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De ficción, la tecnología antidopaje en Londres 2012

Mientras la “policía antidoping” usará, por primera vez, el Pasaporte Biológico para detectar drogas en los atletas, la ciencia busca solución a su nuevo reto: el dopaje genético.

26-07-2012, 2:16:56 PM
De ficción, la tecnología antidopaje en Londres 2012
Altonivel

Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 están a punto de comenzar y con ellos se pondrá en marcha una impresionante red tecnológica para mantener el espíritu de la histórica justa veraniega: el juego limpio. Más de 10 mil atletas serán examinados bajo la más agresiva campaña antidoping que jamás se haya visto en la historia olímpica.

Si bien es cierto que cada Olimpiada se endurece los controles, en Londres se aplicará la histórica cantidad de 6,250 pruebas para probar unas 240 sustancias clasificadas como dopaje y por primera vez se utilizará el Pasaporte biológico.

El control ya comenzó desde los campos de entrenamiento, en los que ya resultaron positivos 10 deportistas, incluido el campeón del mundo de salto de altura en pista cubierta, Dimitris Chondrokoukis, quien no competirá en estos Juegos Olímpicos tras dar positivo por una sustancia prohibida.

Pero, ¿quiénes están detrás de esta cacería de sustancias prohibidas? Desde un lugar desconocido en el norte de Londres, un equipo de mil personas trabaja en la recolección y el análisis de miles de muestras de sangre y orina.

El laboratorio, provisto por GlaxoSmithKline, bajo el auspicio del King´s College London, es impenetrable. Salvo los miembros del equipo, ninguna persona puede acceder para evitar suspicacias. Hasta ahí llegan unas 400 muestras diarias de fluidos que son analizados cuidadosamente día y noche.

El reto, afirma el Dr. Matthew Fedoruk, es detectar aquellas sustancias que se ocultan tras el disfraz de ser “naturales”. El director de la Agencia Antidoping de Estados Unidos, se refiere al reto que significa identificar correctamente y diferenciar las sustancias artificiales de las que produce el cuerpo de manera natural, como EPO, HGH y la testosterona.

Hay casos, refiere, en que los atletas pueden engañarnos con sus niveles de EPO tomando FDA, una droga aprobada y desarrollada para tratar problemas como la anemia. Hay otros casos en los que el tratamiento de una enfermedad se queda en el cuerpo y los árbitros del dopaje tienen, literalmente en sus manos la decisión de permitirles competir o sacarlos de la justa, dejando atrás años de entrenamiento.

La tarea no es simple y Glaxo puso en marcha toda su experiencia tecnológica para analizar y detectar estas sustancias desde el momento en que el primer atleta puso un pie en Londres. Se espera que para el viernes 27, fecha que marca la inauguración de los Olímpicos, cerca del 40% de las pruebas, esté completado.

La “policía antidopaje” no dará tregua, puede exigir a los atletas una prueba en cualquier momento y en cualquier lugar. Los cinco finalistas de cada evento, y dos más, elegidos al azar, serán testeados. Pero no sólo eso, cada muestra será conservada durante ocho años y podrá ser reevaluada con nuevas tecnologías y pruebas disponibles en el futuro.

Este juego del gato y el ratón comenzó en 1968 y a partir de ahí, ni la lucha ni la tecnología han cesado en su intento por detectar nuevas drogas para darle potencia al cuerpo y sobresalir en el deporte. Hay sustancias que aún no están en el mercado y la tecnología debe ir un paso adelante, como cuando descubrieron el EPO en el 2000, o la hormona del crecimiento en 2004 y CERA en 2008.

Los resultados han sido relevantes. En Atenas fueron detectados 26 casos, desmarcando el récord que tenían los Olímpicos de Los Ángeles con 12. En Londres aún no han iniciado las competencias oficialmente y ya diez atletas fueron detectados con dopaje.

Y es que este año hay una novedad: el pasaporte biológico, que será usado por primera vez en Londres 2012. Las federaciones de atletismo, natación, triatlón, pentatlón moderno y ciclismo ya aplicaron uno de los más ambiciosos y efectivos desarrollos para detectar el dopaje.

Se trata de un proceso de evaluación de ciertos bioparámetros de manera constante, de tal forma que cualquier alteración es detectada de inmediato. Por ejemplo, un atleta puede usar esas sustancias durante el entrenamiento o unas semanas antes de su participación en los Juegos.

Pero, ¿quiénes serán sometidos al pasaporte biológico? Por su elevado costo, solamente será aplicado a aquel atleta sobre el que se tenga una fuerte sospecha de dopaje.

Aún no sabemos si éstos serán los Juegos Olímpicos más limpios de la historia, pero lo que sí sabemos es que la “policía antidopaje mundial” seguirá buscando métodos para contrarrestar los más avanzados desarrollos para mejorar la potencia física de los deportistas y el siguiente reto no parece fácil: el dopaje genético.

Esa será la nueva era contra la que las autoridades tendrán que luchar. El manejo sintético de sustancias como la hormona del crecimiento, o CERA, que fue detectada como droga apenas siete semanas antes del inicio de las Olimpiadas en China, serán la piedra en el zapato de las instituciones, pero también un reto para la tecnología que deberá detectarlos.

¿Imaginabas que existía toda una industria de la potencia física en torno a los Juegos Olímpicos?

Para saber más:

.Suspenden a nueve atletas por dopaje

.México debuta en los Olímpicos con empate a ceros

 

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