibidos.

2) Entender la importancia de las redes informales y
aprender a influir en ellas

Los grandes líderes aprenden a valorar las relaciones
interpersonales. Saben que construirlas lleva tiempo y paciencia, pero es
indispensable para ampliar la red de influencia.

3) Capacidad para prevenir conflictos

Los grandes coaches saben identificar rápidamente las
conductas que pueden generar conflictos entre los miembros del equipo y actúan
antes de que se extienda el problema.

Esta capacidad puede entrenarse y desarrollarse con
disciplinas como la mediación, la psicología social, el counseling y el
coaching.

4) Generar un sentido de premura

Suele decirse que las personas son resistentes al cambio.
Sin embargo, es más correcto decir que las personas se resisten a “ser
cambiadas”.

Así, para lograr apoyo a un cambio organizacional, el líder
sabe lograr que su equipo reconozca la urgencia del cambio, dando un sentido y
un propósito imprescindibles para que los miembros apoyen la iniciativa.

5) Desarrollar y multiplicar los procesos que funcionan

El benchmarking es una práctica aceptada e
institucionalizada. Aprender a modelar los aspectos que sí funcionan y las
situaciones que han dado resultado constituye tanto un arte como un conjunto de
habilidades que, por supuesto, pueden adquirirse con entrenamiento y
capacitación.

6) Medir con efectividad el desarrollo colectivo a mediano y
largo plazo

Tom Peters dijo: “lo que no se puede medir, no
existe”. Así, el líder debe ser capaz de cuantificar todo cuanto sea
posible, incluso las competencias “blandas” como la amabilidad o la
simpatía. En este marco, es crucial incorporar herramientas como el Tablero de
Comando para medir y gestionar con efectividad.

En definitiva, un buen líder-coach es,
fundamentalmente, una persona proactiva, exploradora y creativa, una persona
que sabe que el camino hacia el liderazgo efectivo empieza por conocerse a sí
misma. 

Líderes contra todo y contra todos

Las deportistas de las naciones muslmanas han recorrido un largo
camino para llegar a las Olimpiadas.

La mayoría de los ciudadanos de países más tradicionalistas
se han mostrado poco entusiasmados por la representación femenina de sus países
en las Olimpiadas y las han insultado abiertamente.  Por ejemplo, la corredora afgana Mehboba
Ahdyar tuvo que pedir asilo político durante Beijing 2008 tras recibir amenazas
de muerte.

Por su parte, las atletas sauditas para poder entrenar,
tienen que hacerlo en instalaciones deficientes, sin apoyo oficial y fuera de
las fronteras de su reino. Por ley, las mujeres tienen prohibido participar en
equipos deportivos y en naciones más conservadoras, está penada la transmisión
de sus disciplinas por televisión.

Otro gran obstáculo a vencer es la controversia del uso de
la vestimenta tradicional. Para poder competir, estas deportistas deberán
participar con el hijab o el velo en sus cabezas, vestir con modestia, siempre
llevar un chaperón varón y no mezclarse con hombres.

Hasta hace poco la Federación Internacional de Futbol (FIFA)
tenía prohibido el uso del hijab en los partidos. El retraso de esta decisión provocó
que el equipo femenil iraní no pudiera calificar para estas olimpiadas.

El jueves pasado la Federación de Judo prohibió el uso del
velo en sus competencias, lo que significaría la salida de la judoca Wojdam
Shaherkani
del evento deportivo.  

Desde el punto de vista deportivo, no importará mucho como se vistan estas
mujeres pues se encuentran muy lejos de alcanzar el medallero.  Están jugando de forma simbólica por la
presión internacional sobre sus países.

Sin embargo, la participación de una mujer proveniente de un
país como Arabia Saudita donde no existen los gimnasios para sus 13 millones mujeres
y están prohibidas las clases de educación física para niñas, es una tremenda
victoria para el género.

¿Cuáles son las lecciones de liderazgo que te dejan las Olimpiadas?

Para saber más:

Cómo seguir las Olimpiadas en internet

Espectacular inauguración de las Olimpiadas 2012

La antorcha olímpica llegó al Palacio de Buckingham

Suspenden a nueve atletas por dopaje

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